lunes, febrero 11, 2008

Tacande, again

Hace algunos días La Provincia (Las Palmas de Gran Canaria) publicó una carta o comentario de León Barreto sobre el asunto de la "casa encantadísima" de Tacande, en el municipio palmero de El Paso. Como en el texto se dicen cosas muy, pero que muy gordas, tanto que, paradójicamente, la mayoría de la gente no repara en ellas, es conveniente comentarlas, así que ahí va, con mis apreciaciones "mechadas".

TACANDE, EL PASO

http://www.laprovincia.es/secciones/noticia.jsp?pRef=1687_2_128782__Articulos-TACANDE-PASO

LEÓN BARRETO Vivimos en unas islas donde existe un abundante cuerpo de leyendas. Los insulares han tenido una larga relación con las creencias y las prácticas mágicas, seguro que el estar en medio del océano con el añadido histórico de lejanía y cierto desamparo ha contribuido a ello.

Seguramente. Pero eso es algo que se cura con el acceso a la educación; por eso es conveniente difundir la cultura, no las supersticiones como si en ellas hubiera algo plausible, algo que merezca la pena ser conservado en sí mismo.

El 30 de enero se han cumplido 380 años de la revelación de Ana González, en Tacande, El Paso, isla de La Palma. Esta mujer había fallecido dos años antes de los extraordinarios sucesos, al dar a luz a su hijo Salvador, y su espíritu se manifestó durante 80 días con gran alarma de los vecinos hasta que finalmente intervino un sacerdote y todo terminó.

¿Extraordinarios sucesos?; ¿cuáles son esos sucesos extraordinarios?; ¿extraordinarios respecto a qué y para quién? ¿Podría definir, de paso, que es un "suceso extraordinario"? ¿No habrá dado crédito a lo que no es más que una superstición propia de una época pasada?

¿Y cómo es eso de que el "espíritu" del niño se manifestó? Si está seguro de que fue así, ¿podría detallar cuál fue el proceso de razonamiento que le llevó a esa seguridad? ¿Cómo es eso de que un espíritu se manifieste? ¿Cómo es posible tal cosa? ¿Ha demostrado usted primero la existencia de algún espíritu, y luego que tienen la capacidad de manifestarse? ¿Cómo es la interacción entre el reino de los espíritus y el reino de lo material, si el primero es sustancialmente distinto del segundo pero, sin embargo, pueden interaccionar?

No son preguntas superfluas: son fundamentales e ineludibles.

Tenemos abundante información escrita de lo que aconteció en aquella casa. De acuerdo con los testimonios, Ana González manifestaba gran pena por haberse ido de este mundo dejando atrás a un recién nacido. El relato popular configura una leyenda que ahora, gracias a la paciente labor de la investigadora María Victoria Hernández se está transformando en un suceso real. Pues sus protagonistas están documentados, constan anotaciones de sus vidas en los libros parroquiales.

¿Son suficientes los testimonios (uno, dos, tres, cincuenta mil...) para dar por buena la versión de unos hechos, que no, ni siquiera, la propia realidad de los hechos? ¿Le basta a usted el testimonio de cualquier persona para creerse cualquier cosa, por extravagante y absurda que sea?

¿Qué tiene que ver que los protagonistas de la leyenda existieran realmente con que los hechos ocurrieran realmente como cuenta esa leyenda? ¿Podría detallarlo con la extensión que merece tal afirmación? Es muy importante: ahí está la clave para convertir a Tacande en el descubrimiento científico más importante de la historia, o para que siga siendo una de las miles de leyendas similares que hay en todo el mundo, ramificaciones del poderoso meme de la existencia del más allá, creencia que el espiritismo pretendió convertir, sin éxito, en objeto de investigación científica en el siglo XIX.

Tenemos, incluso, la casa donde se produjeron los extraños fenómenos de los que se hizo eco recientemente el programa de Iker Jiménez en Cuatro. Una vivienda que formaba parte de una hacienda en la que se criaba ganado, cuya rehabilitación es urgente debido al estado de ruina que presenta. El Cabildo de La Palma y el ayuntamiento de El Paso deben aunar sus esfuerzos en tal sentido.

Peor me lo pone: si Cuarto milenio se hizo eco de esta cosa, mal vamos. Eso significa que hay que hacer limpieza. Significa que los asesores del Cabildo de La Palma y el Ayuntamiento debería estar muy atentos ante posibles maniobras y sugerencias de negociantes sin credenciales académicas interesados en perpetuar pseudo-misterios para beneficio económico propio, o por pertenecer a la farándula del micro-famoseo local de los misterios.

El Cabildo de La Palma y el Ayuntamiento harían bien en alejarse como del fuego de cualquiera que en la órbita de Cuarta patraña (ya sea desde la Península o desde Canarias) les proponga montar un chiringuito paranormal en la zona, que no serviría más que para convertirla en el hazmerreír del resto de la isla.

Vivimos en un mundo en el que la tecnología no puede ofrecer explicación para ciertos fenómenos. Las revelaciones del alma de Tacande seguirán siendo estudiadas por los especialistas, pero ahora lo más urgente debe ser preservar la casa, salvarla de la ruina. Hay que añadir que la película Mambí, de los Hermanos Ríos, filmó escenas en el citado escenario.

No, si la tecnología no tiene que explicar nada. La tecnología funciona. Es la ciencia -los científicos quiero decir- la que explica los fenómenos. Quizá debería usted explicar cuáles son los fenómenos que la ciencia contemporánea no puede explicar aún. ¿Se refiere a la formación de todos los tipos de planetas extrasolares?; ¿al origen de la vida de la vida en la Tierra?; ¿a la existencia del bosón de Higgs?; ¿a la predicción exacta del tiempo atmosférico con semanas o meses de antelación? Supongo que no estará dando a entender lo que cualquiera que lea su texto pensará, ¿no?: que esas trasnochadas creencias de espíritus, posesiones, exorcismos y demás cuentos de la vieja majadera son "fenómenos para los que la ciencia no tiene explicación"...

Además está el valor etnográfico del entorno, un paisaje de gran belleza en el que persisten restos de las explotaciones agropecuarias. Rehabilitar la casa y construir en su entorno un centro de interpretación puede ser una aportación encaminada al turismo temático que hoy está adquiriendo notable desarrollo.

Todo eso está muy bien, incluso la construcción de un centro de interpretación que informe a los isleños y a los visitantes del durísimo pasado que soportaron los habitantes del lugar en otras épocas, siempre y cuando ese centro de interpretación no se convierta en una promoción más o menos explícita de ridículas supersticiones. Por supuesto, la leyenda puede ser contada como tal, pero dejando bien claro que se trata sólo de eso, de una leyenda, que no hay la más mínima prueba de que para explicar esos viejos relatos (si es que tiene sentido explicarlos) haya que recurrir a cosa rara, extraordinaria o misteriosa alguna; que la capacidad de esas creencias y leyendas para sobrevivir es considerable; que la credulidad de una parte de la gente sigue siendo algo de lo que no podemos enorgullecernos; que ante tal estado de cosas es conveniente pasar un pañito de esos para abrillantar metales, como si dijéramos, en forma de pensamiento crítico, de información que no pretenda hacerle el juego a una creencia sin sentido para cualquier mente sensata.

Dese cuenta que el mundo no es como lo cuenta Cuarto milenio; que el programita de marras es un producto comercial más, que no pretende descubrir la verdad de nada (ésta es, al contrario, sepultada con displicencia bajo toneladas de especulaciones, de falsedades y de falacias propias del mercadeo paranormalista); que los palmeros merecen que el lugar donde tuvieron la suerte, la desgracia o lo que sea de ser arrojados al mundo (como en cualquier otro lugar de este planeta) no sea pasto para negociantes del más allá. No permita que los auto-titulados investigadores de los misterios, cuartomilenarios y otros mutantes conviertan una casa y un entorno rural tradicional en un circo ocultista, que sólo serviría para corromper la memoria colectiva del lugar.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

jajjajajajajaj, el saco de mierda seboso la tiene "encajada en el culo" lo de la casa de Tacande jajajjajajajajjajajajaja. Pues jodete subnormal, ya ves que tu mierda de pensamiento critico, no le interesa a nadie. Otros por el contrario sacan una pasta, con libros, programas etc. mientras tu te consumes en el mas misero y triste anonimato juas, juas,juas, jo,jo,jo, y te haces pajas mentales, con esta mierda de blog (pero a la vez necesaria para decirte lo soplapollas que eres)ayyyyy si hubieras aprovechado aquellas horas, de radio con Paco Padron jajajajjajajaja otro gallo te hubiera cantado imbecil.

Ricardo Campo Pérez dijo...

Hombre, el "mágico" de guardia

juaaaaaaaaa, juaaaaaaaa, juaaaaaaaaa, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, jo, jo, jo, jo. je, je, je, je....

Gracias por darme la razón, magufo cobarde

juaaaaaaaaaa, juaaaaaaaaa, juaaaaaaaa, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, jo, jo, jo, jo, je, je, je, je...

Anónimo dijo...

jajajajajaja
Reitero lo de sacar pasta con estos temas, eso es lo que hay que hacer o no te has enterado? Mira a iker forrado contando milongas.
jajajajajajajaja
Muy bueno lo de "mágico"
jajajajajajaja
que guapo es esto de ser anonimo

Ricardo Campo dijo...

Gracias de nuevo por darme la razón, satélite

juaaaaaaaaaaa, juaaaaaaaaaa, juaaaaaaaaaa, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, jo, jo, jo,, je, je, je, je...

Anónimo dijo...

¿Hay gallos que cantan imbéciles o el troll no sabe de ortografía?

Ricardo Campo Pérez dijo...

En este caso, las dos cosas, ja, ja, ja, ja...

Iván dijo...

Buena entrada,mas claro no se puede decir, solo mas alto.

Fijate si hasta tiene su troll anormal a juego con las soplapolleces de siempre y su demostracion de imbecilidad habitual XD

Anónimo dijo...

Tacande resuelto....el alma ha vuelto...¡ es Ricardo!....el comportamiento es similar: se cabrea como un chino con los enemigos y se pone tierno como un gatito con los amigos....es bipolar...y encima es INVISIBLE y si busca su partida de nacimiento, resuelta que ha nacido el muy jodio.......juaaaaaaaaa, juaaaaaaaa, juaaaaaaaaa, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, jo, jo, jo, jo. je, je, je, je....

Anónimo dijo...

Por cierto, se me olvidaba deciros que soy un jodido subnormal
jajajajajaja
juajuajuajuajua