sábado, marzo 31, 2012

Lo dinosaurios dominan al periodista

Se le debe haber escapado al escéptico que lee la prensa... Ésta es buena: hace un millón de años, cuando los dinosaurios dominaban la tierra, dice al final del primer párrafo. No sé si es ignorancia pura y dura o es que se le colaron los títulos de dos películas al escribir, Hace un millón de años y Cuando los dinosaurios dominaban la Tierra.


Y luego está ese tufo a propaganda barata para dar a conocer una colección de obras del pensamiento. Y que si además, en la edición original inglesa, los libros adornan ... Dan ganas de no comprar ni uno.

domingo, marzo 25, 2012

Sexador de fantasmas

Solté una carcajada al leer la noticia. O lo que quiera que sea la chorrada de la foto fantasparanormal que publica Diario de Avisos. La he visto comentada en Canarias Bruta, una web que frecuento porque dan caña a la caspa canaria en general, al nacionalismo hiper-ombliguista más casposo y al resto de la caspa local, de la que tenemos a puñados en el sector de los abducidos por la pseudo-cultura paranormalizada y paranormalizante.

En Canarias Bruta se fijan en el detalle de que, según José Gregorio González, se trata de


una silueta semitransparente que se antoja femenina.


Ya, y a mí se me antoja que la figura en realidad esconde un badajo de campeonato entre las piernas...


Menos mal que luego nos ilumina con las posibilidades explicativas, o lo que es lo mismo, cierra su mente a las posibilidades más magufas y disparatadas: un fallo de revelado, un efecto de la luz, una pareidolia... O todo al mismo tiempo, digo yo. Cuando el catolicismo paranormalizado e hiper-materialista recauchutador de cadáveres se junta con los expertos en el más allá surgen cosas la mar de divertidas.

sábado, marzo 17, 2012

La evolución de la billetera

La evolución de la conciencia es un meme exitoso (esto de meme queda como muy naturalista y lo aleja a uno de los despreciables humanistas, habitualmente colocados sólo un paso menos allá que el maguferío ortodoxo por nuestras lumbreras de la ciencia). Si no les gusta el término meme, que yo uso metafóricamente, cámbienlo por lugar común, expresión baúl y gastada, monserga de espiritualistas light y comerciantes del más allá. Aquí tienen un ejemplo estupendo, clásico y requemado de ello. Como el comentarista indica, es sorprendente que una entidad, la CosmoCaixa Barcelona, que tiene por cometido la promoción de la ciencia, dé espacio para este baratillo religioso y guay para señoritos y señoritas intelectualmente amanerados. ¿Por qué no avisan un día al amigo Fortea para que haga una práctica de ciencia del exorcismo? Supongo que mientras le ponga la palabra ciencia o califique de científico su teatro le darán el visto bueno, ¿no?

De todas formas, estos avispados del cambio de conciencia no hacen más que aprovecharse de las necesidades que detectan; son hábiles para complacer a un público entregado de antemano. Por medio de una entrada y una buena felación espiritual te prometen tácitamente un paraíso a corto o medio plazo que, según su dogmática, es inevitable, porque creen en un sentido para todo esto, para la sociedad, para quienes la componen y para el resto del universo. Hay una paradoja en todo ello: esa pretendida iluminación total o reintegración cósmica que se opera mediante el cambio de conciencia y el amor a paladas es, aparte de una creencia más vieja que Matusalén, inevitable, pero esta buena gente actúa como intermediaria, como instructora de la individualidad, de la autoconciencia, de despertadora de la chispa divina que se halla atrapada en nuestro interior. Es esa chispa gnóstica la que nos pone a las puertas del "campo cósmico de interconexión, que conserva y transmite la información", versión tecnomorfa de uno de los cimientos del pensamiento esotérico: la idea de las correspondencias. Después nos cuentan que el amor es una vibración, pero no se refieren a la vibración que produce el traqueteo del amor en la cama, sino a algo mucho más limpio y cursi, como ustedes sin duda han entendido. Y si no lo han entendido es que no están en la onda y despiden malas vibraciones; que vibran mal, vaya…

Parece evidente que la New Age, donde todas estas cositas se enmarcan, ya no es new ni está out, sino muy in, totalmente normalizada, comercializada y administrada, y que esa reducción de lo religioso a lo psicológico, si es que realmente en algún tiempo y lugar ha sido algo distinto, se ha completado. Reducida a eslóganes, suministrada con recomendaciones de uso, esta fiesta pacata de la nueva espiritualidad es un producto ultraortodoxo de la adulación y el conformismo que tan sabiamente manejan estos gurús bajos en calorías.