domingo, junio 11, 2006

Misteriosamente humildes

A cualquier persona sensata le avergonzaría decir que ante un misterio hay que ser humilde. Vamos, ante lo que los medios de comunicación y unos cuantos tipos disfrazados de investigadores dicen que son misterios o enigmas; otra cosa es que lo sean, porque casi nunca coinciden con los auténticos enigmas.

La falsa humildad de algunos periodistas oculta una soberbia desmedida: la que los convierte en figurillas del espectáculo paranormalista, la que les lleva a presentar cualquier gili-chorrada (la oui-ja, las casas encantadas, las "caras" de Bélmez, las leyendas de desapariciones y un montón más de calderilla) como si fueran los misterios que más quebraderos de cabeza producen a los verdaderos investigadores, no a los que humilde, pero desvergonzadamente, se disfrazan de tales sin el más mínimo pudor.

Si un investigador no explica o aclara parte o la totalidad del campo en el que se desenvuelve es porque es un incompetente. Creo que esto lo puede entender hasta el último lector de 100.000 kilómetros tras los ovnis, aquél que se quedó anclado con su mente abierta en la era dorada de los platillos volantes en España y no se dio cuenta de que el citado libro es una pamplina repleta de ridículas afirmaciones.

Son tres las posibilidades que pueden explicar la actitud y resultados de los investigadores (?) de lo paranormal (casos, "fenómenos" relatos, historias de la vieja majadera, creaciones propias, etc.):

- los superan completamente, pues no explican, resuelven o aportan pruebas para que un misterio o enigma particular deje de serlo. ¿Qué es lo que hacen entonces? Algo, pero no investigar: escribir novelas, adornar la realidad...

O bien:

- son unos torpes y unos incompetentes;

- o son unos redomados farsantes que figuran en el teatro de los misterios como moscones que revolotean alrededor de una mierda perruna creyéndose águilas reales en el momento en que han divisado una suculenta presa.

Lo de la humildad es una estupidez. Humilde no fue Aristóteles cuando se dio cuenta de que los cetáceos no son peces, ni cuando Plank probó que la naturaleza utiliza unidades de moneda no fraccionable en sus intercambios energéticos.

Uno de estos humildes investigadores (?), Iker Jiménez, entrevistado por Juan Cruz en El País (sección cultura [nota de este comentarista: manda huevos] el pasado 5 de junio respondía cosillas que vale la pena comentar.

¿Le produce resquemor la sensación de que los programas y los libros de misterio esconden camelos?

R. Es difícil luchar contra eso, y de eso se trata, de luchar contra ese resquemor.

Bah, creo que este hombre forma parte de la historia camelística española, así que mal vas a luchar contra ese resquemor, porque el resquemor sólo lo produce la crítica y circulación libre de información, no el nadar y guardar la ropa del yo no digo nada pero ahí están los "hechos" para que cada quien se forme su opinión; como si no fuese más que evidente que la presentación habitual que haces del misterio está más que escorada hacia la credulidad y el sensacionalismo, al menos para cualquiera con una mínima capacidad de lectura en frío de una información prediseñada.

Nosotros no somos expertos en lo extraño.

Eso es sabido de siempre.

Somos periodistas de sucesos. Es cierto que la gente está como en guardia. Los medios de comunicación han frivolizado mucho con el misterio, así que nuestra labor ha de darle una vuelta de tuerca a eso. Ése es el reto.

Eso es cierto. La frivolización de los "misterios" en los medios de comunicación es histórica. Empezó con Jiménez del Oso, que al menos tenía estilo. Estilo opá via jasé un corrá del misterio pero misterio al fin y al cabo, no ese estilo empalagoso, hiper-iluminado, trasparente, hiper-comunicacional, como de atestado policial de coña... ¡Joder, si es que en ese escenario televisivo en el que ofreces tu misa dominical no se puede aparece ni un puto fantasma, coño, con tanta luz y tantos focos...! ¡Cómo echo de menos el escenario cutre de Jiménez del Oso! Eso sí que era misterio, hombre...

Sí, es una frivolidad continua, como los milenios tercero y cuarto. De hecho, la labor de Jiménez queda clara, él mismo la caracteriza: quiere dar una vuelta de tuerca al asunto. Más claro, agua. Y no es un reto, sólo hace falta un poco de chulería y refritar los mismos rumores que otros ordeñaron antes que tú. ¿O será que lo que quería decir es que pretende reconducir o invertir la situación de frivolidad?; porque si le das una vuelta de tuerca a algo acentúas la situación, la interpretación o el planteamiento que sea. ¿Será uno de esos misterios misteriosísimos el que para Jiménez dar una vuelta de tuerca sea arreglar, invertir o corregir algo? Por favor, que alguien se ponga el chaleco coronel Tapioca y me lo explique después la correspondiente investigación con podómetro.

Después contó un chiste, o algo que lo parecía:

La historia que nos contó un valenciano, escéptico en materia de misterios, que se despertó una noche y vio a un niño de cinco años mirando fijamente a su hijo, que dormía en la cuna. De pronto, ese niño que miraba se desvaneció; la forma en que este hombre describió su terror nocturno nos estremeció.

Y, por último, el entrevistador se atreve a preguntar:

¿Son ustedes escépticos?

Al parecer, la primera respuesta del preceptor de las niñas de Navalperal fue:

¿Cualo dice, oiga?,

pero decidieron no consignarla por escrito. A cambio, nos regaló con una perla (que una vez analizada resultó ser una cagarruta de cabra, topológicamente equivalentes) de esas que el infantilismo filomisterioso acoge con admiración ovina, y de donde esta nota toma nombre:

No, humildes. El misterio existe, y como nos decía Iñaki Gabilondo, debemos ser humildes ante el misterio.

Yo, en cambio, habría preferido esta respuesta:

No, cínicos. La hipocresía existe, y ya nos decía Diógenes que debemos ser cínicos ante la hipocresía.

Porque ya me dirán ustedes qué demonios tiene que ver el ser humilde con la existencia de misterios (ya se pueden imaginar a qué collar de perlas imaginario -de esas negras que sirven de abono- se refiere el citado con "misterios"). Claro, el misterio existe. No hay más que hojear el Nature todos los meses.

Esto también demuestra que se puede ser un periodista de prestigio (por Gabilondo lo digo) y decir -si es que lo dijo- chorri-gili-payasadas sin venir a cuento...

Atrévete a preguntar, exige que te expliquen lo que oyes o lees, o que aporten indicios que puedan llevar a la explicación. No te conformes con cualquier majadería sin pruebas, ni con declaraciones que deberían hacer enrojecer de vergüenza a quien las profiere.

11 comentarios:

Yamato dijo...

Bueno, yo creo que con eso de "una vuelta de tuerca" se refería a algo así como "dar una vuelta de trescientos sesenta grados" al misterio misterioso.

O sea, más de lo de siempre.

Anónimo dijo...

Bueno, es que el pobrecito Juan Cruz no da para más. Es el típico estómago agradecido, pésimo escritor, nulo intelectual, que "hace lo que manda el jefe", y si toca entrevistar a Iker y ponerlo de santo varón para arriba, pues está hecho. Acabáramos.

Manuel dijo...

¿Ovnis? "Esa es una larguísima historia que POR FORTUNA nunca vamos a resolver", dice Iker, si no lo han citado mal, en el Diario Vasco del 28/5/06...

Sigue la cita completa:

- ¿Pero usted cree que existen [los ovnis]?
- Yo no creo: existen. El tema ovni no es una cuestión de creencia porque si vas al Cuartel General del Ejército de Aire puedes pedir los dos mil expedientes del Ministerio de Defensa sobre ovnis y hay veinte o treinta casos donde la conclusión es ovni. Existen, no es cuestión de fe. ¿Qué son? Esa es una larguísima historia que por fortuna nunca vamos a resolver. Es un fenómeno real, la gente no miente, y después de entrevistar a muchos testigos surge algo onírico y extraño que me hace pensar que los ovnis son algo más cercano, que no se trata de naves de otros mundos que vengan a colonizarnos sino que acompañan al hombre desde que es hombre. Antes se llamaban gnomos, duendes o espectros. Pero no sé cual es su naturaleza.

Anónimo dijo...

Yo personalmente creo en los ovnis, otnis y omnis, dependiendo del medio deonde vea algo que no sé que es.
Ayer sin ir mas lejos vi un omni u objeto marino no identificado, para los no iniciados. No sabía si se trataba de una compresa o bolsa de supermercado, hecho harto curioso no habiendo ningún supermercado en la playa, y habiendo luna llena. En los hombrecillos pequeños ya no creo desde que Nuñez dejó el Barça y Pujol la Generalitat.

Anónimo dijo...

¿Ahora toca Iker?...eres un envidiosillo Ricardo...un chupótero que busca un segundo de atención atacando con insultos y una dialéctica poco ingeniosa. ¡Que equivocado andas pensando que por citar a filósofos, a hombres de ciencia o a publicaciones como Nature, que salta a la vista que nunca has leído, tus absurdas palabras tendrán más valor!

susyvayatimo dijo...

"La falsa humildad de algunos periodistas oculta una soberbia desmedida"


Hola Richi,tambien en tu humildad se encuentra oculta una soberbia desmedida?
Hay temas no resueltos todavia y que,si los saco,sacaran tambien tu soberbia.Pero el tiempo pone las cosas en su sitio,entre ellas la humildad y la soberbia.
Richi,por ahora solo te digo una cosa..............los misiles ¡VAYA TIMO!

Iván dijo...

Con lo que le gusta inventar al iker seguro que se ha inventado tambien la cita de gabilondo para darse una patina de, "me codeo con periodistas serios", menudo es.

Architeutis Dux dijo...

Pero si Gabilondo es un magufo de los de toda la vida, salía en un libro de JJ "Missing In Action" Benítez fundando una asociación de magufos anónimos, o el PEDDO alienígena, o algo así...

Anónimo dijo...

O tienes mucho tiempo libre, o eres un tonto soberano, Ricardo Campo.

Y el insulto es libre, como el que tú emites siempre. Y me apetece.

Y que quede claro que ni soy misteriólogo ni magufo.

Zorro Británico dijo...

Viene de "El muro de Planck"
Me llama mucho la atención que siempre en el tema "paranormal" y "metacientífico" hay solo dos posturas, a favor o en contra. Existen los escépticos y los creyentes. Blanco o negro. Debido a mi educación crecí en un ambiente de razonamientos, escepticismo y rigor argumental. No había cabida para las supersticiones o misticismos. Me desarrollé dentro de un pensamiento lógico coherente.
El problema llegó cuando tuve que enfrentarme con evidencias que se escapaban a mi entendimiento.
Dicen que ver para creer, pero a veces eso no es suficiente. He visto ante mí, en primera persona manifestaciones de una naturaleza que se escapa a mi entendimiento, nunca me he dejado llevar por la explicación más sencilla y las de ambos extremos lo son. Ockham estaba equivocado: Las nubes de gas como explicación al fenómeno ovni me parecen poco menos que infantiles. Que los hombrecillos del espacio nos visitan... en fin, más de lo mismo, sigue siendo una explicación simple. Llevo muchos años dedicado al mundo de la imagen y puedo afirmar sin lugar a dudas que actualmente todas las imágenes que vemos están manipuladas. Sin embargo, la cosa cambia cuando son tus ojos los que ven. Entonces tu sistema de convicciones se tambalea y no sabes a que atenerte.
Como conclusión pienso que los dos extremos son posturas erróneas, hay que tener la mente abierta pero sin perder el Norte de la Coherencia.
Actualmente se esta perdiendo el interés por la razón:
"No deja de ser paradójico el hecho de que nuestra sociedad premia económicamente a los lunáticos, mientras que los científicos están progresivamente siendo descritos como cascarrabias pelmazos desconectados del mundo real" Sten Odenwald. El Café de la astronomía

Victor F dijo...

A mi me sigue gustando que en todos los blogs de ciencia o escepticos, los que se deidican a desprestigiar e insultar al titular del blog, siguen sin dar un argumento, o establecer un debate.

solo se leen las palabras, envidia, tiempo libre, seguido de ataques a la persona. Pero ningun debate razonado ni argumentos.
Y si alguno lo intenta, en cuanto a los dos post, ya se ha quedado sin argumentos, empieza con lo de cerrados, fascistas etc etc.

Respecto a lo que dice "zorro britanico" Es verdad que no todo es blanco o negro.... pero a veces si, y normalmente en temas de ciencia, hay dos posturas un suceso demostrado y otro no demostrado.
Y respecto a un suceso tambien caben a menudo solo dos opciones que sea verdad, o que no lo sea.