Publicado hoy en ENIGMA$, en el suplemento de ciencia Principia, Diario de Avisos (Santa Cruz de Tenerife):
Enlace a la web del periódico.
Odio la fanfarronería, odio la impostura, odio la superstición, odio la mentira y odio toda clase de tipos miserables y embaucadores, que son muchísimos, como sabes. Luciano de Samósata (s. II)
jueves, noviembre 29, 2012
domingo, noviembre 25, 2012
El Curiosity y los ufólogos
En esta entrada de La mentira está ahí fuera dedicada a los rumores sobre el hallazgo del Curiosity se terminó hablando (después el debate se recondujo) sobre los marcianos, los ufólogos y la hinbestigación cuartomilenaria, para que ustedes me entiendan. Un adolescente (los puede haber de 40, 50 o 60 años) no tardó en aparecer, y mezcló la noticia sobre el rumor del hallazgo del instrumento SAM del Curiosity con los platillos volantes, el "sol danzante" de Fátima, los testimonios y las pruebas y el enorme valor de ufólogos como Antonio Ribera. Seguramente ustedes pensarán que todas estas cosas de la subcultura ufo-paranormal no tiene nada que ver el simpático cacharro que anda por Marte, y tendrán razón, pero lo importante aquí es que para algunos sí tiene que ver: son los que creen que Ribera fue un científico, que Benítez ha escrito alguna crónica periodística de valor superior a Salsa rosa y que Cuarto milenio hace divulgación científica. Un descojono, vaya. Periodismo y ciencia parecen llevarse, en su mayoría, como el agua y el aceite, y a muchos vividores de lo oculto les interesa que siga siendo así. Otros, simplemente, se encuentran como pez nadando en el agua de ignorancia, como los que acusan a la NASA de recular y desdecirse ahora del supuesto hallazgo de "vida en Marte", cuando de tal cosa sólo ha hablado el periodismo
especulador.
Seguramente hay algo de interés en quienes hablan de marcianos y pseudo-periodistas del misterio cuando se trata de auténtica ciencia. Seguramente no: tan cierto como que Eduard Punset la cagó en formato diarrea cuando le dio cancha a Geller, Emoto y otros buhoneros.
Eso es lo que ocurre: que pretenden arrimarse a científicos con credenciales para que la parroquia que compra sus productos piense que está contribuyendo al avance del conocimiento, y no a una campaña de imagen diseñada por un publicista torpe. Porque, como le decía al atolondrado semi-troll de turno de la entrada de La mentira está ahí fuera, Antonio Ribera no descubrió nada, ni inventó nada. Fue divulgador de un mito, el de la venida de naves espaciales a la Tierra. Escribió un clásico, El gran enigma de los platillos volantes (1966), que aunque crédulo, es interesante para ver cómo pensaba una persona normal y cuyo norte no era exclusivamente la propaganda, el enredo, la falsificación y la distribución de pseudociencia. Fue el gran introductor del mito de los ovnis en España, con éxito comercial, antes incluso de que Jiménez del Oso vendiera su género ocultista en Televisión Española. Lo que vino después de Ribera en el sector comercial no llega ni a bosta de vaca.
Alguien nombró luego el asunto UMMO, tema en el que Ribera se empeñó siempre. Sin duda, fue la metida más gorda de pata del citado de su vida (hasta donde yo sé). Ignoro si creyó en semejante mamonada de verdad o intentó figurar aprovechando su popularidad en la época (la del propio asunto UMMO y la del propio Ribera en la subcultura platillista en los años 70 y 80). Al margen de esto, es interesante leer a Ribera para conocer algunos de los dogmas de la iglesia del platillo volante. Pero para saber algo de ovnis y de ufología (inventos humanos) es suficiente con aprender un poco de psicología y sobre cómo percibe la ciencia la masa de creyentes en fenómenos "inexplicables" y demás jerga cuartomilenaria. Es una tecno-religión: ya puedes pedir pruebas, que el creyente silba y mira para arriba mientras detecta misterios hasta en los pelos que halla en la sopa.
A pesar de que en gran medida la ufología está muerta, y bien muerta, es interesante encontrar algún crédulo que te cuenta las mismas gilipolleces que hace veinte años. Es gente permanentemente "nueva", no tuvieron el interés en ver si la propaganda que han leído durante años tiene algo de cierto o no. Les gustó y se la tragaron, sin más. Ahora andan hablando de posibilidades posiblemente posibles e igualan "pruebas" con testimonios. Están en el mismo 'estado mental' que sus iguales de hace cuarenta años: anclados en la creencia más sencilla e indemostrable. Han hecho, en su pequeña comunidad de confabuladores creyentes, una virtud de su ignorancia. Los mismos dogmas no demostrados que hace décadas siguen funcionando en la actualidad, en menor escala, porque la platillología perdió mucho del interés que despertaba en los años 70 e incluso en los 90. Es en este sentido en el que digo que son nuevos: siempre lo son, son como adolescentes sin pasado, no tienen historia: la ufología te cuenta siempre las mismas chorradas como grandes novedades, no hay crítica ni evolución, hay, al contrario, un estancamiento en la creencia.
En cierto sentido, no son culpables de estar alegres en su visión salsarosista de la realidad: en parte es culpa de los divulgadores del pensamiento crítico, que no supieron llegar hasta esta gente potencialmente interesada en su momento; ahora es tarde, y ya giran en torno a su núcleo de presuposiciones infundadas (hay un "fenómeno", los testigos son las pruebas, es una falta de respeto dudar de los pilotos) y otras majaderías que esgrimen ante la menor crítica de ese dogma tan querido por ellos, ese potaje compuesto de "periodismo de investigación", maravillas, intuiciones, magia, aventurismo disfrazados de Indiana Jones, retórica simple y emotiva y conciencia de ser unos adelantados.
Seguramente hay algo de interés en quienes hablan de marcianos y pseudo-periodistas del misterio cuando se trata de auténtica ciencia. Seguramente no: tan cierto como que Eduard Punset la cagó en formato diarrea cuando le dio cancha a Geller, Emoto y otros buhoneros.
Eso es lo que ocurre: que pretenden arrimarse a científicos con credenciales para que la parroquia que compra sus productos piense que está contribuyendo al avance del conocimiento, y no a una campaña de imagen diseñada por un publicista torpe. Porque, como le decía al atolondrado semi-troll de turno de la entrada de La mentira está ahí fuera, Antonio Ribera no descubrió nada, ni inventó nada. Fue divulgador de un mito, el de la venida de naves espaciales a la Tierra. Escribió un clásico, El gran enigma de los platillos volantes (1966), que aunque crédulo, es interesante para ver cómo pensaba una persona normal y cuyo norte no era exclusivamente la propaganda, el enredo, la falsificación y la distribución de pseudociencia. Fue el gran introductor del mito de los ovnis en España, con éxito comercial, antes incluso de que Jiménez del Oso vendiera su género ocultista en Televisión Española. Lo que vino después de Ribera en el sector comercial no llega ni a bosta de vaca.
Alguien nombró luego el asunto UMMO, tema en el que Ribera se empeñó siempre. Sin duda, fue la metida más gorda de pata del citado de su vida (hasta donde yo sé). Ignoro si creyó en semejante mamonada de verdad o intentó figurar aprovechando su popularidad en la época (la del propio asunto UMMO y la del propio Ribera en la subcultura platillista en los años 70 y 80). Al margen de esto, es interesante leer a Ribera para conocer algunos de los dogmas de la iglesia del platillo volante. Pero para saber algo de ovnis y de ufología (inventos humanos) es suficiente con aprender un poco de psicología y sobre cómo percibe la ciencia la masa de creyentes en fenómenos "inexplicables" y demás jerga cuartomilenaria. Es una tecno-religión: ya puedes pedir pruebas, que el creyente silba y mira para arriba mientras detecta misterios hasta en los pelos que halla en la sopa.
A pesar de que en gran medida la ufología está muerta, y bien muerta, es interesante encontrar algún crédulo que te cuenta las mismas gilipolleces que hace veinte años. Es gente permanentemente "nueva", no tuvieron el interés en ver si la propaganda que han leído durante años tiene algo de cierto o no. Les gustó y se la tragaron, sin más. Ahora andan hablando de posibilidades posiblemente posibles e igualan "pruebas" con testimonios. Están en el mismo 'estado mental' que sus iguales de hace cuarenta años: anclados en la creencia más sencilla e indemostrable. Han hecho, en su pequeña comunidad de confabuladores creyentes, una virtud de su ignorancia. Los mismos dogmas no demostrados que hace décadas siguen funcionando en la actualidad, en menor escala, porque la platillología perdió mucho del interés que despertaba en los años 70 e incluso en los 90. Es en este sentido en el que digo que son nuevos: siempre lo son, son como adolescentes sin pasado, no tienen historia: la ufología te cuenta siempre las mismas chorradas como grandes novedades, no hay crítica ni evolución, hay, al contrario, un estancamiento en la creencia.
En cierto sentido, no son culpables de estar alegres en su visión salsarosista de la realidad: en parte es culpa de los divulgadores del pensamiento crítico, que no supieron llegar hasta esta gente potencialmente interesada en su momento; ahora es tarde, y ya giran en torno a su núcleo de presuposiciones infundadas (hay un "fenómeno", los testigos son las pruebas, es una falta de respeto dudar de los pilotos) y otras majaderías que esgrimen ante la menor crítica de ese dogma tan querido por ellos, ese potaje compuesto de "periodismo de investigación", maravillas, intuiciones, magia, aventurismo disfrazados de Indiana Jones, retórica simple y emotiva y conciencia de ser unos adelantados.
lunes, noviembre 12, 2012
Mitologización ufológica
Los ovnis
son un mito, ya es sabido. No me refiero con ello al trabajo de algunos
ufólogos, aquéllos que se sitúan fuera del mercadeo de los enigmas y misterios
inventados en un almuerzo pagado por una editorial. Me refiero a éstos,
precisamente, a los que llevan décadas versionando el mismo presupuesto raído y
desconchado: la visita de alienígenas a bordo de naves hipertecnológicas o
hiperdimensionales al planeta, con sus correlatos de apariciones, encuentros
cercanos, luces extrañas, cientos de miles de fotos, alertas ovni, subidas de
cejas fingidas y, cling clang, los euros caen en la cuenta corriente de la
cutre-ufología.
Es de agradecer que la ufología escasee en España, porque lo mejor siempre es lo menos, y en una sociedad cuyo gusto es moldeado por la propaganda, lo peor se promociona más, tiene más predicamento, y casi todo el mundo es feliz creyendo en las mismas gilipolleces que hace cuarenta años: cambios de conciencia, voces interiores, el derecho a soñar y a imaginar cualquier gansada como si fuera la piedra de toque de la realidad, verdades hechas a medida y sólo válidas para quien las segrega y los cuatro alelados que lo contemplan; es decir, una especie de romanticismo chungo, de baratillo, un desorden mental que lleva a dar visos de realidad a cualquier machangada que el para-ufo-periodista de turno se invente, a cualquier superstición que un empresario-paranormal se dedique a promocionar, a pensar que el mundo es como el capricho de cada uno quiere que sea, a confundir anhelos alcanzables y racionales con el mundo de cursilerías de Las nueve revelaciones.
Los ovnis son un mito, digo, no sólo por lo que representan como interpretación numinosa y tecnológica para muchos creyentes de unas presuntas observaciones “inexplicables”, sino, en ocasiones, por su propia dinámica de crecimiento y consolidación en el mundo de los intangibles colectivos. Así lo plantean Joe Nickell y James McGaha en un artículo publicado en la web del CSI:
Los autores dan detalles de algunos famosos casos que ponen en evidencia la labor reconstructiva del periodismo ufológico y cómo, una vez los hechos se olvidaron, fueron rescatados y actualizados, y convertidos en piezas conspiranoicas para el sector más desquiciado de ovnilandia. Entre ellos el caso Roswell, el falso monstruo de Flatwoods, el 12 de septiembre de 1952, el meteoro observado en Kecksburg, Pensilvania, el 2 de diciembre de 1965, y el caso de Rendlesham a finales de diciembre de 1980.
Los autores dan detalles de algunos famosos casos que ponen en evidencia la labor reconstructiva del periodismo ufológico y cómo, una vez los hechos se olvidaron, fueron rescatados y actualizados, y convertidos en piezas conspiranoicas para el sector más desquiciado de ovnilandia. Entre ellos el caso Roswell, el falso monstruo de Flatwoods, el 12 de septiembre de 1952, el meteoro observado en Kecksburg, Pensilvania, el 2 de diciembre de 1965, y el caso de Rendlesham a finales de diciembre de 1980.
El análisis de estos cuatro casos de platillos volantes revela cómo la labor de explicación y disolución del misterio puede enviar un caso al subsuelo, donde se transforma mediante un proceso de mitologización emergiendo como una cepa virulenta de un virus en forma de gran cuento conspiranoico.
Los autores llaman a este proceso el síndrome Roswell, por ser el caso paradigmático en el que se produjo: olvido del suceso, rescate por los publicicistas del misterios (Moore, Berlitz y otros) y conversión en cuento paranoico de ocultación gubernamental.
Esta mitologización incluye muchos factores, entre los que destacan: exageraciones, fallos en la memoria, añadidos folclóricos y puros fraudes. Las diferentes versiones de cada historia, que los folcloristas llaman variantes, son prueba de la fabricación de una leyenda mediante tradición oral.
Nickell y McGaha señalan que,
Desde un punto de vista folclorista, las historias sobre caídas de platillos volantes y recuperación de cadáveres funcionan como “cuentos creenciales”, esto es, leyendas que tratan de dar verosimilitud a creencias folclóricas.
En la ufología española abundan los casos que han sufrido un proceso similar al presentado por estos autores, al menos en parte. Cuarto milenio y en general la fraudulenta ufología periodística nacional vive en buena medida del rescate y mistificación de los viejos sucesos platillistas de décadas pasadas. Como ha ido documentando Juan Carlos Victorio en su blog (vea en particular las etiquetas “Años 70”, “Venus” y “La Luna”), las cosas no son casi nunca como las contaron periodistas del misterio con el mismo espíritu científico que cualquier bergante de los programas del corazón.
Los autores llaman a este proceso el síndrome Roswell, por ser el caso paradigmático en el que se produjo: olvido del suceso, rescate por los publicicistas del misterios (Moore, Berlitz y otros) y conversión en cuento paranoico de ocultación gubernamental.
Esta mitologización incluye muchos factores, entre los que destacan: exageraciones, fallos en la memoria, añadidos folclóricos y puros fraudes. Las diferentes versiones de cada historia, que los folcloristas llaman variantes, son prueba de la fabricación de una leyenda mediante tradición oral.
Nickell y McGaha señalan que,
Desde un punto de vista folclorista, las historias sobre caídas de platillos volantes y recuperación de cadáveres funcionan como “cuentos creenciales”, esto es, leyendas que tratan de dar verosimilitud a creencias folclóricas.
En la ufología española abundan los casos que han sufrido un proceso similar al presentado por estos autores, al menos en parte. Cuarto milenio y en general la fraudulenta ufología periodística nacional vive en buena medida del rescate y mistificación de los viejos sucesos platillistas de décadas pasadas. Como ha ido documentando Juan Carlos Victorio en su blog (vea en particular las etiquetas “Años 70”, “Venus” y “La Luna”), las cosas no son casi nunca como las contaron periodistas del misterio con el mismo espíritu científico que cualquier bergante de los programas del corazón.
jueves, noviembre 08, 2012
El 21 de diciembre, todos calvos
Publicado hoy en ENIGMA$, en el suplemento de ciencia Principia, Diario de Avisos (Santa Cruz de Tenerife):
Enlace a la web del periódico.
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jueves, octubre 25, 2012
Von Däniken y su tropa
Publicado hoy en ENIGMA$, en el suplemento de ciencia Principia, Diario de Avisos (Santa Cruz de Tenerife):
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jueves, octubre 11, 2012
El desafío de Sísifo
Publicado hoy en ENIGMA$, en el suplemento de ciencia Principia, Diario de Avisos (Santa Cruz de Tenerife):
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jueves, septiembre 27, 2012
Testimonios o el pie que cojea
Publicado hoy en ENIGMA$, en el suplemento de ciencia Principia, Diario de Avisos (Santa Cruz de Tenerife):
Enlace a la web del periódico.
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jueves, septiembre 13, 2012
Ciencia y pseudociencias en la Universidad de La Laguna
Publicado hoy en ENIGMA$, en el suplemento de ciencia Principia, Diario de Avisos (Santa Cruz de Tenerife):
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Mañana estará actualizada la web del Curso.
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Mañana estará actualizada la web del Curso.
jueves, agosto 30, 2012
Catalina la fantasma
Publicado hoy en ENIGMA$, en el suplemento de ciencia Principia, Diario de Avisos (Santa Cruz de Tenerife):
lunes, agosto 20, 2012
Prometheus
En los reportajes publicitarios de la película Prometheus sale Ridley Scott hablando generalidades y lugares comunes sobre la vida extraterrestre. Esta venta por anticipado es hoy una norma en la industria cinematográfica, y algo que hace sospechar a cualquiera (la publicidad es culpable hasta que se demuestre lo contrario).
Y llega uno a cine y se tropieza con un guión que le cuadraría a Iker Jiménez, pero no a Scott, así que no se entiende nada: es un desfile de situaciones inverosímiles, topicazos y colgajos que no sabe uno por dónde cogerlos. Se espera algo más de una precuela de Alien, el octavo pasajero, que unos escenarios llamativos, unos colores molones y poco más. Y la Theron con cara de mala leche todo el rato. Este desmadre se comprende en un truño dominguero como Cuarto Milenio, por ejemplo, pero no en un señor director de cine con los pies en la tierra, que es donde hay que tenerlos para crear ciencia ficción.
En esta entrada de La máquina de von Neumann hay un listado de fallos y tontás que incluye la peli. Más de uno coincidirá con los que usted detectó si ya la fue a ver.
Perdón, soy un Stomias boa, creo que me he confundido...
Y llega uno a cine y se tropieza con un guión que le cuadraría a Iker Jiménez, pero no a Scott, así que no se entiende nada: es un desfile de situaciones inverosímiles, topicazos y colgajos que no sabe uno por dónde cogerlos. Se espera algo más de una precuela de Alien, el octavo pasajero, que unos escenarios llamativos, unos colores molones y poco más. Y la Theron con cara de mala leche todo el rato. Este desmadre se comprende en un truño dominguero como Cuarto Milenio, por ejemplo, pero no en un señor director de cine con los pies en la tierra, que es donde hay que tenerlos para crear ciencia ficción.
En esta entrada de La máquina de von Neumann hay un listado de fallos y tontás que incluye la peli. Más de uno coincidirá con los que usted detectó si ya la fue a ver.
jueves, agosto 16, 2012
Casas encantadas
Publicado hoy en ENIGMA$, en el suplemento de ciencia Principia, Diario de Avisos (Santa Cruz de Tenerife):
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jueves, agosto 02, 2012
¿Turismo paranormal?
Publicado hoy en ENIGMA$, en el suplemento de ciencia Principia, Diario de Avisos (Santa Cruz de Tenerife):
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domingo, julio 29, 2012
Cuarto milenio magufo y los científicos
Estupendo artículo artículo de Antonio Rico hoy en su sección habitual sobre los contenidos de las televisiones, en esta ocasión sobre un conocido programa basura de Cuatro: aquí el enlace. También fue publicado en otros periódicos del grupo.
jueves, julio 26, 2012
Y de los marcianos, ¿qué me cuenta?
Publicado hoy en la sección MISTERIO$, de La Opinión de Tenerife:
Enlace a la versión digital del periódico.
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sábado, julio 21, 2012
Debunking Lercaro
En La Laguna se encuentra el Museo de Historia y Antropología de Tenerife (MHAT) en la antigua casa Lercaro. Según nos cuentan los pseudo periodistas del misterio, se trata de una casa encantada porque pasan cosas muy raras, de esas que sólo cuentan los pseudo periodistas del misterio. El 12 de abril del presente año unos amigos nos pasamos unas horas nocturnas en el lugar tratando de confirmar las historias que se cuentan del lugar. Yo escribí una primera crónica, que pueden leer en este enlace. Carlos Álvarez acaba de escribir otro artículo, que publicó hoy El Día. También La Opinión de Tenerife se hace eco de nuestra visita y conclusiones (este artículo contiene algunos detalles bastante matizables, como el que apoyemos que el Museo explote -sic- la leyenda para atraer visitantes). A continuación van los dos artículos periodísticos. Y no se vaya, que aún hay más: no va a ser lo último que publiquemos sobre el rumor paranormal y magufil de la casa Lercaro de La Laguna.
jueves, julio 19, 2012
Universidades paraalternativas
Publicado hoy en ENIGMA$, en el suplemento de ciencia Principia, Diario de Avisos (Santa Cruz de Tenerife):
También accesible en la web de prensa de la Universidad de La Laguna.
martes, julio 03, 2012
Misterios y científicos
Publicado el pasado jueves 28 de junio de 2012, en ENIGMA$, en el suplemento de ciencia Principia, Diario de Avisos (Santa Cruz de Tenerife):
Enlace a la web del periódico.
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jueves, junio 14, 2012
El placer de explicar
Publicado hoy en ENIGMA$, en el suplemento de ciencia Principia, Diario de Avisos (Santa Cruz de Tenerife):
martes, junio 05, 2012
El más acá
Nueva sección mensual, MISTERIO$, en La Opinión de Tenerife, publicada hoy.
Enlace a la web del periódico.
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jueves, mayo 31, 2012
Periodistas del misterio
Publicado hoy en la nueva sección ENIGMA$ del suplemento de ciencia Principia, de Diario de Avisos (Santa Cruz de Tenerife):
Aquí en Internet.
Aquí en Internet.
sábado, mayo 26, 2012
Canarias y el blanco misterio
Hace ya bastantes años, un artista enlató sus propias heces y las puso a la venta, como forma de protesta artística. Dejando al margen el
caso concreto, me pregunto si no pocas veces los periodistas hacen algo
semejante. Es decir, que igual que Manzoni enlató su mierda, los periodistas
publican la suya propia. Pienso esto para tratar de entender por qué La Opinión
de Tenerife publica hoy en su página 45 un par de entrevistas-felatorias a un engendro-"médium" y al presentador del programoide de radio Espacio en blanco. Dejo a la muñeca
para otra ocasión y me centro en Miguel Blanco.
Si la página periodística, como propongo, no es un ejercicio de protesta
periodística en sí mismo, es decir, cómo vender mierda periodística para
perjudicar al propio periódico en el que se publica, debemos pensar que es que
se lo creen. ¿O no? Y llega Blanco y nos cuenta una fumada en Punta del Hidalgo
con Enrique de Vicente, en abril de 1989:
Recuerdo sobre todo una [experiencia] en Punta del Hidalgo. Se había formado un ambiente en plan Encuentro en la Tercera Fase con relámpagos.
Ya que hablamos de mierda, esto es como para cagarse...
Un policía empezó a hacerles señales y el relámpaño empezó a contestarle. Y a las 10 de la noche apareció un objeto como el sol que se puso justo delante nuestro. Pero también recuerdo una concentración de ovnis en el Teide o extrañas presencias en el barranco de Badajoz.
Tómenlo como un chiste y ríanse. La concentración de ovnis a la que se refiere fue la alerta ovni del 23 de junio de 1989, donde él, el grupito Aztlán y Paco Padrón le tomaron el pelo a la gente. Allí lo único que se vio fue los aviones que sobrevolaban la isla, algunos bromistas con linternas en la parta alta del Teide y el rumor de las almas crédulas que por allí había, que eran inmensa mayoría, supongo (véase mi artículo Bromas útiles).
Después le preguntan por el índice de audiencia de su programa de radio en las islas. Y, desgraciadamente, Canarias es uno de los lugares que más audiencia les da. Bueno, es igual de malo que fuera en Vigo, en Baracaldo o la antigua casa de Valentina la de Sabinosa, en El Hierro. Lo peor es que una radio pública emita esta metralla todas las semanas, eso sí que es lo peor.
Atención:
Muchos de los fenómenos extraños se basan en que hay energías que
se mueven. Al ser las islas de origen volcánico, se crea un tipo de energía que
provoca estados alterados de conciencia. Canarias, por su peculiar situación en
el planeta, tiene un tipo de energía que hace que la gente esté más abierta al
misterio. Yo creo que aquí utilizáis más el hemisferio que te permite ver la
magia.
¿No les parece deliciosamente disparatado? Si quieren aprender un poco de lo que es realmente la energía vean esta conferencia y olviden las tonterías anteriores.
Lo último que nos dice Blanco es que a su programa van catedráticos e ingenieros y gente de muy alto nivel que por fin da explicaciones al misterio. Blanco debe procurar que sus delirios sobre la energía nos los lean esos catedráticos, ingenieros y gente de mu alto nivel, no sea que huyan despavoridos.
Pues eso, que esto lo publica un periódico con vocación de informar. Casi nada.
lunes, mayo 14, 2012
James Randi en Bilbao, hoy
Esta tarde estará, a las 7 de la tarde hora peninsular, James Randi en el Auditorio de la Universidad de Deusto. El acto contará con traducción simultánea. La entrada a la charla, organizada por el Círculo Escéptico, la citada institución académica, la Fundación Educativa James Randi y el diario El Correo es gratuita. ¿Que quién es Randi?: éste:
domingo, mayo 13, 2012
Indiferencia y prescindencia de la critptozoología (XXXIII)
Los biólogos siguen descubriendo nuevas especies -con el interés añadido de que se trata de una expedición formada, entre otros, por científicos españoles- mientras que los criptozoólogos siguen agarrados a su tiovivo encasquillado de seres imaginarios.
Me llama la atención estas declaraciones, extraídas del enlace:
«Lo que hace insólito este trabajo y le da un valor de interés excepcional a nivel mundial es la descripción por primera vez de la comunidad de vida animal más profunda del mundo, a -2.000 metros, un ecosistema único constituido tanto por animales terrestres como acuáticos».
Imagine el lector la importancia del descubrimiento científico de una sóla de las quimeras criptozoológicas. ¡Qué no daría cualquier investigador por publicar alguna de ellas, sacándola del reino de las supercherías y de la cripto-retórica!
Por cierto, señor traductor de la agencia de noticias, ¿la cosa no será cárstica el lugar de 'cáustica'? (en el último párrafo).
Me llama la atención estas declaraciones, extraídas del enlace:
«Lo que hace insólito este trabajo y le da un valor de interés excepcional a nivel mundial es la descripción por primera vez de la comunidad de vida animal más profunda del mundo, a -2.000 metros, un ecosistema único constituido tanto por animales terrestres como acuáticos».
Imagine el lector la importancia del descubrimiento científico de una sóla de las quimeras criptozoológicas. ¡Qué no daría cualquier investigador por publicar alguna de ellas, sacándola del reino de las supercherías y de la cripto-retórica!
Por cierto, señor traductor de la agencia de noticias, ¿la cosa no será cárstica el lugar de 'cáustica'? (en el último párrafo).
lunes, mayo 07, 2012
Nuevos senderos de la ciencia
Ahora que a los científicos les andan recortando el presupuesto, una posible vía de financiación sería la que sugería la revista Simplicissimus en 1921.
[Tomado de Cultura en Weimar, causalidad y teoría cuántica 1918-1927. Paul Forman. Alianza Editorial, Madrid, 1984, p. 35].
La consulta la podrían cobrar a 80 euros y además, simplemente, se les engañaría hasta cierto nivel, sin caer en la bajeza gore de incalificables charlatanes. A finales de mes va a estar una de estas sanguijuelas en Gran Canaria, una vez más. Todos a llorar, a fingir y a refocilarse en la mierda.
martes, abril 17, 2012
El padre Ribera y sus hijos
Antonio Ribera pasa por ser uno de los padres de la ufología española, lo que quiere decir que
fue uno de los primeros en reunir recortes de prensa sobre platillos volantes y
expresar por escrito su interpretación personal de una noticia de prensa que
transmite la interpretación personal de un periodista que transmite la
interpretación de un testigo de un supuesto fenómeno (o lo que fuera) que
habría percibido con sus sentidos. Para algunos esto son pruebas.
Ribera es uno de esos autores que
sigue siendo relativamente conocido entre los aficionados de cierta edad a la
divulgación científica y en particular a las cosas del espacio, la astronáutica,
la vida en el cosmos y otros temas de la misma familia, como he comprobado en
varias ocasiones. En su faceta de padre
de la ufología española ignoro si realmente estuvo satisfecho de serlo (viendo
lo que vino después, en gran parte) o más bien sentía la misma sensación que
experimenta un padre ante un hijo que es un chorizo. Porque si en este caso el padre
fue un hombre creyente en las visitas alienígenas a bordo de platillos volantes
y en general reacio a las explicaciones naturalistas de los testimonios pero
honrado, su supuesta y mayoritaria progenie no creyó más que en el dinero, en
fardar y en dispersar chorradas platillistas. Malos periodistas, periodistillas
y periodistuchos, hinbestigadores, contactados y frikazos al por mayor: éstas
son las etiquetas con las que identificar a la peña del platillo nacional. Las
ovejas negras de todo este rebaño crearon Cuadernos de Ufología y fundaron la fundación Anomalía (Íkaros al final),
entre otras cosas de mérito.
Como creyente en las visitas
espaciales, Ribera mostró cierto grado de conspiranoia, lo cual es normal; si
no, la creencia se desvanece, y no es cuestión… Hay diversos ejemplos en este
sentido en su clásico El gran enigma de
los platillos volantes, del que estos días releo algunas partes (en su
edición de 1975, Plaza y Janés, Barcelona). En la página 14 el autor se refiriere
al escepticismo con que las Fuerzas Aéreas norteamericanas acogieron desde el
principio la marea de observaciones de platillos volantes al mismo tiempo que
creó diversos proyectos de estudio:
Son también los millones de dólares invertidos por el Gobierno
norteamericano en la creación y mantenimiento de diversas comisiones de
encuesta, creadas en el seno de las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos con el
único y exclusivo propósito de estudiar los elusivos discos… algo inexistente,
según sus propias declaraciones. ¿Cabe mayor paradoja?
¿Era realmente el objeto de esas
comisiones el estudio de “los elusivos discos” (proyectos Sign,
Grudge y Blue Book)?
¿O más bien los informes sobre los
elusivos discos? El autor descubre una paradoja donde no la hay. En realidad,
lamenta que la conclusión no fuera lo que muchos deseaban de antemano: el
reconocimiento de que nos visitan seres extraterrestres. No llegaron a esta
conclusión de antemano; de haber sido así sí habría resultado paradójico
destinar fondos a esa posibilidad. Pero ese dictamen fue posterior, así que no
estaban investigando algo inexistente según sus propias declaraciones. De todas
formas, este razonamiento funciona entre los lectores menos críticos porque es
conspirativo. Sin conspiración no hay platillos volantes, ni ovnis, ni
caballería andante que se enfrenta al Ejército que oculta las pruebas que yo sé que existen, porque he hecho
tropecientos mil kilómetros disfrazado de periodista y me lo han contado. Pero
¿es sorprendente acaso que dedicaran tiempo y recursos económicos antes de
llegar a esa conclusión? Los misteriófilos pretenden que los científicos (esos
señores aburridos y prosaicos a los que acuden cada vez que pueden para que
avalen por simpatía sus elucubraciones y montajes mediáticos) se impliquen en
el estudio de los ovnis pero cuando lo han hecho y las conclusiones han sido
escépticas o muy prudentes sugieren extrañas manipulaciones de la verdad.
Después de Ribera, y no sólo en
el terreno de la ufología, la gran mayoría del colectivo ufo-paranormal español
se fue alejando de cualquier mínimo atisbo de pensamiento crítico y se dedicó a
perseverar en el pseudo periodismo de charanga y pandereta misteriosa y
enigmática. El aficionado tragaba y sigue tragando sin pensar en esa comida
basura que le sirven.
Las obras contemporáneas sobre
misterios, las revistas mensuales porno-paranormales y las webs horrendas de
colores incómodos y chillones están plagadas de razonamientos similares al
ejemplo de Ribera, y aun mucho peores. Si está usted interesado en leer libros y
revistas sobre estas cosillas hágalo desde un punto de vista crítico: tenga en
cuenta que la gran mayoría de lo que le plantean son simples falsedades o bien
interpretaciones delirantes de personajes que se sienten como en casa en la
zona de la pseudociencia hard. Juegue a detectar falacias, a encontrar puntos
débiles; sorpréndase descubriendo una presunción inasumible disfrazada de
posibilidad o mente abierta, o dicho de otra forma, percátese de cómo los
pseudoperiodistas del misterio intentan que usted se meta la rueda de un molino
en la boca a modo de comunión. Y todo con una sonrisa en la jeta, chorreando
buen rollo y vendiéndose como científicos adelantados, o codeándose con los que, medio despistados e ignorantes de lo que se cuece en los media, sirven como
legitimadores de la parafernalia semanal de los misterios de cosecha propia.
domingo, abril 15, 2012
Libros para que usted se informe
En 2004 las gentes del curso Ciencia y pseudociencias de la Universidad de La Laguna publicamos un libro con las conferencia de la época. Ya lo puede usted comprar en Amazon por 4,74 euritos.
Y sobre la homeopatía, una superstición elegante, urbana, chic, cool y enrollada, bájense gratis este libro de Javier Garrido y Manolo Cros en versión en versión eBook html, en pdf y en epub a través de la página del Círculo Escéptico.
Por cierto, a algunos homeópatas locales les ha salido un buen sarpullido últimamente. Ya saben, un poquito de agua con azúcar que es manodesanto.
sábado, marzo 31, 2012
Lo dinosaurios dominan al periodista
Se le debe haber escapado al escéptico que lee la prensa... Ésta es buena: hace un millón de años, cuando los dinosaurios dominaban la tierra, dice al final del primer párrafo. No sé si es ignorancia pura y dura o es que se le colaron los títulos de dos películas al escribir, Hace un millón de
años y Cuando los dinosaurios dominaban la Tierra.
Y luego está ese tufo a propaganda barata para dar a conocer una colección de obras del pensamiento. Y que si además, en la edición original inglesa, los libros adornan ... Dan ganas de no comprar ni uno.
Y luego está ese tufo a propaganda barata para dar a conocer una colección de obras del pensamiento. Y que si además, en la edición original inglesa, los libros adornan ... Dan ganas de no comprar ni uno.
domingo, marzo 25, 2012
Sexador de fantasmas
Solté una carcajada al leer la noticia. O lo que quiera que sea la chorrada de la foto fantasparanormal que publica Diario de Avisos. La he visto comentada en Canarias Bruta, una web que frecuento porque dan caña a la caspa canaria en general, al nacionalismo hiper-ombliguista más casposo y al resto de la caspa local, de la que tenemos a puñados en el sector de los abducidos por la pseudo-cultura paranormalizada y paranormalizante.
En Canarias Bruta se fijan en el detalle de que, según José Gregorio González, se trata de
una silueta semitransparente que se antoja femenina.
Ya, y a mí se me antoja que la figura en realidad esconde un badajo de campeonato entre las piernas...
Menos mal que luego nos ilumina con las posibilidades explicativas, o lo que es lo mismo, cierra su mente a las posibilidades más magufas y disparatadas: un fallo de revelado, un efecto de la luz, una pareidolia... O todo al mismo tiempo, digo yo. Cuando el catolicismo paranormalizado e hiper-materialista recauchutador de cadáveres se junta con los expertos en el más allá surgen cosas la mar de divertidas.
una silueta semitransparente que se antoja femenina.
Ya, y a mí se me antoja que la figura en realidad esconde un badajo de campeonato entre las piernas...
Menos mal que luego nos ilumina con las posibilidades explicativas, o lo que es lo mismo, cierra su mente a las posibilidades más magufas y disparatadas: un fallo de revelado, un efecto de la luz, una pareidolia... O todo al mismo tiempo, digo yo. Cuando el catolicismo paranormalizado e hiper-materialista recauchutador de cadáveres se junta con los expertos en el más allá surgen cosas la mar de divertidas.
sábado, marzo 17, 2012
La evolución de la billetera
La evolución de la conciencia es un meme exitoso (esto de meme queda como muy naturalista y lo aleja a uno de los despreciables humanistas, habitualmente colocados sólo un paso menos allá que el maguferío ortodoxo por nuestras lumbreras de la ciencia). Si no les gusta el término meme, que yo uso metafóricamente, cámbienlo por lugar común, expresión baúl y gastada, monserga de espiritualistas light y comerciantes del más allá. Aquí tienen un ejemplo estupendo, clásico y requemado de ello. Como el comentarista indica, es sorprendente que una entidad, la CosmoCaixa Barcelona, que tiene por cometido la promoción de la ciencia, dé espacio para este baratillo religioso y guay para señoritos y señoritas intelectualmente amanerados. ¿Por qué no avisan un día al amigo Fortea para que haga una práctica de ciencia del exorcismo? Supongo que mientras le ponga la palabra ciencia o califique de científico su teatro le darán el visto bueno, ¿no?
De todas formas, estos avispados del cambio de conciencia no hacen más que aprovecharse de las necesidades que detectan; son hábiles para complacer a un público entregado de antemano. Por medio de una entrada y una buena felación espiritual te prometen tácitamente un paraíso a corto o medio plazo que, según su dogmática, es inevitable, porque creen en un sentido para todo esto, para la sociedad, para quienes la componen y para el resto del universo. Hay una paradoja en todo ello: esa pretendida iluminación total o reintegración cósmica que se opera mediante el cambio de conciencia y el amor a paladas es, aparte de una creencia más vieja que Matusalén, inevitable, pero esta buena gente actúa como intermediaria, como instructora de la individualidad, de la autoconciencia, de despertadora de la chispa divina que se halla atrapada en nuestro interior. Es esa chispa gnóstica la que nos pone a las puertas del "campo cósmico de interconexión, que conserva y transmite la información", versión tecnomorfa de uno de los cimientos del pensamiento esotérico: la idea de las correspondencias. Después nos cuentan que el amor es una vibración, pero no se refieren a la vibración que produce el traqueteo del amor en la cama, sino a algo mucho más limpio y cursi, como ustedes sin duda han entendido. Y si no lo han entendido es que no están en la onda y despiden malas vibraciones; que vibran mal, vaya…
Parece evidente que la New Age, donde todas estas cositas se enmarcan, ya no es new ni está out, sino muy in, totalmente normalizada, comercializada y administrada, y que esa reducción de lo religioso a lo psicológico, si es que realmente en algún tiempo y lugar ha sido algo distinto, se ha completado. Reducida a eslóganes, suministrada con recomendaciones de uso, esta fiesta pacata de la nueva espiritualidad es un producto ultraortodoxo de la adulación y el conformismo que tan sabiamente manejan estos gurús bajos en calorías.
De todas formas, estos avispados del cambio de conciencia no hacen más que aprovecharse de las necesidades que detectan; son hábiles para complacer a un público entregado de antemano. Por medio de una entrada y una buena felación espiritual te prometen tácitamente un paraíso a corto o medio plazo que, según su dogmática, es inevitable, porque creen en un sentido para todo esto, para la sociedad, para quienes la componen y para el resto del universo. Hay una paradoja en todo ello: esa pretendida iluminación total o reintegración cósmica que se opera mediante el cambio de conciencia y el amor a paladas es, aparte de una creencia más vieja que Matusalén, inevitable, pero esta buena gente actúa como intermediaria, como instructora de la individualidad, de la autoconciencia, de despertadora de la chispa divina que se halla atrapada en nuestro interior. Es esa chispa gnóstica la que nos pone a las puertas del "campo cósmico de interconexión, que conserva y transmite la información", versión tecnomorfa de uno de los cimientos del pensamiento esotérico: la idea de las correspondencias. Después nos cuentan que el amor es una vibración, pero no se refieren a la vibración que produce el traqueteo del amor en la cama, sino a algo mucho más limpio y cursi, como ustedes sin duda han entendido. Y si no lo han entendido es que no están en la onda y despiden malas vibraciones; que vibran mal, vaya…
Parece evidente que la New Age, donde todas estas cositas se enmarcan, ya no es new ni está out, sino muy in, totalmente normalizada, comercializada y administrada, y que esa reducción de lo religioso a lo psicológico, si es que realmente en algún tiempo y lugar ha sido algo distinto, se ha completado. Reducida a eslóganes, suministrada con recomendaciones de uso, esta fiesta pacata de la nueva espiritualidad es un producto ultraortodoxo de la adulación y el conformismo que tan sabiamente manejan estos gurús bajos en calorías.
jueves, marzo 15, 2012
Indiferencia y prescindencia de la critptozoología (XXXII)
Ni siquiera por casualidad los criptos son capaces de hacer algo útil, porque la ranita en cuestión tampoco fue hallada por uno de estos cazafantasmas.
sábado, febrero 25, 2012
II edición de Increíble... pero falso
Éste es el cartel de la segunda edición de 'Increíble... pero falso', ciclo de conferencias de divulgación crítica de algunas creencias paranomales y alternativas (la alternativa de la pasta) que se celebrará los cuatro primeros jueves de marzo en el Museo de la Ciencia de Valladolid. La primera de ellas, el próximo día 1, trata de los caretos de Bélmez: una casa en las que unos fantasmas se han dedicado a pintar caras...; ¿o era al revés, unos caras a pintar fantasmas? En cualquier caso, el periodista Javier Cavanilles se lo contará de primera mano en su charla Las caras de Bélmez y otros misterios made in Spain.
viernes, febrero 17, 2012
Un 'mentiroso' honrado
Aquí tienen un tráiler del futuro documental sobre la vida de James Randi, el Asombroso.
An Honest Liar - Work-in-Progress trailer from Justin Weinstein on Vimeo.
En esta web se detalla el proyecto.
En España, hace ya dieciocho años, la editorial Tikal tuvo la buena idea de traducir y publicar su libro Fraudes paranormales. Randi, mago y crítico, desenmascarador de vendedores de motos de todo tipo y odiado por el maguferío internacional y nacional.
An Honest Liar - Work-in-Progress trailer from Justin Weinstein on Vimeo.
En esta web se detalla el proyecto.
En España, hace ya dieciocho años, la editorial Tikal tuvo la buena idea de traducir y publicar su libro Fraudes paranormales. Randi, mago y crítico, desenmascarador de vendedores de motos de todo tipo y odiado por el maguferío internacional y nacional.
sábado, febrero 11, 2012
Por qué hay que estudiar el mito de los ovnis
... procederemos a tratar de los animales, sin omitir ningún miembro del reino, por innoble que sea, y como mejor podamos. Porque si algunos de ellos no tienen gracias que embelesen nuestros sentidos, aun éstos, al revelar a la percepción intelectual el espíritu artístico que los motivó, produce inmenso deleite a cuantos pueden discernir los eslabones de su causa y gustan de filosofar.
Todo reino de la naturaleza posee sus maravillas; por eso nos aventuramos a estudiar toda clase de animal sin desprecio, porque cada uno de ellos, todos ellos, nos revelan algo natural y alguna belleza.
Todo reino de la naturaleza posee sus maravillas; por eso nos aventuramos a estudiar toda clase de animal sin desprecio, porque cada uno de ellos, todos ellos, nos revelan algo natural y alguna belleza.
Aristóteles. Las partes de los animales I, 5, 1-7
martes, febrero 07, 2012
Los ovnis de Caspar David Friedrich
Una de las manías anacrónicas que han tenido algunos presuntos ufólogos es la de hallar platillitos volantes en las obras pictóricas de toda época, en particular en aquéllas que poseen una clara simbología religiosa. Yo he encontrado una, sin claves religiosas, en la que aparecen lo que sin duda no son cagadas de mosca, ni pájaros en la lejanía ni ninguna otra cosa que a algún malvado crítico se le pueda ocurrir, sino platillos volantes paseándose en verano, el verano de Caspar David Friedrich:
Der Sommer, Caspar David Friedrich (1807)
Por cierto, en algunas reproducciones de esta obra en Internet se pueden observar esas manchas, mientras que en otras, dependiendo de la luminosidad de la imagen, no. ¿Están o no esos pájaros -perdón, platillos volantes con humanoides dentro- en la obra original de Friedrich?
Le dejo, de paso, a los interesados, un interesante artículo sobre pareidolias pictórico-platillistas.
sábado, febrero 04, 2012
sábado, enero 21, 2012
Indiferencia y prescindencia de la critptozoología (XXX)
¿Alguien ha visto una foto de algún criptoanimalote tan nítida y clara como la de estos simpáticos habitantes de Borneo? No, porque las imaginaciones de los criptozoólogos no alcanzan para proporcionar pruebas contundentes.
Y es que no hay manera: los zoólogos no se cansan de descubrir nuevas especies mientras los criptos giran y giran como maniáticos en torno a las mismas quimeras de hace décadas.
Y es que no hay manera: los zoólogos no se cansan de descubrir nuevas especies mientras los criptos giran y giran como maniáticos en torno a las mismas quimeras de hace décadas.
sábado, enero 14, 2012
El 'ovni' de Canarias se le aparece a los chinos
Sí, ese famoso "ovni" de Canarias. Aquí lo tienen, paseándose por Oriente. La grabación fue subida a Youtube el 24 de diciembre del año pasado, pero no indica la fecha en que fue realizada, ni otros datos de interés.
miércoles, enero 11, 2012
Indiferencia y prescindencia de la critptozoología (XXIX)
Cuando descubrieron esta nueva especie de serpiente los criptozoólogos estaban durmiendo. En realidad, no hacen otra cosa.
Por cierto, el geólogo y paleontólogo Donald Prothero y el ilustrador Daniel Loxton publicarán próximamente un libro sobre criptozoología, como avisa el primero en esta entrada de Skeptiblog.
El escéptico que lee la prensa también se hizo eco de la noticia, y de algunas simpáticas meteduras de pata que incluye el artículo.
lunes, enero 09, 2012
El ocultismo nacionalsocialista y el discurso 'alternativo' contemporáneo
Se trata de un artículo que me ha publicado la revista de filosofía Éndoxa, de la UNED (Madrid):
El ocultismo nacionalsocialista y el discurso alternativo contemporáneo.
ÉNDOXA. Series filosóficas, 27, 2001, pp. 271-293, UNED, Madrid.
Resumen: La revuelta contra el mundo moderno ha tomado variadas formas desde que el movimiento romántico. Fue especialmente virulenta en el último tercio del siglo XIX en Alemania, donde los movimientos de juventud y los abundantes ocultistas proponían cosmovisiones alternativas al mundo industrializado y cientifista, al igual que en el movimiento nacionalsocialista. En el ocultismo contemporáneo y en las visiones alternativas de la New Age podemos hallar una interpretación enfoque del ser humano y del cosmos semejante.
El ocultismo nacionalsocialista y el discurso alternativo contemporáneo.
ÉNDOXA. Series filosóficas, 27, 2001, pp. 271-293, UNED, Madrid.
Resumen: La revuelta contra el mundo moderno ha tomado variadas formas desde que el movimiento romántico. Fue especialmente virulenta en el último tercio del siglo XIX en Alemania, donde los movimientos de juventud y los abundantes ocultistas proponían cosmovisiones alternativas al mundo industrializado y cientifista, al igual que en el movimiento nacionalsocialista. En el ocultismo contemporáneo y en las visiones alternativas de la New Age podemos hallar una interpretación enfoque del ser humano y del cosmos semejante.
jueves, enero 05, 2012
lunes, diciembre 19, 2011
Resuelva el misterio y no haga el ridículo
El sector de los aficionados a los misterios que, de vez en cuando, se acerca a los lugares paranormalizados demuestra, en el mejor de los casos, un completo desconocimiento de los requisitos mínimos para que una investigación no se quede a medio camino entre un circo televisivo milenario y una reunión de amiguetes espiritistas con minidisc. Lo cierto es que estos interesados, si no se mueven por puro afán de figurar y por sacarse unos euritos vendiendo la moto en la revista mensual de misterios, obran, seguramente, de buena fe, pero ignoran qué hacer y cómo hacerlo bien, porque quienes deberían haber procurado que no fuera así les ha importado un comino todo ello; al contrario, el cultivo de la ignorancia del aficionado es requisito para que los misteriodistas sigan llenando su saca.
Por ello, todo aquel que empiece en este terreno (y no sólo quien empieza, sino más de uno que lleva décadas tropezando a conciencia en las mismas piedras) debería leer y estudiar el libro de Benjamin Radford Scientific Paranormal Investigation. How to Solve Unexplained Mysteries. Radford es editor jefe de la revista Skeptical Inquierer, y junto con Joe Nickell, el más destacado investigador crítico y escéptico de la selva paranormal, cubriendo temas como las casas encantadas, relatos sobre ovnis, testimonios sobre animalotes criptozoológicos (como su reciente libro sobre el chupacabras), exorcismos, milagros, psíquicos, círculos de las cosechas y otras materias abducidas por la industria cultural sección misterios.
Scientific Paranormal Investigation debería ser traducido, publicado en español y colocado en todas las estanterías dedicadas a maguferíos variados que tienen casi todas las librerías para que los interesados se lo tropiecen y tengan la posibilidad de salirse del dogmatismo comercial de los misterios. El libro es una guía para llevar a cabo investigaciones científicas exitosas en el terreno de los fenómenos "inexplicables". Proporciona una comprensión básica del escepticismo y de cómo la ciencia puede ser aplicada a estos rumores paranormales. En él las anécdotas son ofrecidas no como evidencias, sino como ejemplos.

Como señala el autor, hay algunos libros sobre investigación paranormal que pretenden enseñar al lector cómo investigar fantasmas y en general lo sobrenatural (en el mercado editorial español carecemos de esto, incluso). Aún así, el problema es que, con unas pocas excepciones, ninguno de esos autores tienen formación en lógica o en investigación científica en general. Coleccionar historias no es investigar. Solventar estas carencias es uno de los objetivos del libro de Radford.
Una de las recomendaciones que el citado ofrece en su obra es la necesidad de que los lectores evalúen la credibilidad y la historia de éxitos del autor de un libro sobre misterios. Es lógico: cuantos más misterios divulgue y cuantos menos haya explicado más inútil será como “experto”, menos confianza habrá que depositar en él y menos recomendable será adquirir cualquiera de los libracos que publique. Radford es, en este sentido, digno de crédito: como él mismo asegura: "No tengo miedo a los fantasmas; ellos me tienen miedo a mí porque desaparecen cuando yo investigo" (p. 6).
Si usted desea embarcarse en la investigación (o mejor aún, en la re-investigación de alguna anécdota paranormalísima, misteriosa porque sí, cuento, rumor o leyenda mágica (de esas que algunos llevan veinte años o más supurando), el libro de Radford es una guía indispensable para hacerlo correctamente, o al menos con cierta dignidad. Y de paso se dará cuenta de en qué le han engañado históricamente, de por qué faltan siempre ciertos puntos de vista en el mundo patrañil de los enigmas, de por qué brillan por su ausencia determinadas consideraciones y cláusulas condicionales en el razonamiento de los periodistas del misterio al uso, que disfrazan de apertura mental y buen rollo sus ansias de protagonismo, el afán crematístico y el anquilosamiento de sus cuentos para no dormir.
Basten tres puntos de los citados por Radford en su libro como ejemplo de su perspectiva intelectual. Son típicos por cuanto son fallos clásicos de la investigación paranormal:
- Los fenómenos paranormales que parecían misteriosos en principio pero que fueron luego identificados o resueltos raramente son reportados o publicados. ¿Alguna vez las revistas de misterios, los programas radiofónicos y televisivos le han ofrecido al interesado la solución de los casos que venden? Parecen, al contrario, un muestrario de incompetencias, porque la finalidad de la investigación es aclarar los hechos, no regodearse en el asombro fingido.
- Los investigadores aficionados a menudo cometen el error de juntar todos los testimonios y asumen que, de alguna forma, todos están conectados, o que comparten la misma causa. No hay confirmación independiente de estos fenómenos. Lo que el pseudo-periodismo de misterios vende como pruebas es en realidad un conglomerado en bruto de testimonios, rumores, aseveraciones no justificadas, prejuicios sobre cierto tipo de sucesos, dimes y diretes, embrollos, calumnias y monsergas victimistas. El creyente queda impresionado por todo ello y no detecta la ausencia de cimientos en el edificio paranormalista.
- El objetivo es resolver los misterios. Emplear aquellos medios que contribuyen a ello es lo correcto. Es más que obvio, pero los ufólogos, cazafantasmas y demás se empeñan en mariposear de historieta en historieta con estrategias no ya pseudocientíficas, sino pseudo periodísticas. Y lo que es peor: en un medio ambiente que premia su incapacidad para explicar los hechos.
Scientific Paranormal Investigation no es un complicado ensayo sobre epistemología ni un tratado académico sobre investigación cualitativa. Es un libro sobre el sentido común, sobre qué preguntas no hacer a un testigo, sobre qué útiles son necesarios para realizar una investigación de campo y, en general, sobre cómo no abordar los supuestos misterios (por ejemplo, con esa ridícula manía de pasearse por una "casa encantada" a oscuras) y cómo sí hacerlo de manera sensata.
Se trata, en suma, de una perfecta introducción al pensamiento crítico y a la auténtica investigación de lo paranormal y la criptozoología y, por extensión, al resto de los misterios populares. En lugar de consumir mensualmente portadas estrambóticas y webs de misterios para adolescentes compre esta obra. Si usted no quiere ser engañado por activa o por pasiva y le interesan estas materias debe leer y estudiar este libro de Benjamin Radford.
--------------------------
Scientific Paranormal Investigation
How to Solve Unexplained Mysteries
Benjamin Radford
Rhombus Publishing Company, Corrales, USA, 2010.
ISBB: 978-0-936455-11-2
Por ello, todo aquel que empiece en este terreno (y no sólo quien empieza, sino más de uno que lleva décadas tropezando a conciencia en las mismas piedras) debería leer y estudiar el libro de Benjamin Radford Scientific Paranormal Investigation. How to Solve Unexplained Mysteries. Radford es editor jefe de la revista Skeptical Inquierer, y junto con Joe Nickell, el más destacado investigador crítico y escéptico de la selva paranormal, cubriendo temas como las casas encantadas, relatos sobre ovnis, testimonios sobre animalotes criptozoológicos (como su reciente libro sobre el chupacabras), exorcismos, milagros, psíquicos, círculos de las cosechas y otras materias abducidas por la industria cultural sección misterios.
Scientific Paranormal Investigation debería ser traducido, publicado en español y colocado en todas las estanterías dedicadas a maguferíos variados que tienen casi todas las librerías para que los interesados se lo tropiecen y tengan la posibilidad de salirse del dogmatismo comercial de los misterios. El libro es una guía para llevar a cabo investigaciones científicas exitosas en el terreno de los fenómenos "inexplicables". Proporciona una comprensión básica del escepticismo y de cómo la ciencia puede ser aplicada a estos rumores paranormales. En él las anécdotas son ofrecidas no como evidencias, sino como ejemplos.

Como señala el autor, hay algunos libros sobre investigación paranormal que pretenden enseñar al lector cómo investigar fantasmas y en general lo sobrenatural (en el mercado editorial español carecemos de esto, incluso). Aún así, el problema es que, con unas pocas excepciones, ninguno de esos autores tienen formación en lógica o en investigación científica en general. Coleccionar historias no es investigar. Solventar estas carencias es uno de los objetivos del libro de Radford.
Una de las recomendaciones que el citado ofrece en su obra es la necesidad de que los lectores evalúen la credibilidad y la historia de éxitos del autor de un libro sobre misterios. Es lógico: cuantos más misterios divulgue y cuantos menos haya explicado más inútil será como “experto”, menos confianza habrá que depositar en él y menos recomendable será adquirir cualquiera de los libracos que publique. Radford es, en este sentido, digno de crédito: como él mismo asegura: "No tengo miedo a los fantasmas; ellos me tienen miedo a mí porque desaparecen cuando yo investigo" (p. 6).
Si usted desea embarcarse en la investigación (o mejor aún, en la re-investigación de alguna anécdota paranormalísima, misteriosa porque sí, cuento, rumor o leyenda mágica (de esas que algunos llevan veinte años o más supurando), el libro de Radford es una guía indispensable para hacerlo correctamente, o al menos con cierta dignidad. Y de paso se dará cuenta de en qué le han engañado históricamente, de por qué faltan siempre ciertos puntos de vista en el mundo patrañil de los enigmas, de por qué brillan por su ausencia determinadas consideraciones y cláusulas condicionales en el razonamiento de los periodistas del misterio al uso, que disfrazan de apertura mental y buen rollo sus ansias de protagonismo, el afán crematístico y el anquilosamiento de sus cuentos para no dormir.
Basten tres puntos de los citados por Radford en su libro como ejemplo de su perspectiva intelectual. Son típicos por cuanto son fallos clásicos de la investigación paranormal:
- Los fenómenos paranormales que parecían misteriosos en principio pero que fueron luego identificados o resueltos raramente son reportados o publicados. ¿Alguna vez las revistas de misterios, los programas radiofónicos y televisivos le han ofrecido al interesado la solución de los casos que venden? Parecen, al contrario, un muestrario de incompetencias, porque la finalidad de la investigación es aclarar los hechos, no regodearse en el asombro fingido.
- Los investigadores aficionados a menudo cometen el error de juntar todos los testimonios y asumen que, de alguna forma, todos están conectados, o que comparten la misma causa. No hay confirmación independiente de estos fenómenos. Lo que el pseudo-periodismo de misterios vende como pruebas es en realidad un conglomerado en bruto de testimonios, rumores, aseveraciones no justificadas, prejuicios sobre cierto tipo de sucesos, dimes y diretes, embrollos, calumnias y monsergas victimistas. El creyente queda impresionado por todo ello y no detecta la ausencia de cimientos en el edificio paranormalista.
- El objetivo es resolver los misterios. Emplear aquellos medios que contribuyen a ello es lo correcto. Es más que obvio, pero los ufólogos, cazafantasmas y demás se empeñan en mariposear de historieta en historieta con estrategias no ya pseudocientíficas, sino pseudo periodísticas. Y lo que es peor: en un medio ambiente que premia su incapacidad para explicar los hechos.
Scientific Paranormal Investigation no es un complicado ensayo sobre epistemología ni un tratado académico sobre investigación cualitativa. Es un libro sobre el sentido común, sobre qué preguntas no hacer a un testigo, sobre qué útiles son necesarios para realizar una investigación de campo y, en general, sobre cómo no abordar los supuestos misterios (por ejemplo, con esa ridícula manía de pasearse por una "casa encantada" a oscuras) y cómo sí hacerlo de manera sensata.
Se trata, en suma, de una perfecta introducción al pensamiento crítico y a la auténtica investigación de lo paranormal y la criptozoología y, por extensión, al resto de los misterios populares. En lugar de consumir mensualmente portadas estrambóticas y webs de misterios para adolescentes compre esta obra. Si usted no quiere ser engañado por activa o por pasiva y le interesan estas materias debe leer y estudiar este libro de Benjamin Radford.
--------------------------
Scientific Paranormal Investigation
How to Solve Unexplained Mysteries
Benjamin Radford
Rhombus Publishing Company, Corrales, USA, 2010.
ISBB: 978-0-936455-11-2
jueves, diciembre 01, 2011
Indiferencia y prescindencia de la critptozoología (XXVIII)
En esta noticia de ABC (con errata incluida) no citan a ningún criptozoólogo. No hicieron falta.
De hecho, los que pasan por ser tal, ya se ponen ellos solos la soga al cuello.
De hecho, los que pasan por ser tal, ya se ponen ellos solos la soga al cuello.
martes, noviembre 29, 2011
Misterios y mentiras de elite
Los misterios misteriosos, las experiencias y las ciencias de frontera (que son las que se practican en los Pirineos o en la confluencia del estado de Texas y México), los relatos sobre ovnis y portentos celestiales, las apariciones fantasmales y casas encantadas y los cuentos sobre monjas voladoras, monjas recauchutadas y otras majaderías del circo paranormal están basadas en el testimonio humano. Algunos ignorantes, dándoselas de entendidos, han hablado de "testigos de elite" como si tal categoría existiese, como si ante fenómenos por definición extraños y supuestamente inexplicables pudiese alguien alcanzar un nivel elitista en la comprensión y transmisión de su propia percepción. Esto es falso, y quienes lo han vendido lo saben. La literatura seria sobre la percepción y el recuerdo es abundante, y, afortunadamente, tenemos en español un ejemplo reciente en ¿Se puede creer a un testigo? El testimonio y las trampas de la memoria. Giuliana Mazzoni. Editorial Trotta, Madrid, 2010.
Pero ya escribiré una reseña sobre esta monografía para otro lugar; ahora quiero dejarles una cita extraída de otro libro de uno de los imprescindibles de la investigación escéptica de lo paranormal Joe Nickell, que en su Entities. Angels, Spirits, Demons, and Other Aliens Beings. Prometheus Books, Amherst, New York, 1995, p. 43, recoge la siguiente anécdota al ocuparse no de las casas encantadas, sino de las mentes encantadas:
La sugestión puede desembocar en el contagio. En 1978 un pequeño oso panda escapó de un zoo de Roterdam, después de lo cual la policía dio la alerta en los medios. Pronto empezaron a comunicarse observaciones del panda, unas cien, a lo largo de toda Holanda. Desgraciadamente, un animal solo no puede estar en tantos lugares en un periodo de tiempo tan breve. De hecho, nadie había visto el panda realmente, ya que había muerto atropellado por un tren cerca del zoo. ¿Cómo explicamos todas estas observaciones? La respuesta es: por contagio. La expectación lleva a la gente a malinterpretar lo que realmente están viendo. Por ejemplo, alguien podría haber visto un perro detrás de unos arbustos y pensar que eran el panda debido a sus propias expectativas. Otros tienen experiencias ilusorias similares. La publicidad generada por el caso pudo haber provocado algunas llamadas falsas.
Multitud de programas prescindibles de radio, páginas periodísticas, ocultistas domingueros, gente enemiga del sentido común, amante de su dinero (del de usted, no solo del de ellos) y ansiosa por seguir cultivando sus ignorancias y creencias paranormalistas continuarán apelando al testimonio y al dogma de la inmaculada percepción, al honor de los testigos y otras estúpidas falacias para adornar su mundillo de magia y atontamiento sociedad anónima.
Pero ya escribiré una reseña sobre esta monografía para otro lugar; ahora quiero dejarles una cita extraída de otro libro de uno de los imprescindibles de la investigación escéptica de lo paranormal Joe Nickell, que en su Entities. Angels, Spirits, Demons, and Other Aliens Beings. Prometheus Books, Amherst, New York, 1995, p. 43, recoge la siguiente anécdota al ocuparse no de las casas encantadas, sino de las mentes encantadas:
La sugestión puede desembocar en el contagio. En 1978 un pequeño oso panda escapó de un zoo de Roterdam, después de lo cual la policía dio la alerta en los medios. Pronto empezaron a comunicarse observaciones del panda, unas cien, a lo largo de toda Holanda. Desgraciadamente, un animal solo no puede estar en tantos lugares en un periodo de tiempo tan breve. De hecho, nadie había visto el panda realmente, ya que había muerto atropellado por un tren cerca del zoo. ¿Cómo explicamos todas estas observaciones? La respuesta es: por contagio. La expectación lleva a la gente a malinterpretar lo que realmente están viendo. Por ejemplo, alguien podría haber visto un perro detrás de unos arbustos y pensar que eran el panda debido a sus propias expectativas. Otros tienen experiencias ilusorias similares. La publicidad generada por el caso pudo haber provocado algunas llamadas falsas.
Multitud de programas prescindibles de radio, páginas periodísticas, ocultistas domingueros, gente enemiga del sentido común, amante de su dinero (del de usted, no solo del de ellos) y ansiosa por seguir cultivando sus ignorancias y creencias paranormalistas continuarán apelando al testimonio y al dogma de la inmaculada percepción, al honor de los testigos y otras estúpidas falacias para adornar su mundillo de magia y atontamiento sociedad anónima.
lunes, noviembre 14, 2011
Los OVNIs… ¿son un timo?
Ése es el título que para la ocasión le han puesto a una entrevista que me realizaron el pasado viernes día 11 en Radio Vitoria, en el programa Plaza nueva. Tratamos, entre otras cosas, la petición de unos ufolocos para que el gobierno norteamericano dijera lo que a aquéllos les sale de las pelotas, con perdón. Aquí está el podcast:
miércoles, noviembre 09, 2011
domingo, noviembre 06, 2011
viernes, noviembre 04, 2011
jueves, noviembre 03, 2011
¿Hay alguien ahí fuera?
La serie Escépticos continúa su camino entregando cultura y pensamiento crítico en un escenario, el de los medios de comunicación mayoritarios, donde estas cosas parecen estar tácitamente prohibidas. No hay más que ver, por lo cerca que me toca, el caso de la Televisión Autonómica canaria, donde abundan en los últimos tiempos programas de marujeos y espectáculos espiritistas de los que dan asco, como el de la médium –¡ja!- Marilyn Rossner, que vendrá de nuevo a estas islas próximamente a aligerar el bolsillo de los incautos de la mano de quienes no tienen vergüenza y le siguen el juego. También tenemos en Radio Nacional, con dinero público, un programa donde toda la metralla pseudomisteriosa de grano grueso se presenta de color blanco.
El pasado 17 de octubre le tocó a los platillos volantes aparecer en Escépticos. La primera vez que lo vi, aquella misma noche en Internet, no estaba en condiciones de valorarlo adecuadamente, ya que venía de cervecear con el director del curso Ciencia y pseudociencias después de acabar la primera jornada del segundo módulo. Tenía el juicio nublado ;-), y me habría apetecido una refutación y explicación de toda la casuística nacional, de ese Gran Fraude de los Miles de Kilómetros Recorridos y otras hostias con las que comulgan los creyentes, antiguos y recientes. Pero no, el objetivo del programa era otro, tan legítimo como el citado: mostrar las claves culturales de la leyenda, cosa que consigue plenamente porque le permite al televidente darse cuenta de que los ovnis no tienen nada que ver con los extraterrestres, que son una producción humana, que son ideas que revolotean de mente en mente hasta que, como si fueran los ultracuerpos de la peli, se van instalando y se anclan.
Ayer di mi charla sobre el mito de los platillos volantes, Ovnis: la invasión que nunca llegó, en la decimoprimera edición del Curso Interdisciplinar de la Universidad de La Laguna Ciencia y pseudociencias. Al volver a ver hoy el episodio citado de Escépticos ¿Hay alguien ahí afuera?, compruebo que gran parte de los argumentos allí esgrimidos coinciden con los míos ayer. Es interesante porque demuestra que el mito de los platillos volantes no es patrimonio de charlatanes y profesionales de la tergiversación, sino que es un tema susceptible de estudio racional y de divulgación como puede serlo cualquier otra leyenda mundial; que cualquier otra universidad o cualquier otro medio de comunicación puede acercarse a este mundillo de los misterios del espacio y de las creencias paranormalistas con la misma orientación; que incluso los medios pueden funcionar como un servicio público educativo; que pueden hacer una obra de caridad no contribuyendo a difundir enfoques sensacionalistas, especulaciones absurdas y afirmaciones ridículas sin pruebas entre toda esa gente que, como se dice cerca del final del capítulo, no sabe distinguir entre la ficción y la realidad.
Y aquí tienen el capítulo, que también está disponible en el blog de su presentador, Magonia, y en la web del Círculo Escéptico:
El pasado 17 de octubre le tocó a los platillos volantes aparecer en Escépticos. La primera vez que lo vi, aquella misma noche en Internet, no estaba en condiciones de valorarlo adecuadamente, ya que venía de cervecear con el director del curso Ciencia y pseudociencias después de acabar la primera jornada del segundo módulo. Tenía el juicio nublado ;-), y me habría apetecido una refutación y explicación de toda la casuística nacional, de ese Gran Fraude de los Miles de Kilómetros Recorridos y otras hostias con las que comulgan los creyentes, antiguos y recientes. Pero no, el objetivo del programa era otro, tan legítimo como el citado: mostrar las claves culturales de la leyenda, cosa que consigue plenamente porque le permite al televidente darse cuenta de que los ovnis no tienen nada que ver con los extraterrestres, que son una producción humana, que son ideas que revolotean de mente en mente hasta que, como si fueran los ultracuerpos de la peli, se van instalando y se anclan.
Ayer di mi charla sobre el mito de los platillos volantes, Ovnis: la invasión que nunca llegó, en la decimoprimera edición del Curso Interdisciplinar de la Universidad de La Laguna Ciencia y pseudociencias. Al volver a ver hoy el episodio citado de Escépticos ¿Hay alguien ahí afuera?, compruebo que gran parte de los argumentos allí esgrimidos coinciden con los míos ayer. Es interesante porque demuestra que el mito de los platillos volantes no es patrimonio de charlatanes y profesionales de la tergiversación, sino que es un tema susceptible de estudio racional y de divulgación como puede serlo cualquier otra leyenda mundial; que cualquier otra universidad o cualquier otro medio de comunicación puede acercarse a este mundillo de los misterios del espacio y de las creencias paranormalistas con la misma orientación; que incluso los medios pueden funcionar como un servicio público educativo; que pueden hacer una obra de caridad no contribuyendo a difundir enfoques sensacionalistas, especulaciones absurdas y afirmaciones ridículas sin pruebas entre toda esa gente que, como se dice cerca del final del capítulo, no sabe distinguir entre la ficción y la realidad.
Y aquí tienen el capítulo, que también está disponible en el blog de su presentador, Magonia, y en la web del Círculo Escéptico:
La prensa es una cosa y la ciencia otra
¿Se imaginan ustedes una carta como esta en una revista de misterios al uso? No, claro, porque ningún perpetrador de amaños pseudocientíficos le recriminará a otro el no amoldarse a unos requisitos mínimos de procedimiento. Lo que importa a los ¿periodistas? del misterio no es la precisión ni el seguir unos pasos preestablecidos, sino causar asombro, temor fácil y que el lector trague sin masticar, no ofrecer un producto decente fruto de exprimirse las neuronas racionalmente en el que la venta, la publicidad y mercaderías varias son el último criterio a tener en cuenta, si es que llega a estar presente.
Lea la carta escrita por el catedrático Luis González de Vallejo sobre las sismitas de El Médano: puede usted aprender cómo funciona, o debe funcionar, la ciencia una vez escrita en papeles, en artículos.
Lea la carta escrita por el catedrático Luis González de Vallejo sobre las sismitas de El Médano: puede usted aprender cómo funciona, o debe funcionar, la ciencia una vez escrita en papeles, en artículos.
martes, noviembre 01, 2011
Ovnis en Crónicas
El espacio Crónicas, del canal 24 horas de Televisión Española, dedicó un programa a los ovnis el pasado domingo día 30 con el título Expediente OVNI.
La cosa empezó en tono surrealista, con el contactado Grifol desbarrando en Montserrat (un lugar medio clásico de la platillología más friki) una noche de día 11, como siempre. "La doble manifestación de los ovnis sobre esta montaña", dice. Va sobradísimo, tan más allá de la lógica y la sensatez, le importa todo tanto un carajo, que no se cuida lo más mínimo de hablar con cierta propiedad, con cierto disimulo. Ni sonríe ni se inmuta, pero le dio "un hervor en la sangre" cuando empezó a ver platillos. "Si sois vosotros hacedme un bamboleo, y salgo de dudas", cuenta que le dijo a los seres de arriba. Y se le apareció Julio Iglesias cantando.
Ya reunido con el personal para ver las estrellas fugaces que al azar cruzan por allí y visto que aquella noche no hubo suerte, declara: "Si no nos lo otorgan [el ver las naves] que lo aceptemos sin ninguna inquina porque los de arriba aplican su superior criterio". Y todo el mundo a su casa, que la virtud está en el término medio, que no te puedes pegar horas de alerta porque te puedes empachar. Otro dice que lo importante es "lo que se percibe interiormente y que la montaña de Montserrat es mágica". Bueno, estas simplezas ya las decía hace décadas Francisco Padrón de Las Cañadas del Teide, que también veía platillos, naves y seres a mogollón.
El programa presenta ahora a uno de los creativos que diseñaron las campañas publicitarias en las que aparecían platillos volantes hace algún tiempo. Habla de "creatividad social", porque la gente quiere participar en sus montajes. Es decir, identifica a la remanguillé el revuelo de crédulos y cachondos mentales con me quieren ayudar en mi campaña para ganar dinero. Bueno, es una forma como cualquier otra de colgarse una medalla, porque, probablemente, el citado no leyó las amargas quejas de los creyentes en visitas de marcianos que lamentaron la manipulación una vez se destapó (hasta entonces habían especulado y tragado a espuertas). Algo tan nítido, tan real, resultó ser un trucazo de ordenador. ¿No se enteró usted de los berrinches, señor publicitario? ¿Y las risas de los escépticos tampoco las oyó, antes y después de descubrirse el pastel? Seguramente a usted este escenario le parece el idóneo para vender su producto, pero no parece muy apropiado llamarlo "creatividad social" porque el target no resultó ser gente que "ha querido difundir la campaña", aunque el revuelo y el engorde de la cuenta corriente de la empresa le parezca "maravilloso", claro. En cualquier caso, le animo a que vuelva a idear otra campaña similar. En mi opinión, su idea es estupenda como experimento social porque vemos cómo la más desbocada credulidad se desparrama antes de cualquier atisbo de duda o paciencia previa a un análisis de las imágenes.
A continuación, la jefa del satélite NMM Newton de ESA, el astrofísico Telmo Fernández de Castro y Ricardo Amils, del CAB, resumieron brevemente sus líneas de investigación científica. Realmente, no sé muy bien qué pintan estas personas en un documental sobre ovnis, al igual que, más adelante, el divulgador científico Ismael Pérez hablando de SETI. Ninguno de los cuatro habló de ovnis ni platillos volantes. Hablaron de ciencia, de telescopios, de exoplanetas y de la posibilidad de vida extraterrestre, cosas que, desde un punto de vista etic, no tienen absolutamente nada que ver con los ovnis (sí desde un punto de vista emic, pero éste no es el que adoptan los científicos) así que todo esto no crea más que confusión entre los televidentes poco avezados. Cuando menos, habrá servido para comparar a gente formada con gandules intelectuales del contacto y del platillo posado.
Sin solución de continuidad, saltamos de nuevo a los ovnis. Mal, aunque interviene sobre la marcha el catedrático de sociología de la UCM Fermín Bouza, que dice que los ovnis son un mito técnico, un prodigio técnico que viola las leyes de la física y la química (Bouza se pone en el lugar de la creencia). Supongo que el seguidor de a pie no se enteró de la misa la mitad porque la gente de letras dice unas cosas muy raras.
Julían Rodríguez Bustamante, piloto protagonista del caso de 170968 en la aerovía Tenerife-Gran Canaria, nos cuenta que vio una cosa muy extraña, "que se hacía más grande al acercarse", pero probablemente no vio más que un bólido, por mucho que a él la diera la impresión de que "se paró de repente". Recuerden: los testimonios no son prueba de nada, nada más que de una percepción filtrada por los ojos, el nervio óptico, el cerebro, el recuerdo, las palabras y la circunstancia social de comunicación. Nada menos.
Sobre el caso Manises, que entra en escena a continuación, es conveniente leer este enlace , este y este. Y esperar a que aparezca, donde sea y como sea, una segunda edición actualizada del libro de Juan Antonio Fernández Peris El expediente Manises. Juan Antonio, que sale brevemente en el documental y le cortaron todo un resumen del caso, debería echarle un vistazo al vídeo y contrastar estas nuevas declaraciones de Tomás y de Morlán con las que han hecho en otras ocasiones, por si hay algo que le llame la atención. Es una posibilidad como cualquier otra. No es la primera vez que la gente cambia sus declaraciones inconscientemente, añade detalles, adorna, embellece o introduce giros significativos en su discurso que deben ser tenidos en cuenta por cualquier crítico, por cualquiera que no pretenda hacer pasar el testimonio oral por pruebas de algo, que ya sabemos, repito, que no lo es; pero hay gente desinformada que se lo cree porque los farsantes de la platillología no han tenido el interés de desasnarlos. También deben tener en cuenta los interesados que, aunque el Ejército del Aire calificara a los pilotos y otros profesionales del aire de "testigos de clase A" esto no quiere decir que no puedan malinterpretar un estímulo luminoso, ni que no se pongan nerviosos, ni que no tengan ideas preconcebidas, ni que no se dejen influir por pseudoperiodistas del misterio, ni que su memoria no reconstruya y reinterprete lo vivido, sino que se confía en gente de la casa, nada más. Y lo demás, lo que importa, nos lo cuanta cualquier manual de psicología de la percepción, libros que son tabú para cualquier reportero del cuento ufoparanormal.
V. J. Ballester Olmos, previa cinematográfica entrada en la biblioteca del Cuartel General del Aire en Madrid, hace un resumen de la desclasificación de los papeles sobre ovnis del EA. Yo ya lo conocía, pero la inmensa mayoría seguro que no. Y si no lo sabían es porque les han engañado por acción u omisión. La intervención de Ballester Olmos es el núcleo duro del programa, uno de los únicos, junto con Fernández Peris y los testigos, que no desentona, porque habla de lo que específicamente trata el programa según su título, aunque se centra en uno de sus aspectos posibles. Pero es que ese aspecto en el que se centra es uno muy relevante, uno de los tópicos clásicos de Ovnilandia. Sabe de lo que habla y no le vende motos al televidente.
José Luis Tajada nos cuenta su película sobre yacimientos arqueológicos en Castilla-La Mancha que avalan la hipótesis de que estas manifestaciones hayan sido interpretadas de manera religiosa, ferromagnética o climática. No sabemos, pero algo misterioso y extraño sí está sucediendo aquí. Que quede constancia. Y también de un pinar por el que pasa una ortotenia. Y de una cortina de plástico o de agua de dos metros que cae del cielo y que difumina el espacio y absorbe el sonido.
La curandera de Hellín. ¡La curandera de Hellín! Pensarán ustedes qué demonios tiene que ver un personaje de estos con un programa sobre ovnis, previo paso por un lugar con energías telúricas y con mucho poder. Pues resulta que un ¿ufólogo? local que se llama José Antonio Iniesta dice que por allí se ven muchos ovnis, que es una zona caliente de avistamientos (está el mundo y después Hellín), que hay muchas energías y naves nodriza y bolas luminosas que la gente ve desde sus balcones, y que quizá por todas esas energías variadas hay tantos curanderos en la zona. ¿No será porque en la zona hay mucha ignorancia y credulidad respecto a estos matasanos? Aparece entonces una señora de estas sobando a un chico al que le curó la depresión. El programa en este momento pega un bajón tremendo. Ni siquiera televisivamente se justifica el dar paso al chiringuito de una curandera cuando se está hablando de platillos volantes solo porque al ¿ufólogo? de turno se le ocurrió citar esa relación entre platillos, energías y charlatanes varios de la salud.
En mi opinión, el programa está mejor de lo que esperaba, a pesar de sus graves defectos. Si tenemos en cuenta que, casi por obligación, en un producto televisivo sobre ovnis hay que dejar que algún contactado nos cuente un chorro de majaderías y haga el ridículo con la misma pose que otros pegan un pase de pecho a un toro, y que siempre te aparecerá algún descubridor de la pólvora en forma de ortotenias, seres, miedos y otras cosicas del más allá, nos queda un producto pasable, con una buena presencia de voces sensatas (incluso los científicos de la ESA y del CAB, aunque no tengan que estar en ese programa, contribuyen indirectamente a la sensatez y a la crítica del presupuesto básico del mito: ovni = naves ET) y ajenas al mercadeo, hoy venido a menos, del platillismo nacional.
La cosa empezó en tono surrealista, con el contactado Grifol desbarrando en Montserrat (un lugar medio clásico de la platillología más friki) una noche de día 11, como siempre. "La doble manifestación de los ovnis sobre esta montaña", dice. Va sobradísimo, tan más allá de la lógica y la sensatez, le importa todo tanto un carajo, que no se cuida lo más mínimo de hablar con cierta propiedad, con cierto disimulo. Ni sonríe ni se inmuta, pero le dio "un hervor en la sangre" cuando empezó a ver platillos. "Si sois vosotros hacedme un bamboleo, y salgo de dudas", cuenta que le dijo a los seres de arriba. Y se le apareció Julio Iglesias cantando.
Ya reunido con el personal para ver las estrellas fugaces que al azar cruzan por allí y visto que aquella noche no hubo suerte, declara: "Si no nos lo otorgan [el ver las naves] que lo aceptemos sin ninguna inquina porque los de arriba aplican su superior criterio". Y todo el mundo a su casa, que la virtud está en el término medio, que no te puedes pegar horas de alerta porque te puedes empachar. Otro dice que lo importante es "lo que se percibe interiormente y que la montaña de Montserrat es mágica". Bueno, estas simplezas ya las decía hace décadas Francisco Padrón de Las Cañadas del Teide, que también veía platillos, naves y seres a mogollón.
El programa presenta ahora a uno de los creativos que diseñaron las campañas publicitarias en las que aparecían platillos volantes hace algún tiempo. Habla de "creatividad social", porque la gente quiere participar en sus montajes. Es decir, identifica a la remanguillé el revuelo de crédulos y cachondos mentales con me quieren ayudar en mi campaña para ganar dinero. Bueno, es una forma como cualquier otra de colgarse una medalla, porque, probablemente, el citado no leyó las amargas quejas de los creyentes en visitas de marcianos que lamentaron la manipulación una vez se destapó (hasta entonces habían especulado y tragado a espuertas). Algo tan nítido, tan real, resultó ser un trucazo de ordenador. ¿No se enteró usted de los berrinches, señor publicitario? ¿Y las risas de los escépticos tampoco las oyó, antes y después de descubrirse el pastel? Seguramente a usted este escenario le parece el idóneo para vender su producto, pero no parece muy apropiado llamarlo "creatividad social" porque el target no resultó ser gente que "ha querido difundir la campaña", aunque el revuelo y el engorde de la cuenta corriente de la empresa le parezca "maravilloso", claro. En cualquier caso, le animo a que vuelva a idear otra campaña similar. En mi opinión, su idea es estupenda como experimento social porque vemos cómo la más desbocada credulidad se desparrama antes de cualquier atisbo de duda o paciencia previa a un análisis de las imágenes.
A continuación, la jefa del satélite NMM Newton de ESA, el astrofísico Telmo Fernández de Castro y Ricardo Amils, del CAB, resumieron brevemente sus líneas de investigación científica. Realmente, no sé muy bien qué pintan estas personas en un documental sobre ovnis, al igual que, más adelante, el divulgador científico Ismael Pérez hablando de SETI. Ninguno de los cuatro habló de ovnis ni platillos volantes. Hablaron de ciencia, de telescopios, de exoplanetas y de la posibilidad de vida extraterrestre, cosas que, desde un punto de vista etic, no tienen absolutamente nada que ver con los ovnis (sí desde un punto de vista emic, pero éste no es el que adoptan los científicos) así que todo esto no crea más que confusión entre los televidentes poco avezados. Cuando menos, habrá servido para comparar a gente formada con gandules intelectuales del contacto y del platillo posado.
Sin solución de continuidad, saltamos de nuevo a los ovnis. Mal, aunque interviene sobre la marcha el catedrático de sociología de la UCM Fermín Bouza, que dice que los ovnis son un mito técnico, un prodigio técnico que viola las leyes de la física y la química (Bouza se pone en el lugar de la creencia). Supongo que el seguidor de a pie no se enteró de la misa la mitad porque la gente de letras dice unas cosas muy raras.
Julían Rodríguez Bustamante, piloto protagonista del caso de 170968 en la aerovía Tenerife-Gran Canaria, nos cuenta que vio una cosa muy extraña, "que se hacía más grande al acercarse", pero probablemente no vio más que un bólido, por mucho que a él la diera la impresión de que "se paró de repente". Recuerden: los testimonios no son prueba de nada, nada más que de una percepción filtrada por los ojos, el nervio óptico, el cerebro, el recuerdo, las palabras y la circunstancia social de comunicación. Nada menos.
Sobre el caso Manises, que entra en escena a continuación, es conveniente leer este enlace , este y este. Y esperar a que aparezca, donde sea y como sea, una segunda edición actualizada del libro de Juan Antonio Fernández Peris El expediente Manises. Juan Antonio, que sale brevemente en el documental y le cortaron todo un resumen del caso, debería echarle un vistazo al vídeo y contrastar estas nuevas declaraciones de Tomás y de Morlán con las que han hecho en otras ocasiones, por si hay algo que le llame la atención. Es una posibilidad como cualquier otra. No es la primera vez que la gente cambia sus declaraciones inconscientemente, añade detalles, adorna, embellece o introduce giros significativos en su discurso que deben ser tenidos en cuenta por cualquier crítico, por cualquiera que no pretenda hacer pasar el testimonio oral por pruebas de algo, que ya sabemos, repito, que no lo es; pero hay gente desinformada que se lo cree porque los farsantes de la platillología no han tenido el interés de desasnarlos. También deben tener en cuenta los interesados que, aunque el Ejército del Aire calificara a los pilotos y otros profesionales del aire de "testigos de clase A" esto no quiere decir que no puedan malinterpretar un estímulo luminoso, ni que no se pongan nerviosos, ni que no tengan ideas preconcebidas, ni que no se dejen influir por pseudoperiodistas del misterio, ni que su memoria no reconstruya y reinterprete lo vivido, sino que se confía en gente de la casa, nada más. Y lo demás, lo que importa, nos lo cuanta cualquier manual de psicología de la percepción, libros que son tabú para cualquier reportero del cuento ufoparanormal.
V. J. Ballester Olmos, previa cinematográfica entrada en la biblioteca del Cuartel General del Aire en Madrid, hace un resumen de la desclasificación de los papeles sobre ovnis del EA. Yo ya lo conocía, pero la inmensa mayoría seguro que no. Y si no lo sabían es porque les han engañado por acción u omisión. La intervención de Ballester Olmos es el núcleo duro del programa, uno de los únicos, junto con Fernández Peris y los testigos, que no desentona, porque habla de lo que específicamente trata el programa según su título, aunque se centra en uno de sus aspectos posibles. Pero es que ese aspecto en el que se centra es uno muy relevante, uno de los tópicos clásicos de Ovnilandia. Sabe de lo que habla y no le vende motos al televidente.
José Luis Tajada nos cuenta su película sobre yacimientos arqueológicos en Castilla-La Mancha que avalan la hipótesis de que estas manifestaciones hayan sido interpretadas de manera religiosa, ferromagnética o climática. No sabemos, pero algo misterioso y extraño sí está sucediendo aquí. Que quede constancia. Y también de un pinar por el que pasa una ortotenia. Y de una cortina de plástico o de agua de dos metros que cae del cielo y que difumina el espacio y absorbe el sonido.
La curandera de Hellín. ¡La curandera de Hellín! Pensarán ustedes qué demonios tiene que ver un personaje de estos con un programa sobre ovnis, previo paso por un lugar con energías telúricas y con mucho poder. Pues resulta que un ¿ufólogo? local que se llama José Antonio Iniesta dice que por allí se ven muchos ovnis, que es una zona caliente de avistamientos (está el mundo y después Hellín), que hay muchas energías y naves nodriza y bolas luminosas que la gente ve desde sus balcones, y que quizá por todas esas energías variadas hay tantos curanderos en la zona. ¿No será porque en la zona hay mucha ignorancia y credulidad respecto a estos matasanos? Aparece entonces una señora de estas sobando a un chico al que le curó la depresión. El programa en este momento pega un bajón tremendo. Ni siquiera televisivamente se justifica el dar paso al chiringuito de una curandera cuando se está hablando de platillos volantes solo porque al ¿ufólogo? de turno se le ocurrió citar esa relación entre platillos, energías y charlatanes varios de la salud.
En mi opinión, el programa está mejor de lo que esperaba, a pesar de sus graves defectos. Si tenemos en cuenta que, casi por obligación, en un producto televisivo sobre ovnis hay que dejar que algún contactado nos cuente un chorro de majaderías y haga el ridículo con la misma pose que otros pegan un pase de pecho a un toro, y que siempre te aparecerá algún descubridor de la pólvora en forma de ortotenias, seres, miedos y otras cosicas del más allá, nos queda un producto pasable, con una buena presencia de voces sensatas (incluso los científicos de la ESA y del CAB, aunque no tengan que estar en ese programa, contribuyen indirectamente a la sensatez y a la crítica del presupuesto básico del mito: ovni = naves ET) y ajenas al mercadeo, hoy venido a menos, del platillismo nacional.
jueves, octubre 27, 2011
La estupidez "alternativa"
La estupidez relativa a las pseudomedicinas alternativas y muy tradicionales no tiene límite. ¿Qué buscarán ahora en Vietnam esos mastuerzos para empalmarse? ¿Patas de milpiés?
A lo mejor dentro de años tendremos a los criptozooparanormales buscando al rinoceronte..., para que al final lo halle, si lo hallan, un grupo de zoólogos. Como siempre.
Más grave es lo que se nos cuenta aquí y aquí. Sigan vendiendo y publicitando magia curalotodo para ignorantes alternativos y complementarios.
A lo mejor dentro de años tendremos a los criptozooparanormales buscando al rinoceronte..., para que al final lo halle, si lo hallan, un grupo de zoólogos. Como siempre.
Más grave es lo que se nos cuenta aquí y aquí. Sigan vendiendo y publicitando magia curalotodo para ignorantes alternativos y complementarios.
jueves, octubre 13, 2011
Indiferencia y prescindencia de la critptozoología (XXVI)
Una vez más, y van... los criptozoólogos no fueron llamados, no hicieron falta y se quedaron intercambiando cromos del bigfoot, el calamar gigante de dos kilómetros y el monstruo del lago Ness.
Y, además, no se pierdan esta noticia. Normalmente lo criptos no hacen el ridículo como lo pueden hacer los paranormalistas al uso o los ufólogos campestres que venden platillos al peso, pero hay excepciones. Eso de que los yeti son telépatas es una de las mamonadas más simpáticas que he oído últimamente. Pero, lo mejor de todo, es que esta gente se pone la soga al cuello ella solita: el personaje dice en sus declaraciones que
"... a los yetis no les gusta ser vistos o fotografiados y viven en lugares remotos, lejos de las personas".
Y poco después asegura que:
"Han encontrado sus huellas, su supuesta cama y varios elementos con los que el yeti marca su territorio".
A los yetis no les gusta ser vistos pero marcan su territorio, y el cripto lo sabe. Hombre, no me jodas. Si es que esta gente da pena...
Y, además, no se pierdan esta noticia. Normalmente lo criptos no hacen el ridículo como lo pueden hacer los paranormalistas al uso o los ufólogos campestres que venden platillos al peso, pero hay excepciones. Eso de que los yeti son telépatas es una de las mamonadas más simpáticas que he oído últimamente. Pero, lo mejor de todo, es que esta gente se pone la soga al cuello ella solita: el personaje dice en sus declaraciones que
"... a los yetis no les gusta ser vistos o fotografiados y viven en lugares remotos, lejos de las personas".
Y poco después asegura que:
"Han encontrado sus huellas, su supuesta cama y varios elementos con los que el yeti marca su territorio".
A los yetis no les gusta ser vistos pero marcan su territorio, y el cripto lo sabe. Hombre, no me jodas. Si es que esta gente da pena...
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