domingo, febrero 17, 2008

¡Vendo DVDs oiga, vendo barato, oiga...!

Algunos críticos como Luis Alfonso Gámez mostraron recientemente su preocupación porque El País lleve algunos domingos vendiendo la quincalla misteriófila de Iker Jiménez. Lo entiendo: a cualquier persona con sentido crítico le horroriza que semejante montón de chatarra acumulada en los últimos siglos en los arrabales de la cultura se convierta en un producto digital envuelto en papel de celofán transparente. Esto ya es una llamativa paradoja, en sí mismo.

Una vez que a uno se le pasa la náusea que le sobreviene cuando se tropieza tal mercadería en los kioscos, son dos las opciones de actuación que a uno se le presentan (si no es uno un crédulo incurable, claro):

- Enviar cartas de protesta, escribir en la prensa escrita local y nacional y en blogs, y otras acciones parecidas, guerreramente, como debe ser ante la promoción con nocturnidad, alevosía y premeditación de todo aquello que mantiene acorralada la mente de las gentes o,

- tomártelo con tranquilidad, con la risa del escéptico con nervios sosegados (donde risa, escéptico, nervios y sosegado no son términos mutuamente excluyentes; al contrario, mi ideal platónico los hace coincidir en mi cielo particular, je).

Una vez que uno se apercibe de la poca efectividad de lo primero (no se froten las manos: se seguirán enviando cartas de protesta, y cada vez más a dondequiera que se considere oportuno) y de lo utópico de lo segundo, nos queda ser todo lo pragmáticos que podamos.

Y hablando de cartas de protesta, la respuesta del defensor del lector de El País a las que se le enviaron con el motivo que comentamos venía a decir:

La decisión de ofrecer ese coleccionable a los lectores del diario responde, como es obvio, a razones estrictamente comerciales cuya valoración, como se me ha recordado, no forma parte de las competencias del Defensor del Lector de acuerdo con su Estatuto, que acota sus funciones a los contenidos del periódico y a vigilar que el tratamiento de las informaciones sea acorde con las normas éticas y profesionales del periodismo.

Pues seguramente. Incluso quiero pensar que si en su mano estuviera, el defensor del lector habría montado en cólera si pudiera; pero no puede. Pero entonces, ¿podría darse el caso de que el citado periódico abundara en la línea que inauguran los DVD de chorradas pseudo-misteriosas de Jiménez, y llegar a vender oui-jas con certificado de garantía?; ¿y un kit para practicar exorcismos? ¿Hasta qué bajura podría llegar el diario en su ansia por vender? ¿Y si se vende bien? ¿Tiene algún tope basuril la empresa?

Hasta la mierda se vende hoy... Bien empaquetada, claro.

Pasemos ahora a la respuesta de los cuartomilenarios a estas acciones protestonas. Los cuartomilenarios y los tercermilenarios siempre dicen más de lo que quieren, incluso más de lo que imaginan.

Los argumentos-mantram de los ovejiles seguidores de Cuarto milenio son la elevada audiencia del programa, la envidia de los críticos y la presencia de científicos en pecera y plató. A mí me satisfacen estos razonamientos: demuestran el nivel de quien los expresa; ellos mismos se ponen la soga al cuello; trabajan a favor de los críticos pretendiendo lo contrario. Parecen una muestra esencial de PISA (¿o al revés?).

Sólo aquéllos cuyo gusto estético se asemeja al de los niños que únicamente aceptan alimentos previamente triturados en el pasapuré podrán pensar que la audiencia es un criterio válido fuera de la selva de los productos comercializados por la televisión. Por la misma regla de tres, cualquier mierda, cualquier otra mierda, quiero decir, debería ser respetada y colocada en una hornacina por la estúpida razón de que dos millones de personas, ciencuenta millones o casi el planeta entero son devotos seguidores y consumidores de tal manjar. Yo sé que Ortega no pudo ver Cuarto milenio ni puede ahora escuchar a sus pobrecitos defensores pero...

En cuanto a la envidia, me pregunto, por poner un ejemplo y por reducir al absurdo el torpe argumento, si los críticos de los regímenes totalitarios del siglo XX sentían envidia de ellos...

Los científicos... Gran parte de los científicos desconocen la mar de fondo que habitualmente discurre por Cuarto milenio (y por cualquier otro producto mediático de comercialización de supuestos enigmas). Consiste en una permanente operación de márketing.

Con frecuencia se tiende a encasillar a los científicos como si, por definición, fueran gentes especialmente conscientes de lo que hacen, de adónde van y con quien se juntan. No, eso no ha ocurrido nunca. De hecho, hay muchos ejemplos de lo contrario (incluso sabiendo lo que hacen, dónde van y con quién), entre ellos el de los físicos, matemáticos y biólogos que en la República de Weimar se apuntaron al carro de la Lebensphilosophie por imposición de los tiempos, una época que tantas cosas en el terreno de las ideas anticipa a las actuales creencias "alternativas".

A muchos científicos, como al resto de los humanos, les atrae la fama y la popularidad, les apetece salir en la tele, y si es un programa-basura como el de Cuatro pues mejor. La idea que deben tener muchos en mente es que "sí, es un poco raro, se dicen cosas un poco raras, eso me han dicho, yo no lo suelo ver, pero ahora que me han invitado no voy a decir que no, más cuando puedo divulgar mi línea de investigación, porque creo que el programa tiene audiencia". Van con una media sonrisa en la cara, en el ánimo y en el cerebro.

Es decir, muchos científicos no tienen conciencia -porque no se han informado, porque no tienen tiempo- de que Cuarto milenio es pura anti-cultura, pura superstición, puro ocultismo de grano grueso (como en el caso de Juan Ignacio Cirac, que recogió Gaméz en su entrada, luego convenientemente utilizado para la auto-promoción del universo de cartón piedra a medida de Jiménez), algo que cualquier dirigente televisivo con una mínima cantidad de escrúpulos intelectuales, culturales o como los queramos bautizar eliminaría inmediatamente de la parrilla de programas; bueno, no: ni siquiera habría dado el visto bueno para su emisión primera. Por supuesto, el criterio, al contrario, es el hiper-desarrollado instinto de publicidad y negocio (que algunas veces se dice esto como si se estuviese descubriendo la pólvora), que es como sorprendenderse de que la lluvia moje las aceras...

Muchos científicos no están especialmente concienciados para realizar una labor social de crítica, de difusión de sus conocimientos, y también creo que a mucha gente esto se la suda pero bien (sería una estupidez pensar que todos los seres humanos pertenecen a una ideal comunidad de comunicación transparente en la que la información fluye por sí misma y fructifica en forma de nuevas conexiones neuronales). Así que el mito de la divulgación científica porque sí, porque es mágica y tal, falla, falla porque vemos que falla continuamente, porque contemplamos que la gente consume deshechos teniendo manjares a su alcance, al alcance que proporcionan colecciones de libros que editan a Sófocles y a Stephen Jay Gould a 9 euros la unidad, por ejemplo. La gente alberga miedos y mitos, y los mercaderes especializados satisfacen las necesidades derivadas. Como doy a entender, algunos científicos tienen también la idea salvífica de que la información, la divulgación per se, cambia las cosas. Creo que esto, en una medida no despreciable, es un mito de autocomplacencia basado en esa comunidad ideal que cito más arriba.

Tiendo a creer en las individualidades y en lo ejemplar, en la imitación de comportamientos y estilos. Por ello la crítica escéptica, la refutación y la aclaración son necesarias: su moderado éxito e influencia la vemos reflejada en el babeo rabioso de los trolls que acuden fielmente a mostrar su impotencia en los blogs críticos, cosa que, a no pocos, nos reconforta, en realidad. Esos trolls son los mismos que luego se disfrazan de investigadores, doran la píldora a cada alma simple que se les acerca para preguntar por el tremendo misterio olvidado a los diez días (hasta que dentro de diez años toque ordeñarlo de nuevo) y tienen complejo de pavo real cada vez que se muestran en público o en fotos, soberbios incluso en su aparente modestia, como dijera el filósofo.

Una vez más, las críticas vertidas contra los misterio-DVDs nos sirven para comprobar cuál es el nivelazo de la airada respuesta de mercaderes y enganchados a la nave del misterio. Tal es su voracidad vendedora que no pueden tolerar ser criticados; les irrita que existan espacios donde los criterios dominantes no son cuantitativos, donde el número de adeptos, de fans, de tercer y cuatomilenarios u otras especies gregarias no es lo que cuenta.

¿Qué pasa, en definitiva, con el programita este de la cadena más guay, más chula y más modelna de la oferta televisiva?

Pasa que Cuarto milenio huye permanentemente hacia delante. Jamás vuelve sobre alguna de las más risibles meteduras de pata. Jamás el más mínimo gesto crítico, el menor ejemplo de decencia intelectual que lleve a informar abiertamente a los televidentes de la auténtica realidad trivial de un hecho presentado como "misterioso", ya sea el famoso "ovni" de Gáldar (Gran Canaria)o el de L`Escala (Gerona).

Tenemos, además, el esencial talante positivo, buenrrollista, de Iker Jiménez (claro, esto también es pura fachada: lean con detenimiento los comentarios de Jiménez en esta entrada de Gluón con Leche). Quizá la jeta de su maestro ya no pega, ni el inexpresivo rostro de Jiménez del Oso, más propio de una época en la que en España el ocultismo estaba todavía asociado a lo estrictamente oculto, a lo negro y tenebroso. Los misterios, los enigmas y el más allá son ahora una parte luminosa más de la omnipresente publicidad, como lo son los cosméticos y el coleccionismo, así que no podrán ser jamás presentados como "lo otro", lo radicalmente distinto, la negrura ajena a la sociedad hiper-informada, hiper-comunicada e hiper-iluminada. En este escenario, el presentador de Cuarto milenio es una marioneta: los hilos son movidos en último término por la empresa que le paga por hacer lo que hace. Esto no es ninguna estúpida especulación conspiracionista (una de las secciones de las que el maguferío echa mano de vez en cuando, quizá la más asilvestrada aún en el desierto urbano de los misterios) sino una reflexión a partir de un dato empírico: el aspecto final del producto. Esclavo de sí mismo, Jiménez parece creer que sus representaciones, sus gestos, su sorpresa fingida de mal actor forman una parte más de su andadura tras las supersticiones, no siendo todo ello en realidad más que un disfraz grotesco disfrazado a su vez con esa cercanía y exceso de confianza que se ha impuesto como estilo del presentador televisivo. Doble disfraz, doble fantasmagoría, doble ración de figuración.

Cuarto milenio se muestra, en esta autopsia breve y preliminar, portando una contradicción interna (por supuesto, no para su presentador, ni para los guionistas, ni para los seguidores que lo contemplan como un creyente en acto de comulgar): los temas "ocultos" y "misteriosos", apariciones nocturnas, brujerías y demás cosas del lado oscuro son comunicados a la luz más poderosa que existe, la de las cámaras, las de un plató de televisión, lugar donde los fantasmas no se pueden aparecer, donde el ambiente de misterio es un decorado de cartón piedra y donde cuaquier recreación del ambiente de un cementerio romanticamente tétrico, por ejemplo, se vuelve vergonzosamente ridículo.

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También desde hace unos pocos domingos, el ABC ofrece una colección de bichos, diversos tipos de artrópodos. Sin escandaleras mediáticas, sin la foto de un asombradizo en portada (y estaría más que justificada ante la asombrosa naturaleza de muchos de los animalillos que venden), cada uno de esos seres son pequeñas pepitas de oro para la curiosidad de los niños y adolescentes, que así tendrán menos tiempo y posibilidades de aficionarse a un montón de petardadas disfrazadas de conocimientos acojonantes, si sus padres saben comprar.

26 comentarios:

Eugenio Manuel Fernández Aguilar dijo...

Gran artículo. La contrapartida de la libertad de expresión es que los charlatanes se llevan de calle a los crédulos que necesitan su dosis de fantasía diaria.

Encontré una viñeta muy buena que me define, a mi y a mucho español dolido por las frikeradas de El Pais. La colgué en mi blog.

Anónimo dijo...

Menudo rollo....¡y que todo sea por envidia!

Manolo_elmas dijo...

Cojones...
Vendería a mi mujer a los árabes por haber podido escribir yo esta entrada...
Felicitaciones sinceras.

AdalMe dijo...

Hasta la mierda se vende hoy... Bien empaquetada, claro

Pues sí, hubo un "artista" por ahí qe vendió la suya.

Anónimo dijo...

Pero Ricardito otra vez metiendote con Iker...dejalo ya...Iker es mas guay, mas chulo,mas rico y tiene un programa que te cagas y un monton de fama, cosas que TU NO TENDRAS con tus ridiculos planteamientos escepticos, jodete pues y usa el latigo para fustigarte y trata de quitar de tu mente que en realidad...te gustaria ir a su programa...como van CIENTIFICOS de manera libre, consciente y con conocimiento y no engañados como tu dices, jajaja...cuando no hay argumentos se dicen tonterias como las que dices tu...

Anónimo dijo...

jejeje que cosas hay que oir, al que venderia a la mujer ya sabemos a que partido va a votar en las elecciones, y con ese comentario pues para la gente normal como si no hubiera nada escrito.
Por otro lado el pais sigue siendo el periodico mas vendido con mucha diferencia, asi que os tendreis que seguir jodiendo los amigos de pedro j.
Por otro lado me gustaria saber si los que escriben en esta pagina son catolicos como media españa, porque eso seria ya el colmo, catolico y criticando temas paranormales.
Y que yo sepa ha sido un exito, por lo menos por sevilla he tenido que dar 40 vueltas para encontrar el dvd porque volaban como rosquillas.
Para terminar deberiais ver los dvds, aunque sea piratas, por lo menos aunque sigais criticando que sea con alguna base, no simplemente por picar al personal y tener mas visitas.

Julio dijo...

A veces me sorprende la capacidad deductiva de esta gente.

Magufo Man dijo...

Ricardito, a ver si haces caso al anónimo y te pones a contar chorradas paranormales para que seas famoso y te llame Iker que eso es lo único que cuenta en este país.
Hablando de chorradas, no he entendido lo de ser católico y criticar los temas paranormales. Debe ser que paso muchas horas viendo dvds de Cuarto Milenio.

Ricardo Campo Pérez dijo...

Falacia "hombre de paja", magufo man cobarde, juaaaaaaaaaaa, juaaaaaaaaaa, juaaaaaaaaaaa, ja, ja, ja, ja, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, je, je, je...

BeneDick16" dijo...

Magufo, ese anónimo tiene razón en que es incoherente reirse de esos tipos y, sin embargo, creer en un dios antropomorfo o en cualquier otro tipo de dioses. Los amigos invisibles de Benedicto son tan risibles como los de Iker.

Anónimo dijo...

Pobres miserables seudo-escepticos!!!!, jajajajjajaja, ahorrense tiempo y saliva, estan predicando en el desierto, pauperrimos muertos de hambre. Esta el saco mierda de Ricardo para dar lecciones de moralidad, sobre lo que se puede vender y lo que no, por que no cuentas que tu para dar una mierda de tus conferencias, al ayuntamiento de Adeje le mamaste 900 Eur, que tu gratis no haces nada tampoco subnormal, o la vez que tu "amo" Armentia, se puso la capa para ir a gilipollada del castillito, que pasa que te crees que la gente es imbecil, se les ve el plumero a la legua Ricardito.

Ricardo Campo Pérez dijo...

Estos magufos cobardes se hacen una paja, se inventan unas cuantas paridas y se las creen, juaaaaaaaaaa, juaaaaaaaaaaa, juaaaaaaaaaa, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, jo, jo, jo, jo, jo, jo, je, je, je, je, je...

Son unos gallinas cobarzadas cooooc, co, co, co, co, co, co, cooooc, coooc, co, co, co...

ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja...

Anónimo dijo...

Ricardo a ver cuando tocas los documentos desclasificados por Benítez... a claro, eso no que deja a Ballester Olmo y sus acólitos rozando la basura intelectual...

Menudo rasero tienes para hablar de lo que te viene bien, y lo demás... pelillos a la mar...

magufo man dijo...

Ánonimo , basura es lo que publica Benitez. Que todavia no nos hemos olvidado de su estrellamiento lunar

magufo man dijo...

Ademas, que documentos ha desclasificado Benitez? Como no sea la grabacion de la Luna que le dio Mirlo Rojo...

Anónimo dijo...

Si si, tu insiste con lo de la Luna que en los documentos que presenta Benítez en su Web, vosotros los escépticos (Olmos, Armentia "alias Castillo-Man" etc...) quedáis a la altura del betún, vamos, que sois arrastrados hasta con vosotros mismos. Os dejan encerrados en una jaula y os devoráis...

Léelos que no tiene desperdicio... "cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar"... mucho criticar pero vosotros sois igual de interesados, y arrastrados que aquellos a los que criticáis.

Asigan dijo...

¿Qué interés moverá a este anónimo a arrastrarse aquí?

Ricardo Campo Pérez dijo...

http://www.anomalia.org/

y

http://cronicasdelmisterio.blogspot.com/2008/02/despropsito-ufolgico.html

Ja, ja, ja, ja, ja, ja...

Anónimo dijo...

No se ni como teneís tan poco respeto, no resptaís ni a los muertos, y os burlaís de ellos. COMO SIEMPRE. Usateís a Smith hasta que os fue útil tanto que hasta algunos copiaron sus articulos aquí en España (eso es plagio) os ofrecio su casa, su tiempo y su profesion alidad pero como no comulgabacon chapuceros como vosotros decidio deciroslo a la cara... y lo encajasteis dentro de los "magufos" termino para mi ofensivo para con nuestro queridos "magos" canarios (UPPSS, si soy de Canarias como coño si no sabría quien es Don Ricardo).

Sois una lacra, ojala saliera algún documento donde se expusiera lo que cobrasteís por hacer esa mierda de desclasificación con el Ejercito del Aire.

Ahhh, claro que ya Ballester sacó su tan importante "LIBRO" que era lo único que le interesaba, pero de lo que no os daís cuenta es que incluso Ballester os uso a todos vosotros... sois como el papel higienico!!!

Si algún día sale algo de lo que me imagino cobrasteís lo que me voy a reír... pero siempre quedara el LIBRO... es como el anillo de Gollum... "MI LIBRO, MI TESORO" con la misma cara y el mismo cuerpo...

Por cierto vaya mierda de manera de contar en ANOMALIA, lo que ha ocurrido, eso si que es confundir, para eso no os pasais horas destripando un artículo, para eso con cuatro estupidas lineas sobra... y eso que hay tema para rato.

Jajjjaa Saludetes!!!

magufo man dijo...

Vaya diarrea anonimo. Se te entiende la mitad.
De la otra mitad, decirte que el único que usó al difunto Smith fue Benitez.
Es una lástima que te duela lo de "magufo". Es un nombre bien bonito

Ricardo Campo Pérez dijo...

Madre mía, qué diarrea mental tiene el magufo este. Todas las idioteces credulonas en una misma paja mental. Y luego se ofende si uno se descojona en su cara de gallina cobarde

Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja...

Anónimo dijo...

Cuarto Milenio hay que tomárselo como lo que es, y como probablemente se lo toman sus autores.

Si llevásemos los planteamientos de este post hasta sus últimos extremos, habría que despreciar, por ejemplo:
a) Novelas: Frankenstein, Dracula, La Guerra de los Mundos...
b) Películas: Star Wars, El Sexto Sentido...

Cuarto Milenio es misterio-ficción y entretenimiento, no ciencia. Peores razones hay para no comprar El País!!

Anónimo dijo...

Asigan lo que nos "mueve hasta aqui", es deciros lo imbeciles que soy, con vuestra estupida "cruzada" de pensamiento crittico jo,jo,jo,jo, juas,juas,juas

Asigan dijo...

Anónimo, si entrecomillas, estás citando, y si citas, debes hacerlo bien para no quedar como un estúpido. No debes inventar hombres de paja y asignarles ideas, sean cruzadas o cualquier otra fantasía, para no quedar como un estúpido. Trata de controlar la risa floja, para no quedar como un estúpido. Y trata de no mostrarte en público, para que no se advierta que, después de todo, nada puede evitar que aparezcas como un estúpido.

Anónimo dijo...

Si, si, si Asigan y sobre todo "QUE TE DEN POR EL CULO" juas,juas,juas,juas, jo,jo,jo,jo!!!!!!!

Asigan dijo...

Por supuesto que "si, si, asigan", no hay quien lo niegue.

Y su nueva muestra de risa floja es otra prueba. Salvo que, como parece, se deba al nerviosismo de confesar públicamente su gusto por los espectáculos gay. Lo cual, por supuesto, es otra estupidez.