miércoles, octubre 29, 2008

Caso 24/11/74: novedad de hace catorce años

La prensa nacional, nerviosilla por la desclasificación del MoD británico, publicó ayer una nota de agencias que venía con una errata importante. Debe ser que se preguntaron si en España había ocurrido algo parecido a lo que, de tarde en tarde, realiza el Ministerio de Defensa británico. Tomaron algunas declaraciones de Vicente-Juan Ballester Olmos, aunque el citado ignora de momento de dónde.

Lo que quiero comentar es que el informe canario de 24/11/74 que supuestamente “acaba de desclasificar” el Ejército del Aire fue en realidad desclasificado en enero de 1994, así que la novedad novedosa tiene nada menos que catorce años. Pero bueno, ya sabemos lo que ocurre cuando de platillos, ovnis y demás cosas del más allá informa la prensa general, que suele ser como si un escritor cualquiera se pusiera a hablar de la evolución de las especies biológicas sin tener ni repajolera idea de lo que está diciendo. Imagínense lo que puede resultar de estas informaciones, que además poseen carácter de puro relleno.

Al menos en esta ocasión, el resumen que han hecho del caso de 24/11/74 es correcto, lo que demuestra que el redactor que pretendía vender la novedad tenía delante el expediente del Ejército del Aire. Pero se le olvidó mirar la fecha que aparece en el sello de desclasificado.

El suceso está formado por una serie de observaciones visuales desde Gran Canaria y detecciones radar: un militar que conducía su coche (divisó un punto luminoso que dejaba estela); un avión comercial que realizaba el trayecto Tenerife-Gran Canaria (una luz no identificada que se desplazaba en sentido contrario al de su marcha); detección en el radar del Escuadrón de Vigilancia Aérea (EVA) de Gran Canaria de un tráfico no identificado que se desplazaba a gran velocidad, unos 900 Km/h; tres miembros del personal de servicio de la zona técnica del EVA (que observaron una simple luz, que para uno de ellos era una estrella); y una traza no identificada detectada por el mismo radar al mismo tiempo que detectaba un avión que efectuaba la ruta Madrid- Tenerife.

Como señala el ingeniero de telecomunicaciones y analista ufológico Manuel Borraz, lo más significativo es que las observaciones visuales no fueron detectadas en radar y las detecciones de radar no fueron confirmadas visualmente. Además, tuvieron lugar en diversos momentos entre las 19:30 horas y las 20:30 horas, aproximadamente. El suceso pierde parte de su extrañeza de esta forma. No podemos convertir el caso en un episodio único con varios grupos de testigos y detecciones. Sería erróneo tratar de relacionarlas para convertirlo en un misterio recargado, maniobra habitual en la ufología comercial tradicional, que lo que intenta es vender un producto, no realizar un análisis objetivo de los hechos.

Se da la curiosa circunstancia de que algún pseudo-investigador (o algunos) llegó a confundir este suceso con el ocurrido dos días antes (22/11/74), espectacular fenómeno causado por lanzamientos de misiles Poseidon en el Atlántico norte. En el lugar y momento oportunos contaremos con detalle esta grave errata y los argumentos a que el error dio pie.

Próximamente la Fundación Anomalía publicará el análisis de Borraz en el que propone algunas explicaciones tanto para las observaciones visuales como para la detecciones de radar, así que remito a los interesados a ese artículo. Informaremos aquí de su publicación.

Los enigmas deben ser explicados.

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