jueves, julio 27, 2017

El informe ruso NO oficial sobre el 5/3/79, Canarias

La anterior entrada de este blog está dedicada a un artículo publicado en la versión digital de ABC sobre un supuesto informe ruso en torno a visiones de ovnis en el que un par de militares se referían al caso 5/3/79, Canarias (estúpidamente llamado el “ovni de Canarias” por los ufolocos nacionales). Añado un par de detalles importantes ahora. Ya indiqué que este comentario del periodista:


  • A las 17:56 el controlador ACC y el controlador CAMO observan un eco primario en la pantalla en la radial 47/80 NM de la antena que se desplaza rápidamente, se avisa al operador de W-8, que también lo está observando en su pantalla a NM desaparece de la pantalla. En ese momento, no había ningún tráfico procediendo por ese radial

es una confusión por la que tomó datos de otra observación y se los endosó al 5/3/79. Antes de que yo mismo localizara esa información, Manuel Borraz me advirtió de que en realidad pertenece al caso 8/3/79, una de las anotaciones de radar desde el CAMO-7 (Aeropuerto de Las Palmas) y el EVA-21 (Acuartelamiento Aéreo Pozo de Las Nieves, Gran Canaria). Figura en el expediente oficial del Ejército del Aire MACAN JUL 1994, liberado en junio de 1997 (véase la colección completa de expedientes desclasificados en este enlace. El periodista, en el mejor de los casos, se hizo un lío y confundió un caso con otro debido a la semejanza de las fechas. Otra errata menor del artículo de ABC que me indicó Borraz es que donde dice “a NM desaparece de la pantalla”, que no tiene sentido, debería decir “a 180 NM desaparece de la pantalla” (NM: millas náuticas). El caso 5/3/79, Canarias no fue detectado por ningún radar en ningún momento, como es lógico.

Otro asunto más importante ahora que estas erratas es la auténtica naturaleza del informe ruso. ¿Es un informe oficial? Como sospechaba, no lo es, y a pesar de que el articulista de ABC diga que “tuvo acceso al mismo”, como dando a entender que la cosa era poco menos que clandestina, el informe es en realidad un artículo publicado en 2008 en la revista Tonnel, y está disponible en Internet en este enlace http://tonnel-ufo.narod.ru/tonn_28.html. Si usted hace una traducción automática de la página –en caso de que lo necesite-, podrá ver que el texto que se refiere al caso canario está tomado directamente de ese artículo en línea:



  • 5 de marzo de, 1979 Océano Atlántico, Islas Canarias. Miles de personas en la isla de Gran Canaria fueron testigos de un fenómeno inusual. Desde el agua voló gran objeto oscuro y se dirigió hacia arriba. Un momento después, se iluminó brillantemente y desapareció de la vista, dejando tras de sí una enorme nube luminosa.

Y además aparece la foto mal colocada, invertida y en blanco y negro, así que en algún momento debieron colorearla por razones ¿estéticas? para ABC.

El artículo “Estudio de los Fenómenos Anómalos de Inteligencia de la Flota Naval de la URSS” es, por tanto, un texto particular publicado en la revista de ufología Tonnel (nº 28, 2008, Rusia) por el coronel V. L. Pravdivtsev y el capitán Y. P. Litvinov. Según comentó el ufólogo ucraniano Igor Kalytiuk  a V. J. Ballester Olmos, no se trata de un informe oficial sino de un ensayo privado realizado por dos militares que contaron con la ayuda documental de la Armada rusa.

Estoy seguro de que más de uno se había imaginado a los militares soviéticos reunidos en una sala semejante a las del Pentágono que salen en las pelis analizado y comentando la información testimonial y gráfica de este famoso caso. Pues no: el asunto queda reducido a un par de frases de pobre contenido y con una imagen al revés que demuestran que sus autores no estaban demasiado puestos en el asunto, ya que parecían desconocer que un submarino de los USA había sido el responsable directo del fenómeno que sí, que salió del mar.

lunes, julio 24, 2017

5/3/79, Canarias y el informe ruso

De nuevo, el falso “ovni de Canarias” (su designación correcta es 5/3/79, Canarias) vuelve a la prensa, en este caso digital. En este enlace un redactor de ABC en Las Palmas de Gran Canaria que firma como R. L. P. publicó el pasado 19 de julio una noticia centrada en un informe de los rusos de la época –que espero conseguir pronto- en el que aseguran que el fenómeno salió del mar, pero no aclararon que se tratara de un misil. Esto prueba que esos rusos soviéticos no estaban bien informados. Lamentablemente, no figura enlace a ese informe que, según el articulista, aparece firmado por el coronel P.V.L. y el capitán L.A.P. (me recordó a Francisco Padrón (q.e.p.d.), que jamás incluía el nombre real de los muchos testigos con los que habló, según contaba en sus desvaríos de Diario de Avisos, ya que siempre se trataba de siglas o se iniciales falsas, me imagino que por miedo a que este que escribe hablara con ellos y comprobara que…). Veremos qué composición de lugar se hizo esa pareja de militares por entonces. De entrada, no me da buena espina que se refieran exclusivamente a Gran Canaria, con sus miles de testigos. ¿Y los miles de testigos de las otras seis islas? Bien es cierto que basta con los testimonios de una isla para darse cuenta de la naturaleza artificial del fenómeno, que no pudo ser otra que lanzamientos de misiles (yanquis, en esta ocasión).

En realidad, dudo que los soviéticos -la inteligencia soviética, la de verdad, la que cortaba el bacalao- no supieran realmente qué fue el fenómeno. El propio artículo habla del espionaje ruso en Tenerife con Sovhispan . A Canarias llegaban muchos barcos soviéticos en esa década con grandes bolas y antenas. Y mucho pesquero que no pescaba nada. Ellos mismos, los USA y los franceses habían sido responsables de fenómenos idénticos antes del 5/3/79 y lo volverían a ser después.

Dando por correcta la información divulgada de ese informe, sus dos autores no conocían –o decían no conocer-, por el motivo que fuera, la auténtica naturaleza del fenómeno divisado. Si aseguraron que salió del mar, ¿qué podía ser?; ¿la nave de otro mundo de J. J. Benítez? Eso no se lo cree ni un par de soviéticos hartos de vodka. Es decir, no me creo que quien de verdad tenía que saber estas cosas en las altas esferas de la Armada soviética no supiera que los USA andaban tirando misiles de prueba en latitudes canarias pero en alta mar en una década de Guerra Fría. Si hasta el General Jefe de la Zona Aérea de Canarias sospechaba fuertemente en el mismo año de 1979 y en 1980 que había sido un misil, a pesar de que su subordinado –el juez informador Pedro Ortega- no se decantó por esta explicación, confundido por la abundantísima información, docenas de testimonios contradictorios, mamomadas en la prensa local, etc.

El articulista se refiere al “informe del tres de marzo…”. En realidad es 5 de marzo. Pero la errata que viene a continuación es más grave, ya que se indica que:

  • A las 17:56 el controlador ACC y el controlador CAMO observan un eco primario en la pantalla en la radial 47/80 NM de la antena que se desplaza rápidamente, se avisa al operador de W-8, que también lo está observando en su pantalla a NM desaparece de la pantalla. En ese momento, no había ningún tráfico procediendo por ese radial".

Me gustaría saber en qué parte del informe desclasificado por el Mando Aéreo de Combate en octubre de 1995 aparece tal párrafo, porque nada más empezar el largo texto de 229 páginas, en el resumen inicial previo al informe en sí, se asegura que:

  • En el documento 0015 [es decir, la página 15 de expediente] el Escuadrón de Vigilancia Aérea nº 8 declara que, estando totalmente operativo y con todos los equipos funcionando normalmente, no observaron ninguna traza anormal y todas fueron identificadas.

 Y en la página 191, en el punto 3 de las conclusiones del juez informador, se dice:

  • Que al no haber sido posible tener contacto radar, no podemos determinar si la fuente que dio origen al citado fenómeno tenía consistencia sólida. Aunque tampoco se tienen pruebas  concluyentes de que aun teniendo consistencia sólida dicho fenómeno pudiera ser detectado.

¿De dónde saca el redactor de ABC esa información? No creo que sea un misterio, tranquilos, cuartomilenarios: debe ser una confusión por la que tomó datos de otra observación y se los endosó al 5/3/79. Otra errata es el falso color de la imagen reproducida y el hecho de que aparece invertida. Correctamente, es así:

Versión correcta de la imagen reproducida por ABC digital. He recortado su tamaño original para que se asemeje a la que aparece en el citado medio. Se trata de una de las imágenes captadas por Antonio González Llopis desde el sur de Gran Canaria

El fenómeno no modificó su rumbo volando horizontalmente un tiempo, porque los misiles Poseidón no podían pensar por sí mismos en 1979 y descansar un rato en su esfuerzo de ascensión. Ésa fue una impresión subjetiva de algunos testigos, igual que otro que se hallaba en Las Cañadas del Teide aseguró que se movieron las ramas de un pino misteriosamente, y otro desde playa de las Américas que dijo que los pájaros dejaron de cantar repentinamente. ¿Rompió aguas alguna señora embarazada justo a las 20:07 horas del 5 de marzo de 1979 en La Gomera? Seguramente sí. ¿Y? Ese “vuelo horizontal”, al igual que la “detención” o “aceleraciones” a las que se refirieron algunos más, hay que achacarlo a la impresión que desde más de 700 kilómetros de distancia producía un fenómeno gaseoso gigantesco que reflejaba la luz solar y que era empujado y distorsionado por el viento a diversas alturas, de más 50 kilómetros, como en todos los abundantes sucesos de lanzamientos de misiles que, en horas crepusculares, han producido fenómenos muy similares (en España, por ejemplo, el mal llamado “ovni de los Pirineos”, en realidad un misil balístico MSBS lanzado desde el Centro de Ensayos de La Landas, Francia, el 12 de junio de 1974; o el 21 de marzo de 1989, un S-3 lanzado desde la misma base y que fue observado desde el noroeste de España y otros países mediterráneos. ¿Recuerdan el “ovni visto desde Noruega el 9 de diciembre de 2009?: se trató de un cohete ruso Bulava vertiendo combustible en la atmósfera sobre el mar de Barents

Ruego al articulista de ABC en Las Palmas de Gran Canaria que eche un vistazo a este ensayo de Manuel Borraz. Los enemigos del sentido común lo han ignorado durante décadas y ahí está la clave de la interpretación correcta de este caso y de otros cuatro observados desde Canarias (y, por extensión, de otros muchos en diversas partes del mundo).

Ah, dejo para otra ocasión este enlace, que es de traca.

miércoles, julio 12, 2017

Que alguien pida a un editor...

Alguien debería pedir a algún editor nacional la reedición de este libro de 2001, quizá el mejor que se ha escrito -y traducido al español- sobre la creencia en visitas espaciales a la tierra, sus divulgadores, plagiadores, inventores y demás, y además con la fría y analítica mirada de un etnólogo. A no ser por medio de librerías de segunda mano o copias ilegales interneteras -supongo- es completamente imposible hallarlo. Básico, fundamental e ineludible para cualquier interesado:




Para entender a los extraterrestres.
Wiktor Stoczkowski
Acento Editorial, Madrid, 2001.
(c/Joaquín Turina, 39 - 28044, Madrid).

En este enlace se puede leer una antigua reseña de mi autoría.

lunes, julio 10, 2017

Ovnis: un invento del siglo XX

Publicado ayer en la sección Misterio$ de La Opinión de Tenerife (Santa Cruz de Tenerife, Islas Canarias, España). El penúltimo párrafo del texto es, en realidad, el pie de foto de la primera imagen. Al comprimir el texto en una sola página, el maquetador debió sentirse creativo e incrustó el citado pie ahí como podría haberlo hecho en cualquier otra parte:



domingo, marzo 19, 2017

viernes, marzo 03, 2017

El caso Bardenas

Julio Plaza publicó el pasado 21 de febrero en Naukas un aproximación al famoso caso Bardenas, donde queda de manifiesto el proceder histórico y chapucero de la pseudo-ufología campestre española.

Para leer el interesante artículo vayan a este enlace.

domingo, febrero 05, 2017

La plaga de los 'videntes'

Publicado hoy en 'Principa', suplemento de divulgación científica de Diario de Avisos (Santa Cruz de Tenerife, Islas Canarias, España).


domingo, enero 15, 2017

¿Existe "magufolandia"?

Una entrevista que me hicieron para la sección Ángulo 13, de Diario de Avisos. La versión en papel es un resumen. Figura completa en estos enlaces:

Página dominical "Angulo 13" en la edición impresa de DIARIO DE AVISOS. . .
http://www.angulo13.com/existe-magufolandia/

Serie dominical "Crónicas Atlantes" en el diario CANARIAS PLURAL. . .
http://canariasplural.com/index.php/sociedad2/cronicas-atlantes/item/2114-existe-magufolandia

Serie dominical "Crónicas Atlantes" en el diario SALAMANCA24HORAS. .
http://www.salamanca24horas.com/articulo/local/existe-magufolandia/20170115075924981739.html

TERRITORIO DEL MISTERIO (magazine). . .
http://territoriodelmisterio.com/index.php/magazine/item/125-existe-magufolandia



domingo, enero 08, 2017

Ese extraño cerebro

Publicado hoy en el suplemento de divulgación científica 'Principia', de Diario de Avisos (Santa Cruz de Tenerife, Islas Canarias, España).


domingo, diciembre 11, 2016

Los dogón, Sirio y los sirenos extraterrestres

Publicado hoy en el suplemento de divulgación científica 'Principia', de Diario de Avisos (Santa Cruz de Tenerife, Islas Canarias, España).


miércoles, noviembre 16, 2016

Entrevista a V. J. Ballester Olmos

Una reciente entrevista al investigador Vicente-Juan Ballester Olmos sobre la desclasificación de los archivos sobre ovnis del Ejército del Aire español, de la que fue responsable civil principal, es accesible en este enlace.

Los medios de comunicación generales, siempre contrastando sus noticias, publicaron la aparición de la información desclasificada en la web del Ministerio de Defensa como si la entrega pública de esas casi 2.000 páginas acabase de ocurrir, cuando en realidad tuvo lugar entre 1992 y 1999.

viernes, septiembre 30, 2016

22/6/76, Rockefeller y la desinformación

Sabido es que los titulares periodísticos son tramposillos, y cada vez más. Un ejemplo de ello es el título con el que un corresponsal de ABC encabezó un desafortunado artículo el pasado 11 de septiembre sobre el erróneamente llamado “caso Gáldar”. El extravagante titular es: Rockefeller pagó un estudio sobre el ovni canariode Gáldar.

La denominación correcta de este suceso es 22/6/76, Canarias. No lo llamo así porque me dé la gana, sin más: ocurre que la información que permite catalogarlo de esta manera se halla en la prensa de la época, esa fuente de información básica cuando se trata de antiguos sucesos ufológicos maltratados a conciencia durante años por el periodismo de charanga y pandereta de los ovnis. Pero ¡qué pereza da a algunos visitar la hemeroteca y revisar a mano diarios amarillentos con el objetivo de averiguar qué dijo realmente fulanito, cuándo y en qué circunstancias! Eso es casi terreno prohibido para algunos cuando lo que funciona según criterios periodísticos del ramo del misterio es aligerar la carga, administrar píldoras y hacer cosquillas en la barriga al lector, salvaguardando aquello que los fantasmones del platillo volante vendieron décadas atrás y se consolidó como dogma. Dogma falso y torpe, pero da igual. Larga vida al misterio y al mediocre negocio del más allá de la galaxia entrando a la derecha por la puerta de la redacción de la revista mensual de basurillas ocultistas.

Pensé en principio guardarme el malestar que le produce a cualquier persona medianamente enterada de los hechos comprobar cómo escribe de oídas un periodista al respecto. Porque es completamente inútil intentar que ciertos medios, o algunos sectores de los mismos, informen adecuadamente. Lo es porque a pesar de que la información crítica y analítica está disponible siguen ignorándola. No está publicada en algún oscuro boletín de los años 80 editado en papel y guardado en los archivos de un veterano de esos a los que ciertos reporteros dicharacheros encandilan para que suelte el material que acumula, no; está en Internet, fácilmente localizable. Solo hay que buscar un poco y leerla. Pero les importa un pimiento: prefieren mantener la creencia absurda, la especulación disparatada y sugerir conexiones de categoría psicoactiva. Es ufología, amigos, ¿qué esperaban?

Conviene echarle un vistazo a las fechas de publicación de algunos artículos y comentarios de Internet antes de revisar el artículo de ABC. El artículo en cuestión apareció en el digital del periódico el día 11 de septiembre. Pero antes, el día 5 de este mes, pegué en mi blog un comentario en el que reproduje otro comentario también de mi autoría insertado el 23 de agosto en un portal de Internet titulado Open Minds (Mentes abiertas, desafortunado nombre eligieron), concretamente en esta entrada.

Ese artículo de Open Minds trata del caso 22/6/76, Canarias de manera incorrecta e incompleta, apoyándose en la versión coja, muy coja, que aparece del citado episodio en el informe Rockefeller firmado por Don Berliner et al. Como he dicho, la versión de Berliner, sin tener él la culpa, es la visión tradicional y petarda del suceso transmitida desde España por fuentes sin credibilidad. A Laurance y a Don le vendieron mercancía caducada, o se la tropezaron en la red y la cogieron sin más. Y, bueno, digo yo que así no se hacen las cosas si vas a presentarle al presidente useño, a su mujer o al Consejo Galáctico de los Ancianos fumadores de opio “the best available evidence”; porque, finalmente, los engañados engañan a otros, todos quedan engañados y la rueda de los platillos sigue girando.

El título del artículo es engañoso porque el potentado Rockefeller no pagó el estudio de Berliner para investigar el “caso Gáldar” sino para investigar una SELECCIÓN AMPLIA de casos de todo el mundo, entre ellos este de los falsos gigantes rojos en la inexistente nave esférica traslúcida, tal vez por no tener gente a mano con criterio que le dijera, “no, este no, don Don, este ya está explicado y no sirve para esta cosa que queremos hacer”. Y, además, no fue realizado en paralelo a la investigación de Ejército del Aire español, ya que esta investigación, por medio de Juez informador comandante Antonio Munaiz Ferro-Sastre, se realizó el mismo mes de junio de 1976, mientras que el estudio de Rockefeller se llevó a cabo en 1999. Era la mejor evidencia disponible… para Berliner y Rockefeller. O eso les hicieron creer.

El fenómeno observado por el médico Padrón no quemó ningún campo de cebollas, por supuesto, ya que se trató de un fenómeno artificial que se hallaba a más de 700 kilómetros al oeste de las Islas Canarias. Si R. L. P. se hubiese dado un salto al lugar donde estaba la plantación de cebollas que no se quemó por los efectos en la alta atmósfera del lanzamiento de un misil Poseidón norteamericano –el fenómeno que vieron desde todas las islas, incluido el médico (un “hombre de ciencias”, para el articulista) y falso “testigo-estrella”, habría notado desde un principio que los residentes de la zona se toman este asunto a cachondeo.



Imagen del fenómeno de 22/6/76 obtenida desde Maspalomas, en el sur de Gran Canaria. Sí, es la misma de siempre, no hay otra. Es para que vean a los dos seres de color rojo dentro de la esfera manejando los paneles (olvídense de los destellos laterales: son reflejos de la luz en el objetivo de la cámara)


No importa que Laurance Rockefeller remitiera copia del informe final a la Casa Blanca y al Congreso de Estados Unidos. Yo también puedo remitir un soneto escrito en una servilleta –u otro papel de fina textura- a los citados lugares, y por eso no soy un Garcilaso en la sombra. Y es que tampoco parece que la remisión de ese informe final a los lugares citados permitiera a Rockefeller probar que nos visiten alienígenas, porque ¿el resultado de ese envió fue…? El documento no está bajo control de nadie. Es de acceso público: véase este enlace.

Tampoco es necesario saber que Don Berliner fue representante de EE.UU para la UE y la OTAN de Donald Rumsfeld entre 2002 y 2007. No voy a comprobar si esto es cierto porque carece de importancia para el suceso observado desde Canarias. Es muy probable que Sofía, la reina emérita de España, echara un vistazo al expediente oficial de este suceso canario y a otros muchos, ya que es aficionada a las milongas del más allá, y tengo entendido que pidió, en alguna ocasión, consultar ese material. ¿Y qué?; pues nada, como si lo hubiese visto el vecino del quinto, para lo que aportaron al esclarecimiento del suceso…

Se nos dice a continuación que una testigo aseguró que, en el momento de ocurrir el fenómeno, su televisión “dejó de recibir señal y los perros comenzaron a ladrar”. ¿Y a los vecinos de la señora les pasó lo mismo? ¿No sería tal vez una casualidad? ¿Y si no fue una casualidad qué fue? ¿Podría hallarse el auténtico origen de la interferencia, la relación causa-efecto explicada y detallada? ¿Se sabe si a algún coche se le pinchó un neumático aquella noche en Gáldar? ¿Hubo también alguna relación? Parece normal, por otro lado, que unos perros ladraran ante aquella gigantesca aparición luminosa a las diez y media de la noche que en realidad reflejaba brillantemente la luz solar debido a la altura a la que se hallaba, con el sol bajo el horizonte para los habitantes de Canarias (como ha ocurrido en docenas de ocasiones en diversas partes del mundo).

“El acontecimiento de Gáldar, definido como "fenómeno aéreo no identificado”, se repitió meses después con otros testigos: autoridades militares que iban en un avión cerca de Canarias”. Cierto: el acontecimiento observado desde TODAS LAS ISLAS CANARIAS AL MISMO TIEMPO, no solo desde Gáldar, se repitió meses después, concretamente el 19 de noviembre de ese año. Fue otro de los lanzamientos de misiles Poseidón observados por aquellos años desde las islas (véase "19 noviembre 1976: Poseidón se paseó por Canarias". En: Cuadernos de Ufología, 32, 2007, pp. 26-40).

Que el “asunto ovni” llegara a la ONU por esa época no tiene ninguna relevancia para lo que cualquier persona –periodistas entre ellas- interesada en formarse una opinión adecuada sobre este asunto debería conocer, alejándose de fuentes que contaminaron la opinión pública desde un principio. ¿Hay realmente alguna relación directa entre el caso 22/6/76, Canarias y el pasatiempo de los ovnis en la ONU aquel año?

Más interesante, pero también secundario, es la relación de estas observaciones balísticas desde Canarias (recuerdo que fueron cinco: 22/11/74, 22/6/76, 19/11/76, 24/3/77 y 5/3/79) con la Guerra Fría. El artículo cita un “Acuerdo sobre medidas para reducir la riesgo de guerra nuclear”, firmado entre Nixon y Brezhnev, en el que se advierte si estos hechos –las apariciones de ovnis- “pudieran crear un riesgo de estallido de la guerra nuclear entre los dos países”.

Efectivamente, las experiencias balísticas aproximadamente en la latitud de Canarias pero a centenares de kilómetros al oeste de las islas ocurrieron durante la Guerra Fría. Es conocido por los historiadores la presencia de espías soviéticos en las islas capitalinas por aquellas fechas, de submarinos de las dos potencias en el Atlántico Norte, de la frecuente visita a los puertos canarios de buques científicos –más o menos- de uno y otro bando y de una estación hidrofónica montada por los norteamericanos en La Palma, seguramente no para escuchar el canto de las ballenas. Los cinco episodios de espectaculares luces observadas desde Canarias en los años 70 hay que situarlos en este escenario, y no en el de las visitas de naves extraterrestres al planeta que parecían quemar mal el combustible, a tenor de la apariencia de los llamativos fenómenos que multitud de personas observaron sin tener la menor idea de la auténtica naturaleza de lo que estaban contemplando, incluido el médico F. J. Padrón León.

Los historiadores de la ufología saben que los gobiernos de las grandes potencias, desde sus inicios, usaron la creencia en platillos volantes para crear cortinas de humo que distrajeran al público de actividades militares secretas, en particular de tipo aeronáutico y otros desarrollos tecnológicos. Véase el artículo CIA's Role in the Study of UFOs,1947-90, de Gerald K. Haines, y el libro Mirage Men de Mark Pilkington.

Por supuesto, los abiertos de mente seguirán pensando que una nave de Urano –el planeta de origen de los amigos de Francisco Padrón (el ufólogo contactado, no el médico) que en los años 70 veraneaban en La Tejita- se acercó a Gáldar en 1976 y que un médico los vio trajinando en su consola de control. No importa que desde Lanzarote y desde El Hierro, a la misma hora y en la misma dirección, se observara el mismo fenómeno, consistente en una gigantesca esfera con destellos rojizos y azulados en su interior, apariencia habitual de las etapas a gran altura de los lanzamientos de misiles desde submarinos en alta mar (y desde bases en tierra). Esto no tiene ninguna importancia para los open minds. Ya saben: la palabra de los testigos es sagrada, coño.

martes, septiembre 27, 2016

Estrellas

La verdad es que nos equivocamos en un par de ocasiones. En especial cuando las estrellas se encontraban casi sobre el horizonte. En esos momentos, el "parpadeo" y coloración varían, como consecuencia de la refracción de la luz en las capas atmosféricas. Esto suele confundir a muchas personas.

100.000 kilómetros tras los ovnis (1978, p. 261)
J. J. Benítez

¿Caso "tipo Levelland" en Tenerife?

La información sobre este caso consiste en un muy breve y muy dudoso comentario en el libro de Jacques Vallée Fenómenos insólitos del espaci...