lunes, noviembre 27, 2006

Respuesta a Daniel T. Fox (Lagenda), segunda parte

En una entrada anterior repliqué a un artículo de un tal Daniel T. Fox en Lagenda. En ese mismo número (noviembre) aparece la segunda parte de un infumable artículo del citado en torno al "caso Gáldar", uno de los fenómenos originados por lanzamientos de misiles Poseidon al oeste de Canarias en los años 70 (http://www.anomalia.org/misilescan.htm). Como en el texto abundan las erratas, las imprecisiones y los lugares comunes de la retórica magufa (magufo es un divertido término acuñado por los escépticos para referirse a los fabricantes de misterios y paradojas paranormales que pretenden hacer pasar sus invenciones por enigmas de la ciencia) replico ahora a esa segunda parte.

El Ejército del Aire español declaró 'confidencial' lo relacionado con los ovnis en 1968 y 'materia reservada' en 1979, no en 1976, y nunca amenazó con represalias a nadie. Las conversaciones que los jueces instructores militares mantenían con algunos testigos tenían carácter secreto, y eran éstos los que estaban bajo obligación de mantener reserva sobre esas entrevistas; pero sólo por ese motivo, porque eran secreto militar, por ley, no por ninguna inverosímil conspiración típica de algún alucinógeno guión de Expedientes X. Cualquiera podía comentar libremente su observación; otra cosa es que ésta tuviese algún valor científico, que suele ser nulo en estos casos. El motivo por el que fue declarado materia reservada el tema de los ovnis en 1979 es una mala experiencia del Ejército con el novelista Juan José Benítez, que divulgó algunos informes secretos que le fueron facilitados en 1976 y le faltó tiempo para publicarlos en forma de libro.

El interés del Ejército del Aire por esta materia se debió únicamente a la alarma social que provocaban los medios de comunicación, por la posibilidad de que, en algunos casos, se tratase de observaciones de aeronaves de otros países violando el espacio aéreo nacional.

El juez instructor del caso 22/6/76 (impropiamente llamado "caso Gáldar"), comandante Munaiz Ferro-Sastre, se limitó a aplicar sus conocimientos a la hora de evaluar este caso, que no eran suficientes para darse cuenta de que se trató de los efectos en la alta atmósfera de un lanzamiento balístico, como ya había ocurrido con anterioridad en Canarias y en otras muchas partes del mundo (y siguió ocurriendo y sigue ocurriendo en la actualidad). Evidentemente, no otorgó credibilidad al testimonio más famoso (el del médico de Guía, F. J. Padrón, que se encontraba en un barrio de Gáldar) porque era el más aberrante de todos, el más fantasioso e increíble. Nadie declaró haber visto lo que este médico aseguró ver, ni siquiera quienes lo acompañaban aquella noche en taxi; ni siquiera los miles de testigos de toda Canarias que observaron el fenómeno, que nada tenía que ver con sus palabras. Sin embargo, los fabricantes de misterios convirtieron a esta persona en "testigo principal", de forma interesada y sensacionalista.

La observación del general jefe de la Zona Aérea de Canarias sobre que se trató de un fenómeno no identificado no significa nada. Se trata de una opinión personal, y además errónea. Curiosamente, en diciembre de ese mismo año el citado general se refería a un caso gemelo de este ocurrido en noviembre ( ver la entrada anterior en este blog) asegurando que sería conveniente que un equipo de especialistas en estos asuntos tuviese conocimiento de estos hechos que muy bien pudieran ser motivados por experiencias de determinadas potencias. El mismo comentario figura en el informe relativo al 5/3/79. Da la impresión que el general se preocupó de informarse, cosa que no ocurre con el autor del artículo, que sigue perpetuando la versión ignorante y pedestre típica de ovnilandia.

Lo ocurrido aquella noche fue un ovni (sea esto lo que sea) sólo para quienes torpemente siguen agarrándose a los mitos populares y chorraditas "alternativas" y a las creencias contemporáneas irracionales. Este suceso y otros del mismo tipo fueron explicados convenientemente hace años.

Es llamativa la obsesiva insistencia en los testigos y sus testimonios. Realmente no tenemos a mano "fenómenos extraños" sino testimonios o relatos de supuestos fenómenos extraños. Pero, como la psicología ha demostrado en repetidas ocasiones y cualquier persona informada sabe (excluyo a aquellos que confunden el mundo maravilloso de Alicia con la realidad), los seres humanos fantaseamos involuntariamente, somos poco fiables a la hora de poner en palabras un fenómeno que no supimos identificar; nos gusta completar con detalles inexistentes lo que, por naturaleza, somos incapaces de recordar con absoluta precisión atenida a la realidad; y nos vemos influidos por nuestras creencias, la sorpresa, los deseos y las expectativas. Cuando lean, oigan o vean a alguno de los representantes del más allá "misterioso" ténganlo presente. Será más difícil que les tomen el pelo.

domingo, noviembre 19, 2006

19/11/76: el "ovni" del general

Ayer publiqué en el suplemento de ciencia y cultura 2·c de La Opinión de Tenerife un artículo sobre otro de los famosos casos "ovni" canarios ocasionados por el lanzamiento de misiles Poseidon norteamericanos en los años 70 del pasado siglo. En esta ocasión, se trató del de fecha 19/11/76, del que hoy se cumplen 30 años.

El testimonio más famoso de este caso es el del general jefe de la Zona Aérea de Canarias, Carlos Dolz Espejo, que viajaba de Lanzarote a Gran Canaria a bordo de un C-212 Aviocar. Observaron

un disco luminoso grande como la Luna cuando sale por el horizonte, al principio la tomamos por tal, aunque al instante por su posición y tamaño en continuo aumento, comprendimos que no podía ser nuestro satélite. El círculo se transformó en un halo semicircular aparentemente apoyado en el horizonte, en el centro se vio una figura geométrica verde botella, brillante, de forma aproximada a un barril y más arriba otra rectangular más pequeña y del mismo color.

Esos efectos geométricos de color verde son sólo debidos a la dinámica de la atmósfera a gran altura y a la perspectiva, de la misma forma que en otros casos se ha observado líneas rojas o giros inverosímiles. Producto todo ello de la combustión de etapas del misil.

Un detalle curioso y significativo, que podría haberse transformado en una perla magufa con el paso de los años, son las estimaciones de distancia y tamaño de lo observado por parte del piloto Luis Palacín Ezpeleta, comandante del Boeing 727 de Iberia en el vuelo Málaga-Tenerife. Ya conocemos el cuento chino de la infalibilidad de los pilotos aeronáuticos en el momento de describir un fenómeno de apariencia extraña. Aquí queda una vez más demostrado.

El martes o el miércoles próximo el suplemento en el que aparece el artículo estará subido a la web de La Opinión de Tenerife. Bastará con ir a "Suplementos" y luego a "2·c" para leer el artículo completo.

Seguimos con nuestra labor de despiece, desbroce y desratización de los "misterios" canarios.

jueves, noviembre 16, 2006

Comentario en El País

El martes hicieron este comentario en El País sobre un libro titulado Ovnis ¡vaya timo!

Creo que su lectura tiene propiedades beneficiosas contra las patologías ufolocas y alivia el estreñimiento intelectual magufo, así que aprovechen...

lunes, noviembre 06, 2006

Respuesta a Daniel T. Fox (Lagenda)

Lagenda es una publicación tinerfeña de pequeño formato que incluye, todos los meses, abundante información sobre cursos, actuaciones y performances variadas que tienen lugar en la isla. Muy difundida, desde hace algunos números algunos representantes del maguferío canario más recalcitrante y paleto se dedican a difundir sus perspectivas aptas sólo para una Alicia pasada de ácidos... Todas las chorraditas canarias etiquetadas a presión como "misterios" van apareciendo en la sección, como en un teatrillo del misterio misteriosísimo diarreico. En el penúltimo número (octubre) fue el mal llamado "caso Gáldar" el que fue objeto de abuso, manipulación y censura selectiva por parte de los representantes del mercadeo paranormalista. Sobre la marcha escribí unas líneas, que acaban de aparecer en la página 97 del ejemplar de noviembre.

Los editores de Lagenda resumieron el texto debido a su extensión, pero los detalles importantes se conservan. No obstante, lo reproduzco íntegro aquí. Me parece que no a ser la última vez que les envíe una réplica...

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Estimados amigos de Lagenda:

he estado hojeando el numero de octubre de la revista y me he tropezado con un artículo de un tal Daniel T. Fox que vierte las mismas insensateces y falsedades que han venido vertiendo unos pocos en las últimas décadas sobre el "caso Gáldar", uno de los más famosos episodios de avistamiento de "ovnis" de Canarias.

Como ocurre con la inmensa mayoría de estos relatos, este caso canario está perfectamente explicado y aclarado: se trató de los efectos en la alta atmósfera de los gases de combustión de un misil Poseidón C-3 de la Armada norteamericana. El misil fue lanzado desde un submarino situado a más de 700 Km. al oeste de Canarias. En múltiples ocasiones estos lanzamiento han producido fenómenos idénticos en muchos lugares del planeta desde los años 60, detalle ignorado, como otros muchos, por el autor del artículo. Las descripciones aportadas por los numerosos testigos de todo el archipiélago son sólo interpretaciones subjetivas de un fenómeno de apariencia extraña y del que desconocían su auténtica naturaleza.

En estos links pueden ver algunos de los artículos que he publicado al respecto, donde queda aclarado el inexistente misterio.

http://mihteriohdelasiensia.blogspot.com/2006/06/se-cumplen-30-aos-del-falso-ovni-de.html

http://www.anomalia.org/misilescan.htm

http://www.circuloesceptico.org/Actividades/en-los-medios/articulos-prensa/el-OVNI-de-Galdar.php

El artículo de Daniel T. Fox es un descarado engaño a los lectores de Lagenda, que carecen de la información clave. Es una exposición carente de juicio crítico y que oculta deliberadamente (que es lo que convierte en moralmente mezquinos a estos fabricantes de misterios y paradojas irracionales) hallazgos fundamentales al lector. No es más que la perenne y edulcorada versión difundida erróneamente por la prensa canaria en junio de 1976, más unos pocos detalles de adorno. En suma, un fraude a la auténtica realidad de lo ocurrido y de lo ya conocido y divulgado por otros investigadores y por mí mismo en numerosas ocasiones, tanto en la prensa escrita como en los medios audiovisuales.

Les ruego que den la oportunidad a los lectores de su publicación de no comulgar con la gigantesca rueda de molino que supone el lamentable artículo en cuestión. No le niego el derecho a nadie a creer en lo que le parezca oportuno, pero sí creo que, por lo que respecta al autor del citado artículo, es de un cinismo y de una desvergüenza desaforada no citar otras fuentes, datos e interpretaciones que NO HAN SIDO REFUTADAS en ningún caso. Son simplemente ignoradas porque no cuadran y arrojan serias y definitivas dudas sobre el escenario de los misterios que han cultivado durante décadas, basado en presuposiciones absurdas, en creencias ciegas y enemigas de toda crítica, y en la censura sistemática de toda opción que cuestione los débiles puntos en los que se apoyan las fantasiosas afirmaciones de los cultivadores de los misterios del papel cuché.

Pertenezco a dos asociaciones, la Fundación Anomalía y el Círculo Escéptico (abajo tienen ustedes sus links) que pretenden, entre otras cosas, difundir una perspectiva crítica, racional y escéptica de todos esos misterios de pacotilla con los que nos inundan las televisiones y las radios locales, puras fabricaciones dirigidas a personas con un nivel de credulidad superior al normal que ni siquiera se han preocupado de hallar información contrastada y fiable. Se trata de una enorme mentira repetida una vez tras otra, independientemente del valor cultural y objetivo de estas minucias de la industrial cultural en su sección de misterios.

He impartido un par de lecciones sobre estos temas en las seis ediciones del Curso Interdisciplinar de la Universidad de La Laguna Ciencia y pseudociencias, del que ustedes amablemente incluyeron publicidad en las ediciones correspondientes de Lagenda. El año que viene, si todo discurre con normalidad, tendrá lugar la séptima edición y volveré a ocuparme de asuntos como el del falso ovni de
Gáldar y otros muy semejantes.

Es de desear que el aficionado medio tenga acceso a TODA la información, no a la parte que, interesada y torpemente, esgrimen algunos cuya vocación no es otra que el engorde sistemático de los supuestos misterios (ni siquiera se preocupan por divulgar lo que son auténticos enigmas científicos, que, por supuesto, no coinciden con los cuentos en forma de píldoras que administran al lector o televidente mayoritario) destinados al mercado especializado. Éste es el caso, por ejemplo, de Cuarto milenio, el risible espectáculo televisivo de la cadena Cuatro los domingos por la noche.

Tal es el nivel que debemos soportar los que mantenemos, ya durante cerca de dos décadas, una cierta curiosidad crítica sobre este conjunto de creencias relacionadas con lo "maravilloso" en nuestra cultura.

Quedo a su entera disposición para cualquier consulta y aclaración. Reciban un cordial saludo.

Ricardo Campo Pérez
Fundación Anomalía www.anomalia.org
Círculo Escéptico www.circuloesceptico.org