sábado, marzo 18, 2006

Javier Corzo

Tenía la intención de subir un comentario esta tarde a este blog y una mala noticia se interpone. Pero, curiosa y desgraciadamente, puedo conectar el tema del primero con la segunda. Alrededor de las 15:00 horas de hoy sábado me llegó, a través del correo electrónico del Curso Interdisciplinar Ciencia y pseudociencias (que empezó el jueves con 61 matriculados en el primer módulo y la felicitación pública del Rector) un comunicado de la Decana de la Facultad de Biología en el que informa del fallecimiento del Dr. Javier Corzo Varillas. Javier, además de bioquímico, era un escéptico duro, como de madera veteada y reforzada con acero, o como de acero adornado con madera de roble. Y castellano.

La criptozoología le hacía reír con frecuencia, y la gigantesca salida de madre de su colega de departamento Enrique Meléndez-Hevia, el de los polvos, le preocupó bastante (envidia, dicen los profesionales de la idiocia), porque eso de que un científico se salte a la torera todos los procedimientos de su profesión y se comporte como el magufo más magufo de Magufolandia molesta a cualquiera que esté preocupado por estas cosas. Fue uno de los más críticos con este disparate. Su última y necesaria contribución a este esperpéntico asunto se produjo el pasado miércoles día 15 en La Opinión de Tenerife, donde publicó una irónica carta en la que "felicitaba" al Instituto de Metabolismo Celular por proceder de manera tan aberrante. Vayan a este enlace y léanla. Es difícil concentrar semejante lluvia de críticas en tan poco espacio; ahí están los principales detalles de esta polvorienta historia.

Coincidí con Javier Corzo en varias ocasiones. La última fue hace unos meses en una cena junto a otros escépticos. Después de zamparnos unos cuantos niños crudos (plato preceptivo de todo buen crítico) en un restaurante camuflado de librería New Age pagado por Capitanía General de Canarias y el club de petanca de Chasna-Abona, nos comentó, al surgir en la conversación el tema de los cripto-animales (Bigfoot y resto de fauna imaginaria), sobre la existencia de los gusanos tubulares Riftia pachyptila que viven al lado de las fuentes hidrotermales submarinas del Océano Pacífico. Lamenté que, como suele ocurrir, ningún cripto los hallara, sino aburridos y oficialistas biólogos. "¡Dame fotos, dame pruebas de ellos", le dije. Algunos días después me envió varias instantáneas, que se pueden encontrar en este enlace y en este.

Estos gusanos eran casi unos desconocidos para la ciencia hasta que los investigadores del suelo marino descubrieron los humeros o fuentes hidrotermales en el Pacífico. Viven a más de dos kilómetros de profundidad y a altísimas temperaturas, y pueden crecer hasta los tres metros de longitud. Carecen de boca e intestinos. No dependen de la energía solar para subsistir: millones de bacterias localizadas en su interior producen la energía que necesitan, obteniéndola del sulfuro de hidrógeno del agua, un veneno para cualquier especie "normal", excepto para esas bacterias simbióticas que transforman el sulfuro en comidita para el gusano, gracias a sus enzimas. Diversas especies de artrópodos y bivalvos proliferan en sus inmediaciones. Es fácil imaginar, por otra parte, la relevancia astrobiológica de este descubrimiento.

Los investigadores se preguntaron cómo entraban en su interior las bacterias al carecer de aberturas alimenticias. Descubrieron que durante sus primeras etapas vitales sí tienen boca e intestinos -estadio que aprovechan las bacterias para penetrar- y que luego, al crecer, ¡los pierden!

¿Le parecerán poco extraños a los criptos semejantes bichos. Claro, sólo quieren Yetis, Nessies y otros seres de gran tonelaje, de los que inutilizan las cámaras fotográficas o convierten en soberanos torpes al fotógrafo más experto en cuanto aparecen; así salen siempre borrosas las tomas (si las hay), como si de platillos volantes se tratara.

En otra ocasión Javier me habló, un poco en secreto -como se hablan estas cosas-, de un ejemplar criptozoólogico que nuestros inútiles criptozoólogos locales no habían detectado: la chuchanga gigante de Buenavista, aquí, en la isla tinerfeña. Según me dijo, él tuvo oportunidad de verla fugazmente en una ocasión, y era enorme, viscosa y lovecraftiana, y con una mala leche considerable, amante de tragarse enteros perros, conejos, cabras y chupacabras (en particular a estos últimos, a los que no soporta). También, en ocasiones, le da por destrozar las plataneras del norte de la isla.

Este año Javier Corzo, que era un magnífico conferenciante, no dará sus dos atractivas e interesantes charlas en el Curso Ciencia y pseudociencias de la ULL, Transgénicos: ciencia y opinión pública y El fraude en la ciencia: un toque de autocrítica, pero toda la divulgación científica y toda la caña escéptica que demos irá dedicada a él. Descanse en paz.

17 comentarios:

Luis Alfonso Gámez dijo...

Vaya. Lo siento. :-(

Anónimo dijo...

Aún estamos esperando a que trates con el mismo respeto a cierta persona que falleció hace ya un año, al que le escribiste una 'carta escéptica' y al que te refieres como "ultimamente huelo a muchos lameculos padronianos". Objetivo si, aunque creía que las personas se merecían el mismo respeto pensaran lo que pensaran... no?

Sinverguenza, no puedes tener más cara que espalda porque es imposible.

Esperamos las disculpas, a ver si tienes respeto y educación, claro.

Anónimo dijo...

Lamento mucho lo de ese buen profesor, al que encontraron en su despacho...

Es todo un dolor por una persona, que al igual que todos, estamos hechos de la misma pasta.

Lo de escéptico o no, queda ya en un plano distante, pues para él, ya queda demostrado que la vida en el más allá existe, y se ha dado cuenta que toda la vida ha estado equivocado.

También me uno al pésame del verano pasado que este grande intoxicador y promotor del Blog reniega de hacer, su catadura moral queda en entredicho.

Nos unimos solemnemente al dolor de la familia y allegados.

Saludos para todos y feliz viaje a éste buen señor, respetado y querido también.

Anónimo dijo...

Ricardo ¿cuando te ves por las mañanas al espejo no te dan ganas de suicidarte?

¿Cómo se puede vivir siendo tan arrastrado y servil?

Eres un héroe

ja,ja,ja,ja,ja... el mono vestido con toga !!!

Botarate filósofo, ja,ja,ja,ja,ja

Anónimo dijo...

Sr. Ricardo, no había leído algo tan tierno y emotivo desde que me compré el último DVD de Barrio Sésamo. No es de extrañar que al Sr. Corzo le hicieran gracia los criptos, cuando se juntaba con gente como usted estaba rodeado de ellos. El gran error de Corzo fue precisamente ese, hipotecar su saber y ponerlo al servicio de personajes de dudosa reputacion como usted.
Es curioso, del Sr. Corzo se pueden decir muchas cosas, pero ninguna buena.
Ahora vagará cual alma en pena y usted deberá cumplir la promesa que él ya no hará efectiva: vaya comprando la manta esperancera.

Ricardo Campo Pérez dijo...

Los lameculos padronianos me siguen visitando... ¡No pueden vivir sin mí!
:-DDDDDDDDDDDDDDD

Por cierto, la 'carta escéptica' fue escrita mucho antes de que Francisco Padrón falleciera, imbéciles.
:-DDDD

Demóstoles dijo...

Cuando alguien poderoso y cobarde grita "Devastación!" se libera a los chiuguaguas de la guerra. Son alimañas molestas, agresivas y de ladrido chillón. Desde el anonimáto y el número, desde tribunas privilegiadas sin derecho a réplica, exhalan sus biliosos gemidos pidiendo un mililitro de sangre para apurarlo en la húmeda oscuridad de su guarida. Hace más de un año que andan sueltos. Todos tenemos que lidiar con ellos pero, los que destacan sobre la media, como Javier Corzo, tienen que mirar continuamente a su espalda porque saben que es de allí de donde habrán de atacar.

Descansen en paz Javier Corzo, la ética profesional de algunos y la decencia de un puñado de miserables en este infierno de cobardes.

Anónimo dijo...

Ricardo siento decirte que eres de lo más patético. Se muere un "compañero" tuyo y en vez de dedicarle unas palabras de recuerdo y consideración, aprovechas para arremeter con tus lascivas y belicosas acusaciones hacia todo aquello que no sea la ciencia que tu predicas.
Me asombra ver como tu experiencia te lleva a dominar temas de los que nunca antes te había oído hablar. Pasas de la ufología a la criptozoología como el niño que se cambia de pañales cagados, es decir, tan rápido que casi no da tiempo a oler la mierda que sueltas.
Me pregunto si tanta bilis y esa vena que se te hincha en la frente cada vez que arremetes contra todo "magufo" como tu con tal mal gusto llamas, no te llevara a pasarte factura en el futuro.

Pues eso, que me das pena, que ni siquiera cundo se te muere un "amigo" eres capaz de dejar aparte tu "lado oscuro"... con esto del lado oscuro me acabo de imaginar al Sr. Adamski (seguro que sabes quien es) apareciendo ante ti como un fantasma y diciendo, "Ricardo yo soy tu padre"...
Jejje Tremenda desgracia, habría que ver la cara... de Adamski...

Anónimo dijo...

Si Ricardo, lo confieso, no puedo vivir sin ti, cada día me levanto pensando en tu orondo culo cultivado por esa coronilla cual padre Apeles que llevas en tu redonda cabeza. Eres el sentido de mi vida, lo michelines de tu cuerpo que se mueven al compas de los andares de tus piernas paticortas hacen que me rinda a tus pies con solo verte.
Incluso tu fragancia sudorosa cada vez que te enervas con los magufos me excita cual perfume de primavera.

Si Ricardo, no puedo vivir sin ti.

Fdo. La Bruja Lola.

Anónimo dijo...

Nosotros, que no creemos en nada y menos en las pendejadas de quienes entienden que puede existir vida más allá de esta terrenal existencia, tenemos una fuerte duda existencial, no exenta de una abrasiva carga emocional que nos corroe por no poder controlarla racionalmente.
¿Debemos respetar la memoria de los muertos? La verdad es que mi primer impulso es decir que no, que a la mierda los muertos, que a vivir la vida, y que vaya desperdicio de creencias sí el muerto abrazaba alguna fe. En la NADA de poco le servirá. Conozco mil citas de filósofos que harían añicos cualquier intento racional de comulgar con algún tipo de trascendencia a este cúmulo de reacciones químicas en constante degradación que es nuestro organismo. Sí el muerto es Jiménez del Oso o cualquiera de su corte, que les den morcilla, pues ni siquiera habrán tenido la satisfacción de comprobar el grave y nauseabundo error en el que vivieron al pensar en que existía algo más allá de lo que nuestra ciencia puede entender y explicar.
Pero, no duermo pensando en una cuestión ¿debo respetar la memoria de mi añorado cómplice en mil triquiñuelas Javier Corzo? ¿será mi misión despojar su memoria de la mínima dosis de respeto que él le negó a quienes no opinan como él o creían en sus mismas verdades consumadas? Esta duda me quita el sueño, pues hacerlo sería ser consecuente con nuestro credo, ...continúa donde tu sabes

Jiménezdestrozos dijo...

Colección amplia de gilipollas que se te meten por aquí, Ricardo. Ahora pretenden comparar a Javier Corzo con ocultistas delirantes.

Anónimo dijo...

Es jodido que la vida de una persona, tan rica en experiencias, relaciones y matices, en detalles que en la mayoría de las ocasiones no trascienden la esfera de lo personal pero que, nos guste o no, determinan quienes somos realmente, se pueda resumir por parte de algún atrevido desalmado, arrogante y podrido, con una frase del estilo "De Corzo se podrían decir muchas cosas, pero ninguna buena".
Tus entrañas sanarán Ricardo, pero no deberías olvidar lo que te han hecho sentir

Anónimo dijo...

¡¡¡¡Psicofonías esta tarde en el curso ciencias y pedociencias!!!
Oíremos la voz de los muertos...y nos emocionaremos

Anónimo dijo...

La inmensa bola de mierda que me ha precedido dijo: ¡¡¡¡Psicofonías esta tarde en el curso ciencias y pedociencias!!!
Oíremos la voz de los muertos...y nos emocionaremos

No busquéis más, que ya ha aparecido el cerdo

tontolpijo misterioso dijo...

Fotos ikerizadas:
http://bajoelvolcan.blogspot.com/

Damifb dijo...

Ah pero cuantos insultos. Para varias, solo queria decir que es un placer leer tu Blog.
Damian Fernandez Beanato

Anónimo dijo...

Bueno, pues todos estos "escépticos", con toda su bilis y su mala leche y sus insultos, no le hacen ningún favor a la ciencia. Solo sirven para convencer a los ya convencidos.
La desinformación se combate con información, no con insultos.