sábado, marzo 15, 2008

La telepatía no existe

El 7 de febrero de 2008, en El cultural de El Mundo, el catedrático de Fisiología de la Complutense Francisco Mora se refirió a la inexistencia de la telepatía. Después de 75 años de experimentación en diversas universidades nunca se han obtenido resultados conclusivos, asegura Mora, que también es autor entre otros libros, de Neurocultura, en el que ofrece una explicación accesible del desarrollo científico multidisciplinar sobre las bases neurológicas de la cultura (arte, religiones, ciencia, filosofía).

Mora asegura que las técnicas de registro de la actividad cerebral por resonancia magnética han demostrado que la telepatía no existe, y explica brevemente un experimento (del que no cita referencia, seguramente porque el formato del artículo no se lo permite; sería de agradecer que quien tenga la referencia la indique en esta entrada) con personas muy afines emocionalmente, incluso gemelos univitelinos. Colocados los sujetos en situaciones controladas, no hubo respuesta cerebral alguna cuando el experimento de transmisión de información de imágenes fotográficas se puso en marcha. Ningún área cerebral del sujeto receptor registró actividad alguna propia de áreas sensoriales o asociativas. Tampoco hubo respuesta cuando al emisor y al receptor se les mostraba la misma imagen al mismo tiempo. ¿Qué nivel de acierto hubo en este experimento?: de las 3.687 respuestas emitidas por los receptores éstas no coincidieron con las emitidas por los emisores en más del 50%. Ni siquiera se registraba actividad cerebral significativa cuando los aciertos se producían al azar.

La telepatía es una de esas "capacidades" míticas de la mente humana, una creencia como otra cualquiera de las del tipo "sobrehumano", la manifestación de un deseo de conexión y simpatía con el otro. Podríamos situarla en un estadio previo o primitivo respecto a la sincronicidad (la ocurrencia de sucesos fortuitos pero supuestamente conectados por una relación subyacente). Quiero decir en un estadio previo cultural o lingüístico: a la telepatía normalmente no se le otorga más importancia que su propia ocurrencia -que no es poca para el creyente-, mientras que la sincronicidad indica al creyente que hay un orden oculto, una relación estrecha y significativa entre hechos aparentemente no conexos. Por ello, la telepatía podría interpretarse como un caso de sincronicidad (al tratarse de dos eventos conectados que tienen lugar en el cerebro de dos sujetos), en particular para aquellos iniciados en la subcultura alternativa New Age y en la corriente jungiana de esta gran fábrica de paradojas.

Por supuesto, ambas manifestaciones de lo "oculto" o "misterioso" son creaciones culturales, y para dar cuenta de ellas no es necesario recurrir a terrenos situados más allá de la realidad perceptible por cualquier hijo de vecino, en cuanto que son producto de la capacidad de extenderse de nuestros memes , en particular aquellos que se refieren a las capacidades cerebrales míticas, en forma de juegos del lenguaje.

5 comentarios:

Eugenio Manuel Fernández Aguilar dijo...

No importa cuántos experimentos se hagan, el que quiere ser ignorante cerrará sus oídos y seguirá creyendo en todo tipo de rarezas.

skizo dijo...

Que la telepatia no existe?

Pues que alguien me explique esto:

http://es.youtube.com/watch?v=tG648rmO7Iw

ajajaja

Saludos!!

Carolus dijo...

Hola Ricardo:

Con seguridad el autor se refiere al experimento de Moulton y Kosslyn.
Se puede acceder al abstract en internet
http://jocn.mitpress.org/cgi/content/abstract/20/1/182

Saludetes
Carolus

Carolus dijo...

El enlace salió cortado en el comentario anterior
jocn.mitpress.org/cgi/content/abstract/20/1/182

Saludetes
Carolus

Ricardo Campo Pérez dijo...

Eugenio: ese comportamiento es marca de la casa de Paranormalandia.

Skizo: gracias por recordar el vídeo, que está genial. Lo había visto, pero perdí el link.

Carolus: gracias por el enlace. No sé si la revista está en la biblioteca de la ULL, para acceder al artículo completo