miércoles, octubre 13, 2004

Siempre negatifo, nunca positifo

Se quejaba Louis Van Gaal, cuando entrenaba a un por entonces semi-pupas Barcelona (la más alta categoría de equipo pupas la sigue teniendo el Atlético) de que los periodistas deportivos eran incapaces de ver nada positifo en su labor, sui géneris pronunciación del término castellano inspirada en su recio idioma nativo. La cantinela de Van Gaal, que acabó siendo popular y muy imitada, me recuerda a una de las quejas habituales del mundillo creyente y magufo dirigidas a los escépticos ante las creencias paranormales, los humanoides extraterrestres y otras criaturas elusivas e imaginarias: siempre negativos, nunca positivos. O en traducción explícita y malsonante: no me toques lo mío y vete a la mierda, que es lo que siente el creyente en maravillas construidas con los ladrillos del descaro, del lucro, de la chulería anti-científica, del plagio de viejas historias ocultistas y de la inspiración refrita en teorías trasnochadas como la de los astronautas de la antigüedad, más o menos de la edad de piedra, o por ahí.

Comentaba hace un poco en un blog magonífero un señor de mente abierta que para qué c... se habrán reunido los escépticos de medio mundo en Italia hace escasos días. Le parecía extraño: Desde luego hay cada cosa por ahí, decía el hombre. Quizá le parezca menos raro que un periodista iniciara un libro de platillos volantes en los años setenta con la pretensión de que había aportado las pruebas de que los extraterrestres nos visitan, y que no se diga, que aquí estoy yo para probarlo, con mi cazadora indianajonesca y mis cc... La verdad es que sí, que tiene razón el amigo, que hay unas cosas más raras por ahí... Caras de moai. Por la dureza, quiero decir.

Luego se hacía estas preguntas, que yo le responderé sobre la marcha para socorrer su desconocimiento: ¿Reuniones de escépticos?; sí, igual que las hay de fabricantes de realidades alternativas y de planificación editorial mensual para vender mejor en papel cuché la última ocurrencia magufa, o el último testimonio del que vio al chupacabras copulando con cuatro gallinas, en cadena, antes de zampárselas. ¿Escépticos respecto a qué?; pues con casi todo, en particular con todos los tópicos paranormales y misteriosos imaginables, y con buena parte de las creencias religiosas que pretenden ganar verosimilitud recurriendo al sello de probado científicamente. Pero lo más importante venía a continuación. El quejón dijo que: Me imagino las palabras más recurrentes allí pronunciadas: no, nunca, jamás, indemostrable, etc. Si es que sois la alegría de la huerta, machos. Esto es el negativismo, cliché un poco tonto que es dirigido hacia los escépticos con frecuencia. Es un cliché, y además es falso, porque los escépticos informados no niegan por negar, sólo ponen en duda, y cuando se halla una explicación plausible a un fenómeno, por mucho que le duela al creyente en su imaginación y al magufo en su cuenta corriente, lo comunica para general conocimiento. Y el sedicente investigador, mientras, pues a mirar para otro lado, a esperar un tiempo y a meter luego la misma morcilla requemada en aceites ocultistas y paranormalófilos docenas de veces a los nuevos creyentes. De los pedruscos del doctor Cabrera a la telita de Turín todo es uno, en el fondo, y todo apesta con el mismo tufo de credulidad y desahogo.

Bien que con estas cosas, con el piropo de que los escépticos somos la tristeza de la huerta en lo relativo a los marcianos y demás alienígenas siempre cuestionados (y es fácil comprobar que hay docenas de razones para ello), se pueda estar manifestando un cierto malestar existencial por la presencia de los escépticos en los medios de comunicación; que es entendible que te moleste que alguien te espete que no existe ni una sóla prueba de la presencia de extraterrestres en este planeta, cuando es una creencia íntima que albergas, en la que piensas a menudo y que te gustaría ver confirmada, que probablemente se acerca bastante a un vago sentimiento religioso, porque las humanidades del cosmos nos sacarían, es de suponer, de este puto aburrimiento. Lo entiendo, sobre todo lo del aburrimiento, pero para no aburrirme yo leo a Lovecraft, no a sinvergüenzas de la pseudo-cultura que se aprovechan de ese mi -tuyo, quiero decir- sentimiento religioso o necesidad cósmica. ¡Cuántas cosas interesantes, positivas, enriquecedoras, desafiantes y entretenidas en el terreno del conocimiento se pierden los creyentes convencidos de lo paranormal y de los misterios casi en abstracto, por no ser capaces, o no querer poner en duda lo que no es más que una creencia sin fundamento, más cuando, según ellos, ese fundamento existe en la naturaleza y podrían exigir la presentación de esas pruebas a quien dice poseerlas. Quizá sea mucho pedir porque, por desgracia, estamos en un terreno donde por pruebas se entiende algo realmente distinto a lo que es habitual en el campo de la ciencia. Las creencias previas son inamovibles y sólo desean hallar indicios, señales y causalidades que las confirmen y fortalezcan. No me molesten con revisiones, me basta lo que yo creo, lo que yo quiero creer, lo que yo entiendo que es una prueba o una confirmación avalada por la palabra de una pretendida autoridad. Estos pueden ser los criterios usados en este mundo de lo alternativo y paranormal.

Pero al final el creyente la caga, con perdón, cuando dice: Con vosotros [los escépticos] todavía seguiríamos en las cavernas. Para poder avanzar es necesario imaginarse que algo en principio imposible puede llegar a ser posible. Si fuese por vosotros, todavía andaríamos tirando del carro. Te vas a una librería, te compras un librito de historia de la ciencia y te lo estudias; ¿de acuerdo?

1 comentario:

Ricardo Campo Pérez dijo...

[Recuperando comentarios]

1. De: Felix Ares - Fecha: 2004-10-13 19:46

El próximo domingo estaré por Tenerife, por si quieres que nos veamos. Un abrazo.

2. De: Suminona - Fecha: 2004-10-14 01:17

Pero, ¿de verdad te crees, Ricardito, todas las gilipolleces que has escrito?

3. De: Fermi - Fecha: 2005-01-31 16:13

No creo que se trate de que un mamarracho PUFOLOGOS de esos, crea reálmente o no en los PUFOS, yo me inclino mas por el tema monetario, porque claro, si se desenmascara a uno de esos timadores, se pueden quedar sin su sustento, de ahí que se pongan tan nerviosos ante un exceptico.