sábado, septiembre 19, 2015

Cosas en Marte

Publicado hoy en el suplemento de divulgación científica Principia, de Diario de Avisos (Santa Cruz de Tenerife, Islas Canarias, España).


miércoles, septiembre 16, 2015

Platillo volante en Cartagena

La primera noticia sobre la observación de un platillo volante en territorio nacional apareció publicada en La Tarde (Santa Cruz de Tenerife) el 2 de agosto de 1947. Con anterioridad aparecieron algunas referencias a observaciones desde otros lugares del mundo y sobre la naturaleza de lo que se estaba observando en Estados Unidos (Buenos Aires, golfo de Vizcaya, Shanghái, Zurich…). La noticia de La Tarde hace referencia a un “platillo volador” observado desde Cartagena a las 5 de la madrugada del día indicado. El cura de la iglesia de la Concepción, Juan Jesús Orduña, vio un resplandor, se asomó a la ventana y contempló una luz roja que emanaba de un disco de fuego que lanzaba chispas, hasta que poco después observó una gran columna de humo. El testigo no hizo mención a platillos volantes, expresión con que tituló su crónica la agencia Cifra.


Merece la pena hacer constar que ABC, en su edición de 3 de agosto de 1947, ofreció al lector la explicación de lo que había visto el sacerdote de Cartagena: una avería en la línea de 60.000 voltios que suministra energía al Consejo Ordenador de las Construcciones Navales Militares, lo que provocó un cortocircuito con chisporroteo, explosión y humareda contemplados no sólo por el testigo citado sino por otros residentes en el barrio cartagenero de la Concepción.

Cuando la prensa se hace eco de esta primera observación empezaba a afianzarse el rumor, así que era cuestión de tiempo, de días, que acabara manifestándose en España, ya sea por boca de los testigos, ya por la imaginativa pluma de los periodistas de agencia y de redacción periodística. Nada nuevo al respecto desde entonces.

lunes, septiembre 07, 2015

Un arma especial...

Cuatro días más tarde (ver entrada anterior), La Tarde (12 de julio de 1947) recoge las declaraciones del vicealmirante Blandy, que indica que “Debe tratarse de un arma especial con la cual no estoy familiarizado”. Pero algo se perdió en la traducción, puesto que a continuación dice que “Estoy sorprendido de que con su posición en el aire no pierda la cantidad de comentarios que en su entorno se han hecho”. El vicealmirante Blandy (La Tarde cambia por error su apellido a “Brandy”) fue el responsable del lanzamiento de la primera bomba atómica en el atolón de Bikini, como informó ABC en su edición de 2 de julio de 1946.

La Tarde, 12-7-1947

De propina, informaron de la una visión desde la ciudad argentina de La Plata de uno de esos platillos volantes que por entonces se empezaban a divisar por diversos lugares. La moda de las extrañas apariciones empezaba a extenderse fuera de los USA.

domingo, septiembre 06, 2015

El "ovni" de Canarias se aparece en Miami

Aquí lo tienen de nuevo: el "ovni" de Canarias, el famoso "ovni" de Canarias, que se dio una vuelta por Miami el pasado día 2 por la mañana. Ah, los misterios de Canarias, ahí están, para quien tenga la mente abierta y el trasero apretado:


Y una instantánea:


En realidad, se trató de una de las típicas estelas generadas en la alta atmósfera por el lanzamiento de un cohete, misil o satélite artificial, en esta ocasión del cohete Atlas V, lanzado desde Cabo Cañaveral.


sábado, septiembre 05, 2015

Bolas de fuego rasantes

Publicado hoy en el suplemento de divulgación científica Principia, de Diario de Avisos (Santa Cruz de Tenerife, Islas Canarias, España).


miércoles, septiembre 02, 2015

¡Platillos volantes!

La primera referencia a los platillos volantes en la prensa canaria se halla en La Provincia (Las Palmas de Gran Canaria) el 8 de julio de 1947. Dos semanas antes, el 24 de junio, había tenido lugar el caso fundacional de la historia de los ovnis: la observación de Kenneth Arnold de nueve objetos brillantes en el estado norteamericano de Washington que se movían como platos lanzados contra el agua, entrando y saliendo de la formación a gran velocidad. A partir de entonces, se desató una auténtica epidemia de observaciones por todo el país. Por entonces, como quedó demostrado en las primeras encuestas de opinión realizadas, el origen extraterrestre de los misteriosos platillos no se contemplaba, ya que se pensaba que eran armas secretas, bien soviéticas, bien norteamericanas. El caso Arnold ha sido estudiado hasta la saciedad y lo más probable es que se tratara de un vuelo de prueba de aeronaves secretas. El ensayo más exhaustivo al respecto es el de MartinShough: The Singular Adventure of Mr Kenneth Arnold.

La Provincia reproduce en la fecha indicada una nota de prensa de la agencia EFE de noticias que señala que continúan las apariciones de platillos volantes. Ante esta situación el general Arnold, veterano de la Segunda Guerra Mundial, opinaba que los objetos observados podían ser algún invento de su propio país en vías de experimentación; un invento extranjero fuera de control; aviones de propulsión a chorro o por reacción. El general Henry H. Arnold (que no era pariente del citado testigo K. Arnold), fue un brillante mando de la Fuerza Aérea norteamericana que participó en la operación Lusty (Luftwaffe Secret TechnologY). Tenía por objeto la captura y el análisis de documentos científicos, centros de investigación, aviones y armas alemanes de la Segunda Guerra Mundial, así como el reclutamiento de científicos y personal técnico.

Los extraterrestres no harían aparición hasta algunos años más tarde, así que podemos decir que hay un desfase entre el momento en que la historiografía del mito de los platillos volantes localiza su origen (24/6/47, caso K. Arnold) y el momento en que al repertorio de explicaciones se une la del origen extraterrestre, lugar casi común en cualquier historia del mito ufológico racional. Es importante señalarlo porque las fuentes menos críticas, y por desgracia mayoritarias, no suelen hacer distingos, de tal forma que esos primeros años en los que la sociedad occidental no pensaba en los alienígenas para entender esas extrañas observaciones celestes también se contabilizan entre los de la era de los platillos volantes en tanto que naves extraterrestres, asimilación exitosa a partir de entonces.