sábado, abril 19, 2008

Contra el optimismo cósmico

Los astrónomos, que a veces ven realmente un horizonte alejado de la tierra, dan a entender que la gota que supone la vida en el mundo carece de importancia ante la totalidad del inmenso océano del devenir y del perecer: que hay astros, de los que nada sabemos, que presentan caracteres análogos a los de la tierra para generar vida, que son muy numerosos, aunque, en realidad, no pasen de ser un puñado pequeño en comparación con el infinito número de planetas en los que no se dio el primer impulso de la vida o que se han curado de él desde hace mucho tiempo; que la vida en cada uno de esos astros, comparada con la duración de su existencia, ha sido un instante, un relámpago seguido de larguísimos espacios de tiempo; y que, en consecuencia, la vida no es el objetivo ni el fin último de la existencia del universo.

Friedrich Nietzsche
El caminante y su sombra (1874)

6 comentarios:

Manolo_elmas dijo...

Jaus, menudas lecturas te guardas para el fin de semana... Así cuqluiera empieza la semana con alegría...

Bosco dijo...

Pecan de un generalizado error de nuestra cultura. Confundir lo cuantitativo con lo más importante. La masa con la esencia y el sentido del universo.

Iván dijo...

No creo que pequen de confundir cantidad con calidad Bosco, es simplemente la verdad, la vida, lo que conocemos de ella no es nada comparada con todo lo que la rodea, y es mas es insignificante para el devenir del universo.

Asi que desde luego no somos el fin ultimo para nada.

Bosco dijo...

Amigo Iván. A veces las palabras objetivas y prosaicas nos engañan. Quiero darte un par de ejemplos para aclarar lo que quise decir:
Me dijeron que un faraón egipcio recibió a tres de sus hombres de confianza y preguntó qué era lo que se había hecho, esa obra gigantesca que se veía elevar antes del horizonte.
Primero habló el ingeniero quien desgranó cifras de metros cúbicos de rocas cortadas, transportadas y colocadas. Enumeró la cantidad de barcazas utilizadas, la cantidad de hombres, de días, de meses y de...
Cuando el Faraón despertó de la siesta y vio que el ingeniero se había retirado. Preguntó al Geómetra que aun esperaba turno, pidiéndole que fuera breve.
El Geómetra sólo dijo que lo que habían hecho era la más perfecta materialización de un conjunto de ideas puras.
Por último interrogó al tercero, que por casualidad era un poeta.
El poeta dijo:
Majestad mis compañeros te han dicho la verdad y, como puedes ver, lo hecho constituye una bella paradoja.
Otra vez me contaron que alguien decidió hacer una investigación objetiva acerca del verdadero significado y propósito de esas cosas llamadas violines. Que al cabo de varios años de estudios mediciones y estadísticas llegó a una clara conclusión: Los violines son unos objetos de madera hechos para entrar adecuadamente dentro de sus estuches.

deckard dijo...

Bosco, muy bueno lo de los violines. Me ha hecho mucha gracia.

Iván dijo...

Jajajaja, genial lo de los violines, casi se me escapa la carcajada en mitad de la biblioteca :P

Creo que ya entendi un poco mejor lo que decias, siento que lo prosaico a veces no me llega, no porque no me maraville, que lo hago y mucho al cabo del dia con las cosas mas pequeñas de este mundo, sino mi incapacidad para expresar esos sentimientos hace que no lo vea cuando me los expresan a mi.