lunes, octubre 10, 2011

Mal rollo escéptico

El capítulo 3 de Escépticos, emitido por ETB el lunes 3 de marzo de 2011, está dedicado a la astrología y al tarot, acompañado con un poquito de vino en forma de superstición biodinámica, una invención steineriana con la que los viticultores movilizados mediante unas cuantas clases de marketing se sacan un beneficio extra entre el sector pijo de los consumidores de vino.



Hay muy buenos momentos en el capítulo, entre ellos algunos de tono humorístico; y no sólo por ello, sino porque da la casualidad que esos momentos nos aportan algún vislumbre sobre las estrategias de los tarotistas. En este caso, la señora tarotista marca de entrada su terreno diciendo que el presentador es "triste, siniestro y cenizo". Por si fuera poco ser calvo (?) posee, además, esas tres lacras. Pero claro, la señora no está diciendo que es triste: está diciendo que es triste porque no vienes como un borrego sonriente a mi consulta; vienes a ver qué es esto, no a dejarte acariciar el lomo. Es siniestro porque ve que va de negro. Un calvo cien por cien vestido de negro no puede ser más que portero de disco o disertador en la telebasura, así que no se sabe muy bien qué pinta en una consulta tarotil uno de estos ejemplares. Esto lo presupongo, no sea que se trate de una estupidez mayor: que, leído fríamente, uno que no viene a consultar y a dejar la pasta y que encima viene de negro no pueda ser más que un siniestro, como los góticos y las que se maquillan los ojos de color del licor de moras. Y esto se dice para que los predispuestos que oyen y ven asientan. Y lo de cenizo viene como corolario, claro. Un triste y un siniestro no puede ser más que un aguafiestas.

A pesar del aguante de Gámez y de su exquisita educación con los vendedores de supersticiones, este caso ejemplifica la imagen de los críticos ante multitud de almas cándidas de las que nutren aquéllos. Les comento un ejemplo en sentido contrario: a través del indispensable blog de Juan Carlos Victorio Misterios del Aire llegué al blog de una estudiante de quinto de periodismo que tiene por referencia a la cohorte nacional de investigadores de patrañas comercializadas. No sé qué puñetas le habrán contado en la carrera a esta muchacha, pero le han tomado el pelo a base de bien. Seguro que en el futuro, cuando se tropiece con la realidad y con gente sensata en su círculo de actividad, se le pasará ese sarampión. De momento, confunde la realidad con un teatrillo barato lleno de gente alegre, luminosa y divertida, como todos los que comercian con las creencias del personal.

El resto del capítulo de Escépticos ¿Todo está escrito?, que era de lo que trataba esta entrada, ya lo ven ustedes y sacan sus propias conclusiones, como diría uno que yo me sé. Hoy lunes echarán un capítulo nuevo, que podremos ver luego por el Interné…

3 comentarios:

Mari Luz Cubero Rosado dijo...

Señor Campo, usted será doctor en Filosofía barata y escritos de librillos de ovnis y todo lo que quiera, pero meterse contra una chica, Lourdes, que se sacrifica estudiando la carrera de Periodismo, especialidad de misterios... ¿Qué gana usted con eso, so burro?

Anónimo dijo...

pregutaria ¿qué se gana con la especialidad de misterios en la carrera de Periodismo? en serio existe eso ?.. y una "especialidad" para maltratar gente tambien la hay ?
digamos como "Diplomdoo experto en Reality Shows" jajaja

Hilario Motos dijo...

Personalmente si yo estudiase periodismo me inclinaría por la especialidad "del CORAZÓN" pues tiene buena audiencia en Tele-5 y Antena-3, asi que supòngo esos periodistas ganarán mas dinero que los dedicados a presuntos misterios que pocos creen a dia de hoy. Buenos dias.