miércoles, mayo 10, 2006

Ovnis ¡vaya timo!

Pues lo que dice el título de la entrada, los ovnis son un timo, en grandísima medida, al menos como indicio o prueba de lo que todo el mundo tiene en su cabeza cuando sale a relucir la palabrita: naves extraterrestres, seres de igual procedencia, de otras dimensiones, de otros planos vibratorios (qué mal suena esto) o del simple más allá, que es como siempre se ha llamado al reino de nuestras invenciones más humanas, sin necesidad de actualizarlo con sustantivos y adjetivos plagiados de la ciencia del siglo XIX y XX. Y, además de ser un timo, los ovnis son también el objeto de un librito del que soy autor y que la editorial Laetoli, de Navarra, acaba publicar.


Se trata de una iniciativa de la citada editorial y de la Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico. La colección ¡Vaya timo! está dirigida por Javier Armentia, y, además del mío, otros dos libros han sido publicados: La sábana santa ¡vaya timo!, de Félix Ares de Blas, y El creacionismo, ¡vaya timo!, de Ernesto J. Carmena.

En la web de la editorial (dentro de 'Colecciones') aparece una breve descripción de las tres novedades con las que echa a andar la colección. Copio a continuación la relativa a mi librito:
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Quien argumente que ha visto extraterrestres —afirma el autor, Ricardo Campo—, ha hablado con ellos o tiene confirmación de su existencia por medios desconocidos, y se permite ilustrarnos sobre sus rasgos físicos y su temperamento como si de perros o gatos se tratara, es un desvergonzado, un alucinado con afán propagandista o un engañabobos acostumbrado a aprovecharse de los necios.

Ricardo Campo nació en Santa Cruz de Tenerife en 1965 y es doctorando del Departamento de Filosofía en la Universidad de La Laguna. Es socio fundador del Círculo Escéptico (www.circuloesceptico.org), entidad centrada en la difusión del pensamiento crítico y el escepticismo ante las creencias paranormales, y patrono de la Fundación Anomalía (www.anomalia.org), que estudia las creencias populares relacionadas con el mito extraterrestre. Es autor de Luces en los cielos. Todo lo que siempre quiso saber sobre los ovnis (2003) y mantiene la bitácora http://mihteriohdelasiensia.blogspot.com.

136 páginas
ISBN: 84-934862-1-3 / 978-84-934862-1-1
10,00 euros
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El próximo viernes día 12, a las 19:30 horas, tendrá lugar la presentación de los tres volúmenes en el Museo de la Ciencia y el Cosmos de La Laguna (Tenerife), en la que estaremos su directora, Inés Rodríguez, el director de la colección, Javier Armentia (aprovechando su estancia en la isla para impartir sus charlas dentro de Curso Interdisciplinar Ciencia y pseudocuencias, y yo mismo. Probablemente hoy estén disponibles en las librerías tinerfeñas más importantes (en la Península ya se puede conseguir en algunas).

Un poquito de racionalidad en el mar de la pseudociencia más descarada. Lean los tres libros (y los que van a venir: fenómenos paranormales, homeopatía, astrología, etc.) y pasen un buen rato.

martes, mayo 02, 2006

¡Platillos volantes en la universidad!

Los platillos volantes volvieron a esta tierra mágica canaria (?) y se fueron de nuevo hasta el año que viene. El pasado martes 18, después de intercambiar la fecha con Carlos Álvarez, los 86 matriculados en el segundo módulo del Curso Interdisciplinar de la Universidad de La Laguna Ciencia y pseudociencias


Una instantánea de la inauguración del Curso Ciencia y pseudocienicas. En primera fila, de izquierda a derecha: José María Riol, Carolina Martínez, Inés Rodríguez (coodinadoras del primer módulo) y, detrás, Luis Díaz

conocieron algunos detalles relevantes del gran mito de las visitas extraterrestres. ¿De verdad viste un ovni? fue el título de la conferencia, de tal forma que me centré en las explicaciones más usuales y en lo que las fundamenta: nuestra percepción y todas sus debilidades como fuente de información fiable, así como la difusión tradicional en los medios alérgicos a la crítica escéptica. El planeta Venus (el "ovni" por excelencia), las estrellas fugaces y los bólidos, las nubes lenticulares, los aviones, las reentradas de chatarra espacial, los efectos en la alta atmósfera de lanzamiento de misiles (de esto sabemos mucho los canarios, pues contamos con destacados ejemplos en la segunda mitad de los años setenta: así lo expliqué con abundantes fotos) y otras posibilidades naturales y artificiales fueron citadas como ejemplos de explicaciones racionales.

El mito de los ovni pasa por horas bajas (cincuenta y nueve años de monsergas y desvergonzada explotación por parte de pseudoperiodistas, en realidad), pero su importancia histórica lo hace merecedor de su tratamiento en el Curso; además, sirve como excelente ejemplo del empleo repetido de falacias, de presunciones e ideas preconcebidas de que hacen gala los creyentes y los más fantasiosos divulgadores de otros aspectos de mundillo de los "enigmas" de papel cuché, algo generalizable al resto de tópicos irracionales.

El próximo año se cumplen sesenta del inicio de esta marea de observaciones transformada en una versión contemporánea de la creencia en otras entidades salvadoras, objeto central de esta especie de politeísmo de segunda generación.

La influencia de esta leyenda en variados aspectos de la cultura de masas es materia de estudio de la Fundación Anomalía, cuyo último Anuario incluye un dossier de 129 páginas sobre la presencia de los extraterrestres en el cine, como paso inicial del desarrollo del proyecto Méliès. Con tal motivo, hemos enviado la carta que incluyo abajo a numerosas direcciones que podría estar interesadas en adquirir el ejemplar.
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Estimados amigos:

tenemos el placer de dirigirnos a Vds. para informarles de la publicación de un dossier sobre la historia de los filmes de ciencia ficción y series televisivas con los extraterrestres como protagonistas en nuestra publicación Anuario Cuadernos de Ufología. El especial lleva por título Alienígenas en la pantalla, y es un amplio recorrido crítico por las principales producciones cinematográficas y series de televisión con presencia de "seres del espacio". Los contenidos son los siguientes:

Hollywood contra los platillos volantes (Matías Morey, España).
Ufología de salón (Matías Morey, España)
Bruce Gentry, serial de relleno (Martin Kottmeyer, Estados Unidos)
Ver y querer ver (Nigel Watson, Gran Bretaña).

En total, 129 páginas de las 259 de que consta el Anuario.

Este especial es el resultado preliminar de uno de los proyectos que desarrolla actualmente la Fundación Anomalía, el proyecto Méliès, cuyo fin primordial es la obtención y ordenación de todo el material audiovisual que, desde el origen del cine, haya tenido como protagonistas, bien primeros o secundarios, a esos seres míticos que son los extraterrestres, presentes en nuestra cultura prácticamente desde sus orígenes, y en particular a lo largo del siglo XX.

Deseamos completar todo lo posible nuestra colección. Para ello, agradeceríamos que nos facilitaran cualquier contacto que pueda contribuir a esta tarea. Nuestra ya amplia colección (contamos con cerca de 300 producciones audiovisuales en nuestros archivos, como pueden ver en la información detallada que figura al final de esta carta) servirá en el futuro para que los estudiosos del séptimo arte, y en general de la cultura de masas, dispongan de un material lo más amplio y abarcante posible.

La Fundación Anomalía es una entidad cultural sin ánimo de lucro y regida por la Ley de Fundaciones 50/2002, de 26 de diciembre. Entre sus fines principales se encuentran

- La promoción del estudio de la influencia en la cultura popular de los avances de la ciencia y la tecnología, de las anomalías científicas y de lo maravilloso, así como de las respuestas sociales que generan.

- La preservación y gestión de archivos, bibliografía y legados culturales relativos a estas materias,

con una especial dedicación a la presencia y extensión del mito de los extraterrestres en nuestra sociedad. Esta creencia ha generado un variado y abundante folklore en la cultura popular, desde creencias sin base científica a especulaciones absolutamente irracionales. Y, por supuesto, su repercusión en la cinematografía no ha sido escasa.

Esperamos que nuestro proyecto sea de su interés y podamos establecer una relación de intercambio y enriquecimiento mutuo sobre esta llamativa y significativa parcela de nuestra cultura visual contemporánea.

Quedando a la espera de sus noticias, les saluda atte.:

Matías Morey Ripoll
Presidente de la Fundación Anomalía

Ps.: Pueden adquirir el citado ejemplar del Anuario CdU al precio de 10 € a través de nuestra página web (sección de publicaciones), enviando un mensaje a nuestro correo electrónico fanomalia@hotmail.com o solicitándolo a nuestra dirección postal (Fundación Anomalía, apartado de correos 5041 - 39080 Santander).
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La carta se acompaña del siguiente anexo:

CIFRAS DEL PROYECTO MÈLIÉS (abril 2006).
Coordinador: José Ruesga Montiel (Sevilla).

En total se dispone de 294 registros distribuidos de la siguiente forma:

219 películas
37 documentales
22 programas de TV
5 reportajes
5 series de TV
3 vídeos caseros
3 películas de animación

Y los formatos en los que se hallan son:

119 CDs
100 DVDs
100 Vídeos VHS
7 Archivos MOV

domingo, abril 09, 2006

Parapetición a la Ministra de Educación

Desde hace algún tiempo circula por diversos foros de Internet una curiosa petición remitida por los hermanos Marisol y José Antonio Roldán Sánchez a la Ministra de Educación y Ciencia. Pretenden que el Ministerio correspondiente cree una nueva salida profesional que tenga como objetivo la formación "paracientífica" de los interesados. Concretamente, la petición lleva por nombre Paraciencia con Ciencia, por una formación legislada del Mundo del Misterio y los fenómenos Extraordinarios.

La solicitud no tiene elementos que la justifiquen ni poder de convicción.

Los peticionarios comienzan su carta indicando que desean

la inclusión de la Investigación de Enigmas de la Historia, Misterios de la Paraciencia y fenómenos extraordinarios como Licenciatura independiente de las carreras universitarias ya existentes, o una Formación Profesional [...]

... debido a que los temas que estudia esta rama no tienen cabida en las Licenciaturas presentes en el mapa educativo español.

A continuación indican que la situación actual de la "paraciencia" provoca dos problemas a priori. El primero es la falta de profesionalidad de quienes la practican. Sí, esto es un problema a priori, a posteriori, ante rem y post rem. O sea, que no hay por donde coger a los que en España se dedican a estas cosas, habitualmente.

El segundo problema es, resumido, que los "paracientíficos" trabajan mucho, y que no cotizan ni obtienen beneficios de ello. El estado debería tener la generosidad y previsión de crear nuevas posibilidades reguladas de trabajo para esta sufrida para-comunidad. Bueno, creo que es la ingenuidad la que hace decir estas cosas a los hermanos Roldán; si no, no se entiende que digan semejante bobería.

La creación de esas fantasmagóricas especialidades sólo demostraría -al contrario de lo que los Roldán aseguran- no que España es un país de avance de miras hacia el progreso, sino un país de charanga y pandereta, que no tiene claro lo que es la ciencia, cuyas autoridades académicas y legislativas bailan al son que cualquiera toca, al de las manías personales de unos pocos. Y eso, un estado contemporáneo no se lo puede permitir, si no quiere caer en la bancarrota intelectual en diez (o menos) años.

La ley no puede evitar el fraude. Puede disuadir, pero no impide la comisión de estafas u otros delitos más graves. Ni siquiera la investigación científica, que tiene unas leyes de funcionamiento propias, impide que se cometan graves fraudes como el del supuesto fabricante de clones coreano o barbaridades como la del bioquímico de la Universidad de La Laguna Meléndez-Hevia. Así que, en el campo de la "paraciencia", ninguna ley va a evitar que los von Däniken de turno, y toda su cohorte de discípulos en el espacio y en el tiempo, sigan fabricando realidades alternativas y visiones heterodoxas sin fundamento, aptas sólo para consumidores convencidos de antemano de lo que van a escuchar, ver o leer.

A fin de cuentas, la paraciencia es una ciencia experimental que está confundida en los medios de comunicación habitualmente, ya que esta palabra está siendo empleada por personas que presumiblemente poseen facultades de tipo extrasensorial.

Aquí habría que empezar por preguntar a los hermanos Roldán qué entienden por "paraciencia", porque eso de que la "paraciencia" es una ciencia experimental suena muy fuerte. ¿Es una ciencia experimental la ufología? ¿Y la astrología? ¿O es que por disfrazarse con un chaleco multibolsillos y encender una grabadora ya se puede considerar uno un científico experimental, como los seiperitos? Hombre, no seamos ingenuos... Es posible que para los acérrimos de las cosas raras y para los interesados en figurar desvergonzadamente ante ellos como sientificoh de banguardia tal teatrillo sea hacer ciencia, pero quizá deberían darse un salto a cualquier facultad universitaria dotada de laboratorios para que vean lo que es hacer ciencia experimental. Pero un salto corto, un ratito nada más, no sea que se les pegue algo y cierren avergonzados el chiringuito pseudocientífico al que pertenecen. Ah, y no se olviden de la parte teórica, claro, que lo de ciencia experimental lleva adosada una teoría fundamental detrás (una vez convertidas las experiencias personales en enunciados observacionales, públicos y criticables). Pero eso es un rollo (¿qué "teoría" le vamos a pedir a lo paranormal si ni siquiera hay una definición de paranormal?), que lo que interesa es grabar psicofonías, ver a un tipo moviendo objetos con el poder de la mente, y otras maravillas de la experimentación más experimentosa.

El verdadero parapsicólogo es un mero estudioso que evalúa la posible existencia o no de esas facultades, utilizando para ello el propio método científico que se emplea en psicología, más los específicos de física y química, así como fotografía, que requieran cada uno de los casos que se investiga.

Cualquiera diría que los parapsicólogos son Leonardos... Resultados apenas por encima del azar, incapacidad casi congénita para descubrir trucos de magia para principiantes en los "dotados", amaños estadísticos para arrimar el ascua a su sardina, declaraciones rimbombantes no sustentadas en pruebas, interpretaciones de los hechos lastradas por la creencia previa en un fenómeno o por unas ideas sobre la trascendencia demasiado evidentes... Más de 100 años de experimentos (más o menos bien realizados), de ideas, de propuestas, de supuestos descubrimientos y confirmaciones y, al final, queda todo en agua de borrajas, en un correoso intento por demostrar lo imposible, en un agarrarse a un clavo ardiendo fantasmal que ofrezca alguna pista de un "más allá", de una sobrehumanidad psíquica. El mito por excelencia.

En resumen, los abajo firmantes hacemos una petición de que se reconozcan nuestras necesidades educacionales

Alguien malintencionado podría decir que esto es lo único sensato de la carta.

... y legales para la práctica de buscar pruebas de lo extraordinario, aunque sea la ciencia, la madre, que al final deba determinar en la rama precisa que se requiera, según el tema tratado, saber exactamente qué es.

Ajá, creo que voy entendiendo: ustedes saben que lo extraordinario existe (no les voy a pedir una definición precisa de lo que ustedes entienden por "extraordinario", porque seguro que no llegaríamos a buen puerto; nos quedamos con la acepción más compartida, mínima: cosas raras, ¿vale así?) y van a buscar pruebas de ello. Es decir, de antemano, antes de tener delante los hechos, los fenómenos comprobables y reproducibles, ya han determinado que hay cosas "extraordinarias". Es como los pseudo-arqueólogos que "saben" de antemano que las pirámides egipcias o el "astronauta" de Palenque son pistas de la presencia ET en la antigüedad. Sólo resta encontrar las "pruebas". Esto es empezar la casa por el tejado, y en el Ministerio, cuando lean la carta, queridos amigos, van a soltar una estruendosa carcajada.

Claro, al final, será la ciencia, los científicos, los que decidirán sobre el naturaleza de unos hechos como tales o como simples creencias mágicas. ¿Y para este viaje nos hacían falta estas alforjas de la creación de una nueva carrera a medida?

El mundo de los misterios fabricados por la industria cultural seguirá siendo coto de pseudo-periodistas y de desalmados con micrófono, me temo. Eso ya funciona y no va a cambiar hasta que los consumidores se saturen. Ninguna nueva escuela, ni centro de estudios específicos ni facultad va a contar con su beneplácito porque es entrar en un terreno que les importa una colilla de Winston tirada en la calle. Lo paranormal, y todas esas cosas raras, ya es objeto de estudio en diversas universidades del mundo, pero los interesados se someten a las exigencias que los estudios superiores plantean. No piden crear un plan de estudios a medida, a la medida de sus gustos concretos, sino que se esfuerzan por introducir temáticas aparentemente heterodoxas en el circuito de la ciencia legitimada. Todo puede ser objeto de estudio científico, no hay temas tabú, no hay ninguna parcela de la realidad que requiera un tratamiento diferenciado, que necesite unos estudios creados ex profeso, más allá de lo que las ciencias naturales, sociales e históricas nos ofrecen.

Desengáñense: pongan en cuestión sus creencias y descubran que no hay temas excepcionales, ni raros, que la posesión diabólica ya la estudian los psiquiatras, que los ovnis ya los estudian los sociólogos y los psicólogos, que los misterios de la antigüedad ya los estudian los historiadores y los arqueólogos, que al okapi, al celacanto y al kraken ya lo estudian los zoólogos, y que las capacidades paranormales son cosas de magos mentalistas y de, otra vez, los psicólogos, y las psicofonías de los ingenieros de sonido.

En la charla que cerró el primer módulo del Curso Interdisciplinar Ciencia y pseudociencias el pasado jueves 20 (por cierto, en el segundo módulo tendremos cerca de 90 matriculados) el astrofísico del IAC Ramón García López detalló los principales pasos de la comunicación de resultados científicos, el conocido sistema de arbitraje (referee). No es perfecto, pero es lo mejor que se conoce para que cosas como la "teoría" de los astronautas en la antigüedad, los ovnis como naves extraterrestres, el espiritismo y las "capacidades extraordinarias" de Home, Paladino, Kulagina y Geller, entre oros muchos, no hubiesen aguantado un asalto en el mundo del debate científico. En cambio, ahí los tenemos, figuras señeras en el campo de los rumores y las creencias infundadas en los medios de comunicación y en las historias piadosas de la parapsicología.

García López resumió el proceso de publicación en revistas científicas en estos puntos:

- Un investigador (o colectivo) envía un artículo a la revista 'x'

- El editor de la revista pide a un árbitro (un colega competente del pretendiente publicador) que revise el ensayo

- El árbitro emite un informe (coherencia interna, seguimiento del método, justificación de conclusiones)

- El artículo es aceptado o
- es aceptado con condiciones (revisión de sus contenidos)
- es rechazado

- En el caso de que se produzca alguna de estas dos últimas posibilidades, el autor/es del artículo va en busca de otra publicación o revisa a fondo su escrito, o bien interacciona (normalmente de forma anónima) con el árbitro (en ocasiones pueden ser dos)

- De no surgir acuerdo, se puede dar el caso de que se solicite la opinión de un tercer árbitro

Bueno, pues este proceso es el paso final y fundamental de la labor científica. Así que ya pueden ir poniendo la primera piedra de la futura Facultad o centro de estudios de paraciencia de España.

Una vibración en la fuerza me dice que la iniciativa de los hermanos Roldán es sincera, que su interés tiene raíces en la curiosidad natural; pero están completamente equivocados. Espero que, lo antes posible, se aperciban de ello. Y que pidan cuentas a quienes por lecturas, por rumores, por leyendas transmitidas acríticamente, por ejercicio de chulería carismática, les llevaron a imaginarse que la investigación científica se parece a lo que Iker Jiménez hace todos los domingos en Cuatro.

jueves, marzo 23, 2006

Cripto bichos

El fin de semana pasado, antes de tener conocimiento del fallecimiento de Javier Corzo, había redactado estas líneas para el blog, que subo ahora. Quizá después de leerlas los cripto-buscadoresdeanimalesraros aprendan a distinguir entre lo que es aportar pruebas de un descubrimiento científico y lo que es la palabrería publicitaria a la búsqueda de compradores pre-convencidos.

Por cierto, el martes La Opinión de Tenerife se hizo eco nuevamente de la desaparición de Corzo, insertando una noticia con foto en su página 24. Reproduce unas palabras suyas: "... se mostraba interesado en la divulgación de la ciencia y, sobre todo, en tratar de que la irracionalidad y la superchería sean menos florecientes de lo que son en la actualidad [...] y en difundir el pensamiento crítico de verdad, basado en el análisis de los datos y no en el seguimiento de fervorosos de las beaterías semicientíficas de moda". ¿Entendido?

Hoy, en la tercera jornada del Curso Interdisciplinar del VEU de la ULL Ciencia y pseudociencias, el Rector presentará la charla que habría impartido Corzo sobre los transgénicos, y a continuación se pasará una entrevista grabada a Javier -precisamente sobre el tema de su charla- en el programa Autopista a la ciencia de Radio Campus, la emisora universitaria, todo ello como uno de los homenajes previstos al bioquímico fallecido. De ello se hizo eco ayer La opinión de Tenerife en su página 12.

Sin más, la entrada prometida.
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Los cripto - zoólogos son unas personas que sienten curiosidad por las cosas extrañas y raras del reino animal, más bien de los animalotes, es decir, nada de pequeños insectos, microcrustátecos o anélidos extraños hasta ahora desconocidos, no: cuanto más grandes mejor; un buen Yeti, un buen Moleke-Mbembe, un plesiosaurio imperecedero en un lago escocés... De gran tonelaje, vaya. Las minucias no venden, y la curiosidad desordenada sólo es capaz de enfocarse en lo muy grande, ya sea el rumor de un platillo volante estrellado en un desierto, una leyenda criptozooógica como las citadas, o los bloques de las pirámides egipcias elevados con la "fuerza del pensamiento" de los extraterrestres cabezones que le resolvieron la papeleta a los torpes egipcios. Al mismo tiempo, en ámbitos más académicos que la propaganda en papel cuché y los libros-basura al uso, se detecta desde hace ya bastante tiempo una disminución del tamaño en lo que respecta a las fuerzas psíquico-paranormales, como mostraron Broch y Charpak en su muy recomendable Conviértase en brujo, conviértase en sabio. La desmitificación científica de las supersticiones y los fenómenos paranormales (Ediciones B, Barcelona, 2003): de mover pesados objetos como grandes bloques de piedra en la antigüedad o moais pascuences se pasó a mover mesas y taburetes en el siglo XIX; y luego, a lo largo del siglo XX, dedales, pequeños motores, lápices e hilos; y por último, nos cuentan cosas sobre la micro-psicoquinesis. ¿Para cuándo la microcalifragilística cuántica?

Desgraciadamente, los cripto - zoólogos no han aportado prueba alguna con que sustanciar sus cripto afirmaciones, grandes y desmesuradas como un saurópodo de los que se esconden detrás de un tronco de bambú cuando un zoólogo pasa por sus inmediaciones para no ser descubierto por la ciencia malvada y cerrada de mollera, o de los que no quedan reflejados en película fotográfica porque al inútil criptopersonaje de turno se le quedó enganchada la gorra delante del objetivo de la cámara. Y es que, mientras no haya pruebas, sólo tenemos retórica, rumores y leyendas, y propensión a detectar "revoluciones paleontológicas" donde no hay más que cuentos populares.

¿Y qué pasa con el ADN? Pues pasa una cosa muy importante, por centrarme en este asunto y no citar detalles como las fotografías borrosas, las declaraciones contradictorias y vagas, el celo por ocultarse de estos especímenes, la educación que manifiestan a la hora de no dejar restos orgánicos que puedan delatarlos y otras muchas objeciones críticas que al buen criptozoólogo lo dejan completamente indiferente, como le ocurre a todo portador de una fe.

Los científicos desean fervientemente hallar nuevas especies. Para los zoólogos supone prestigio personal. Pero los requisitos para que un descubrimiento sea aceptado por la comunidad científica son importantes y nada fáciles: el autor del descubrimiento debe publicar un artículo sobre su hallazgo en una revista académica con sistema de arbitraje y debe existir un ejemplar de la especie depositado en un museo u organismo competente a la vista de todos los interesados, o bien un fragmento del organismo original, conformando lo que se denomina el holotipo. A ello hay que añadir en los últimos años las infalibles pruebas de ADN. ¿Dónde está el ADN de Nessie, del Bigfoot o del chupacabras?

Si se quieren enterar con mayor detalle de cómo se procede en la ciencia para dar a conocer hallazgos o publicar réplicas y comentarios, les recomiendo que se pasen por la charla del astrofísico Ramón García López en el Curso Ciencia y pseudociencias el próximo día 6 de abril a las 19:00 horas, La comunicación de los resultados científicos. Aprenderán a distinguir entre publicar y segregar paridas aptas sólo para el papel cuché multicolor que no pasan más filtro que la previsión de ventas.

La última novedad crítica en el campo de la criptozoología es Bigfoot Exposed: An Anthropologist Examines Americas´s Enduring Legend, un ensayo del antropólogo David J. Daegling del que Benjamin Radford publica una reseña en el antepenúltimo número de Skeptical Inquirer (Vol. 29, No 6, November/December 2005).
Daegling se refiere a la baja calidad de las "evidencias" existentes del bicho peludo antropomorfo, y expone las principales falacias de los abogados del Bigfoot, entre ellas la sobrevaloración de los testimonios, esa piedra contra la que tropiezan una vez tras otra los fabricantes de leyendas, las sospechosas huellas, la filmación Patterson (sobre la que el mismo Daegling publicó un clarificador artículo en SI, Vol. 23, No 3, May/June 1999 ) y la ausencia de parientes en el registro fósil. Al contrario que en otras áreas de investigación, el conocimiento de estos presuntos fenómenos o apariciones apenas ha mejorado en los últimos cincuenta años.



La obra fue declarada "mejor libro escéptico de criptozoología" en 2004 por la publicación The Anomalist, pero, con lógica, Radford se pregunta por la razón última de estas clasificaciones (escéptico y no escéptico): ¿acaso se puede ser no escéptico a la hora de tratar seriamente una de estas leyendas?, ¿o es que queremos convencer al público lector para que trague en ausencia de pruebas?

Por cierto, ¿podemos considerar al hombre del saco un espécimen criptozoológico? Probablemente, muchos niños llegaron a vislumbrarlo, y no existe la más mínimo indicio de su existencia, no hay fotos, ni descripciones concordantes, claras y precisas. ¿Qué?, ¿que eso es suficiente para descartarlo de la realidad como leyenda o simple creencia fomentada culturalmente?; hombre, no me joda: abra usted su mente y deje entrar las nuevas realidades alternativas, la conexión cósmica con el más allá. Vislumbre el envés de la trama (no me refiero al desvergonzado afán de lucro de los papanatas del misterio); enamórese de los enigmas socializados; sienta la magia y deje que sus neuronas sean agitadas por el viento facilón de los paranormaleríos aduladores de la condición humana; seleccione las "evidencias" que le interesan para construir su mundo personal autosuficiente; no deje que ningún crítico le venda la moto del examen implacable de sus inmediaciones vitales y de sus pajillas mentales; lea sólo devocionarios del misterio; adore a los soplagaitas del astral; sea un heterodoxo de pacotilla, un romántico de cartón piedra, un Werther de charanga y pandereta; créase todo lo que le cuenten, siempre y cuando encaje con sus esquemas previos y proceda de acrisolados divulgadores de la cultura paralela, de lo alternativo prefabricado, de la mitología ranciognóstica rediviva (o recidiva, más bien). En definitiva, créase lo que le digo porque lo digo yo, y basta, no lo ponga en duda; yo tengo un carisma y usted sabe que lo que digo es verdad, lo siente así, sabe en su intimidad que es así; nadie tiene que venir a cuestionar esta particular relación que hemos establecido entre usted (y otros quinientos millones) y yo, que soy el del carisma, no lo dude. Trague sin masticar, iníciese en las nuevas realidades, compre, compre, compre. No sea pesimista, ni crítico, ni se indigne cuando yo, el del carisma, tenga un mal momento y diga alguna gilipollez más grande de la cuenta (es decir, lo que esos malditos escépticos comeniños creen que es una chorrada estúpida); si no, ¿cuándo iría usted a comprar, comprar, comprar las exquisitas producciones salidas del magín de Coelho, de Chopra o de alguno de los misteriólogos españoles? Tenga fe y comulgue, coño! Dude un poco, pero no mucho. Dude cuando le quieran vender como nuevo un coche con los asientos rajados y con ruidos extraños, pero no cuando alguien le comunique que el chupacabras se merendó siete ovejas en las afueras de su pueblo, o cuando un tipo le cuente que viaja en el "astral" y ve cosas maravillosas. No se pase de listo...

Cripto saludos.

sábado, marzo 18, 2006

Javier Corzo

Tenía la intención de subir un comentario esta tarde a este blog y una mala noticia se interpone. Pero, curiosa y desgraciadamente, puedo conectar el tema del primero con la segunda. Alrededor de las 15:00 horas de hoy sábado me llegó, a través del correo electrónico del Curso Interdisciplinar Ciencia y pseudociencias (que empezó el jueves con 61 matriculados en el primer módulo y la felicitación pública del Rector) un comunicado de la Decana de la Facultad de Biología en el que informa del fallecimiento del Dr. Javier Corzo Varillas. Javier, además de bioquímico, era un escéptico duro, como de madera veteada y reforzada con acero, o como de acero adornado con madera de roble. Y castellano.

La criptozoología le hacía reír con frecuencia, y la gigantesca salida de madre de su colega de departamento Enrique Meléndez-Hevia, el de los polvos, le preocupó bastante (envidia, dicen los profesionales de la idiocia), porque eso de que un científico se salte a la torera todos los procedimientos de su profesión y se comporte como el magufo más magufo de Magufolandia molesta a cualquiera que esté preocupado por estas cosas. Fue uno de los más críticos con este disparate. Su última y necesaria contribución a este esperpéntico asunto se produjo el pasado miércoles día 15 en La Opinión de Tenerife, donde publicó una irónica carta en la que "felicitaba" al Instituto de Metabolismo Celular por proceder de manera tan aberrante. Vayan a este enlace y léanla. Es difícil concentrar semejante lluvia de críticas en tan poco espacio; ahí están los principales detalles de esta polvorienta historia.

Coincidí con Javier Corzo en varias ocasiones. La última fue hace unos meses en una cena junto a otros escépticos. Después de zamparnos unos cuantos niños crudos (plato preceptivo de todo buen crítico) en un restaurante camuflado de librería New Age pagado por Capitanía General de Canarias y el club de petanca de Chasna-Abona, nos comentó, al surgir en la conversación el tema de los cripto-animales (Bigfoot y resto de fauna imaginaria), sobre la existencia de los gusanos tubulares Riftia pachyptila que viven al lado de las fuentes hidrotermales submarinas del Océano Pacífico. Lamenté que, como suele ocurrir, ningún cripto los hallara, sino aburridos y oficialistas biólogos. "¡Dame fotos, dame pruebas de ellos", le dije. Algunos días después me envió varias instantáneas, que se pueden encontrar en este enlace y en este.

Estos gusanos eran casi unos desconocidos para la ciencia hasta que los investigadores del suelo marino descubrieron los humeros o fuentes hidrotermales en el Pacífico. Viven a más de dos kilómetros de profundidad y a altísimas temperaturas, y pueden crecer hasta los tres metros de longitud. Carecen de boca e intestinos. No dependen de la energía solar para subsistir: millones de bacterias localizadas en su interior producen la energía que necesitan, obteniéndola del sulfuro de hidrógeno del agua, un veneno para cualquier especie "normal", excepto para esas bacterias simbióticas que transforman el sulfuro en comidita para el gusano, gracias a sus enzimas. Diversas especies de artrópodos y bivalvos proliferan en sus inmediaciones. Es fácil imaginar, por otra parte, la relevancia astrobiológica de este descubrimiento.

Los investigadores se preguntaron cómo entraban en su interior las bacterias al carecer de aberturas alimenticias. Descubrieron que durante sus primeras etapas vitales sí tienen boca e intestinos -estadio que aprovechan las bacterias para penetrar- y que luego, al crecer, ¡los pierden!

¿Le parecerán poco extraños a los criptos semejantes bichos. Claro, sólo quieren Yetis, Nessies y otros seres de gran tonelaje, de los que inutilizan las cámaras fotográficas o convierten en soberanos torpes al fotógrafo más experto en cuanto aparecen; así salen siempre borrosas las tomas (si las hay), como si de platillos volantes se tratara.

En otra ocasión Javier me habló, un poco en secreto -como se hablan estas cosas-, de un ejemplar criptozoólogico que nuestros inútiles criptozoólogos locales no habían detectado: la chuchanga gigante de Buenavista, aquí, en la isla tinerfeña. Según me dijo, él tuvo oportunidad de verla fugazmente en una ocasión, y era enorme, viscosa y lovecraftiana, y con una mala leche considerable, amante de tragarse enteros perros, conejos, cabras y chupacabras (en particular a estos últimos, a los que no soporta). También, en ocasiones, le da por destrozar las plataneras del norte de la isla.

Este año Javier Corzo, que era un magnífico conferenciante, no dará sus dos atractivas e interesantes charlas en el Curso Ciencia y pseudociencias de la ULL, Transgénicos: ciencia y opinión pública y El fraude en la ciencia: un toque de autocrítica, pero toda la divulgación científica y toda la caña escéptica que demos irá dedicada a él. Descanse en paz.

miércoles, marzo 08, 2006

Ciencia y pseudociencias

Otro año más; y van seis. Sexto año consecutivo que la Universidad de La Laguna acoge, en el marco de los Cursos de Extensión Universitaria y dentro de la oferta oficial de créditos de libre elección, un curso sobre algunos de los temas que más nos preocupan a los escépticos y de los que se nutren los vendedores de misterios, "alternativos" y pseudocientíficos en general.

Ciencia y pseudociencias es el nombre de esta iniciativa pionera en España y de momento única. Este año su director es el Dr. en Derecho Luis Javier Capote, sí, el que tiene a bien, si es menester, remitirnos a todos los suscriptores mensualmente el escéptico digital. En la web del Curso pueden acceder a los contenidos de los dos módulos en los que, como en ocasiones anteriores se divide, así como a un resumen de cada conferencia junto a una selección bibliográfica. En este enlace disponen de una presentación ppt del Curso con su historia.



El próximo día 16, a las 17:00 horas, tendrá lugar la inauguración en la sala de audiovisuales de la Facultad de Psicología de la ULL (Campus de Guajara), a la que asistirá el Rector. Los matriculados pueden proceder de cualquier facultad o centro de estudios de la ULL, o incluso ser externos a la propia universidad lagunera.

Además de a los más básicos conceptos de diversas disciplinas y teorías científicas contemporáneas, el Curso está dedicado a una visión escéptica y crítica de las más destacadas creencias y pseudociencias e irracionales contemporáneas. A la teoría de la evolución, la historia del descubrimiento del ADN, la clonación, la mecánica cuántica, el origen del Universo y la ecología, entre otros asuntos, seguirán temas como las experiencias psicológicas cercanas a la muerte (lo que algunos charlatanes llaman "viaje astral"); los "adivinadores"; el fraude en la ciencia (con el importante y vergonzoso ejemplo polvoriento que estos meses invade la isla, como una calima sahariana adelgazante; las pirámides de Güímar, la superstición astrológica; el diseño inteligente y una mesa redonda sobre homeopatía y otras hierbas, en la que estarán presentes nuestros invitados peninsulares. Precisamente éstos se ocuparán individualmente de interesantes aspectos pseudocientíficos. Fernando L. Frías Sánchez, presidente del Círculo Escéptico, tratará de la moda pseudohistórica y pseudoarqueológica y sus falsarios en una charla bautizada con el divertido nombre de El enigma secreto del código templario de los merovingios: el auge de la pseudoliteratura pseudohistórica. Por su parte Javier Armentia, director ejecutivo de ARP-SAPC, volverá a revisar los principales efectos especiales católicos con que se intenta sorprender y acojonar a la feligresía más impresionable. El título de su charla tampoco tiene desperdicio: De la Sábana Santa a los iconos sangrantes. Historia del cristianismo paranormal. Y Manuel Toharia, Director del Museo de la Ciencia "Príncipe Felipe", nos aportará divertidas anécdotas de su relación con el mundo magufo, entre otras cosas, en Aventuras y desventuras de un periodista científico. A mí me toca, como otros años, destripar un poco el mito de los platillos volantes y la historia de Paranormalandia. Lo siento, amiguitos magufitos y credulazos mágico-alternativos, pero es mi obligación.

Los más populares charlatanes de Ovnilandia y Paranormalandia siempre han pretendido disfrazar sus disparatadas teorías o afirmaciones con ropajes científicos, o exponer sus imaginaciones y fumadas en foros académicos. Uno de sus lamentos tradicionales ha sido "!quiero que la ciencia investigue este tema!", materia que habitualmente consiste en alguna manía personal o en simples desparrames ideológicos. La Universidad de La Laguna lleva cinco años difundiendo el escepticismo entre centenares de alumnos, pero el maguferío calla como un zorro y mira para otro lado. En realidad, no le interesa que se sepa que sus explotaciones y negocietes son objeto de escrutinio escéptico en un foro universitario.

miércoles, febrero 22, 2006

Aminoácidos polvorientos.

Hace algunas fechas El Mundo publicó un artículo sobre ese prócer de la humanidad (100 €) que es el catedrático de la Universidad de La Laguna E. Meléndez-Hevia. Como suele ser desagradablemente habitual, los medios de comunicación suelen dar bastante jabón a los presuntos heterodoxos sin haber motivo para ello. Abundan, por ejemplo, las entrevistas aduladoras a magufazos consumados...

En esta ocasión no se trata de un par de locuelos que ven o 'hinbestigan' teleplastias en las paredes, ni de algún alucinado que ha detectado una conspiración universal mientras veía revolotear las motas de polvo a contraluz en un cuarto de su casa (arte del ocio infravalorado, como bien expresó Hernann Hesse, por otra parte), sino de un científico prestigioso (no "prestijioso") que se ha echado al monte y no para de correr, acompañado de su fiel abogado. Es, realmente, una cosa alucinante y surrealista. Algo que el super-cátedro tendría que haber llevado con más cuidado que el que ponen los del CSI en sus casos acaba convertido en una discusión mediática, donde la crítica es leída por unos cuantos zotes como envidia, y la dinámica de producción de conocimiento biomédico se parece más a un puto truco publicitario de televisión que a lo que tiene que ser. Y con seres humanos por medio, enfermos que, seguramente, también mejorarían adelgazando y montando en bici, sin tener que apoquinar 100 europios por barba.

¿Quién decía que los escépticos sólo critican a los pseudo-periodistas fabricantes de realidades "alternativas" y de enigmas para parvularios? (No se pierdan, por cierto, las últimas entradas de El retorno de los charlatanes. Magufolandia anda revuelta).

Para protestar por el inadecuado tratamiento dado por el citado diario a este asunto (¿y qué pensar de las teles locales de Tenerife?), un doctorando de la Facultad de Biología de la ULL, Alberto Marín, redactó una cartita de protesta (sana costumbre) y recopiló firmas. Todo ello ya fue enviado al periódico. La pego a continuación. En el blog de Teresa González de la Fe pueden seguir el debate actualizado y los insultos que reciben los críticos, todo ello sospechosamente parecido al mundillo del maguferío más magufo de Magufolandia. Aires de familia ($), que manifiesta la gente...

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Estimado Sr o Sra:

Nos ponemos en contacto con usted para manifestar la enorme inquietud que nos causa el tratamiento que su periódico ha dado al asunto del profesor Meléndez-Hevia. Estamos de acuerdo con que su redactora, Teresa Cruz, dé al profesor Meléndez y a su abogado la oportunidad de expresar su versión de la historia como es preceptivo para un tratamiento ecuánime y objetivo. Pero es absolutamente increíble que esta sea la única versión presentada. Cito textualmente las únicas menciones que hace el artículo a las críticas que se han hecho al doctor Meléndez:

"El currículo de Hevia invita a pensar que tiene bien amueblada la cabeza, pero sus propios compañeros de departamento en La Laguna lo califican de 'curandero'".

Y:

"Si Meléndez-Hevia tiene razón, estoy dispuesto a echarme encima la manta esperancera [atuendo típico en Tenerife] y todos nos iríamos a Estocolmo para ver cómo le dan el Nobel", dice con ironía Francisco Javier Corzo, director del departamento de Hevia y que, además, fue propuesto por éste para el cargo.

"Corzo ha declarado la guerra a Hevia y consiguió que no pudiera realizar sus experimentos en el departamento. «No se puede utilizar un despacho de una universidad como consulta privada. Todo es mera palabrería. Resulta que todo lo que yo explico en clase del metabolismo, si me atengo a lo que dice Hevia, es mentira», recalca indignado".

Es decir, si nos atenemos a su artículo, el profesor Meléndez es criticado en su departamento y sufre persecución por parte de sus compañeros, sobre todo uno que "...le ha declarado la guerra". La redactora no ha encontrado sitio en el artículo para mencionar que ha habido denuncias por parte de asociaciones médicas, un comunicado de la comisión de ética de la universidad criticando la actuación de Meléndez, un comunicado del colegio de médicos advirtiendo de los riesgos, una carta abierta de más de 50 científicos expresando su preocupación ante las prácticas del Dr. Meléndez, otra carta de miembros de la universidad, etc. Sin embargo, sí que tenemos los típicos testimonios de curación milagrosa que suelen acompañar a los curanderos.

Desde la publicación de su artículo, el servicio Canario de Salud ha procedido a la prohibición cautelar de los famosos polvos, se ha denunciado al menos un caso de reacción adversa al tratamiento, la Universidad se ha desmarcado de las actividades de Meléndez y su instituto, y el ex fiscal general del estado, abogado de Meléndez, amenaza con revelar una lista de los miembros del Gobierno Canario que toman los polvos. ¿Es mucho pedir que den una información completa e imparcial sobre el asunto?

Su periódico ha dado una excelente cobertura informativa sobre otros temas de salud como el caso del Dr Brú. Es una pena que esta vez no haya sido así.

Fdo.

Alberto Marin Sanguino - Licenciado en Biología, Estudiante de doctorado, Universidad de La Laguna (ULL).
Aaron Cabrera Asensio - Doctor en Biología, Investigador, Universidad pública de Navarra
Inés Rodriguez Hidalgo - Doctora en Astrofísica, Profesora ULL-IAC y Directora del Museo de La Ciencia y el Cosmos de Tenerife.
Catalina Ruíz Pérez - Doctora en Física y Profesora ULL
JMª Soler Insa - Médico especialista en Neurología, Barcelona
Luis Diaz Vilela - Doctor en Psicología, Profesor ULL.
Raquel Martin Olivera - Medico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Tenerife.
Abelardo Canalejo Quiles - Licenciado en Psicología, Tenerife.
Isabel Alvarez González - Doctora en Economía, Profesora ULL
Luís Vega Martín - Doctor en Física. Profesor ULL
Carlos Santamaría Moreno - Doctor en Psicólogía, Profesor ULL.
Ricardo Campo Pérez - Licenciado en Filosofía. Doctorando Facultad Filosofía (ULL).
Aldo A. González Brito - Doctor en Medicina, Profesor ULL.
Guillermo Hernandez Peña - Programador aplicaciones
Ferran Tarrasa Blanes - Dr. Ingeniero Industrial
Ernesto Vila Forment - Médico especialista en Cardiología
Teresa González de la Fe - Doctora en sociología. Catedrática ULL.
Gustavo Adolfo Vazquez Gomez.- Vigilante de seguridad. Barakaldo-Vizcaya
José Vicente Arlandis Ortolá - Licenciado en Matemáticas. Profesor de Secundaria.
Javier Armentia Fructuoso - Licenciado en Física, Director del Planetario de Pamplona
Alberto Rodriguez Calvo - Químico, Técnico superior de gestión de Investigación. USC.
Carlos Alvarez Fernández - Diseñador gráfico
Basilio Ruiz Cobo - Doctor en Astrofísica, Profesor ULL-IAC.
Jorge J. Frías Perles - Profesor de Secundaria
Jesús Mª Navarro López de Alda - Análisita de energía eólica
Eloy Anguiano Rey - Director del Centro de Referencia Linux UAM-IBM, Profesor Titular de Lenguajes y Sistemas Informáticos (EPS-UAM).
José Mª Bello Diéguez - Arqueólogo, Director del Museo Arqueológico e Histórico de A Coruña
Xavier Martínez Sánchez de Neyra - Biólogo
Luis Javier Capote Pérez - Doctor en Derecho. Universidad de La Laguna
Juan Soler Enfedaque - Maquinista de RENFE
Ander Izeta Permisán - Biólogo
Elisenda Font Campdelacreu - Catedrática de Matemáticas de Bachillerato
Ismael Pérez Fernández - Ingeniero Técnico de Telecomunicaciones
Joan Alòs i Marquès - Sabadell (Barcelona), Licenciado en Filosofía y Letras
Montse Sierra Hernández - Empleada de Banca
Juan Anguita Acosta - Ldo. en Ciencias Físicas, Profesor de Enseñanza Secundaria
Ramón Ordiales Plaza, Ingeniero en informática, EEZA - CSIC.

viernes, febrero 10, 2006

Campamento de investigadores

Una de las principales y crecientes preocupaciones de los escépticos es la prevención del "pensamiento" mágico o, como decía Mauricio José Schwarz recientemente en la lista de correo Charlatanes, el pensamiento desordenado, que retrató en seis puntos:

1. El pensamiento desordenado es difuso. Se conforma con entender las cosas a grosso modo, porque el detalle fino exige pensar y detenerse en los detalles.

2. El pensamiento desordenado se enamora de las ideas interesantes. Los hechos le parecen bastos, groseros y poco cautivadores.

3. El pensamiento desordenado se decanta por el "principio de autoridad" selectivo.

4. El pensamiento desordenado selecciona los datos que le gustan y desecha los que no le gustan

5. El pensamiento desordenado, como los razonamientos de los esquizofrénicos paranoides, es capaz de generar fantasías bien estructuradas y de gran complejidad.

6. El pensamiento desordenado privilegia la evidencia anecdótica.

Cualquier ejemplo de pseudociencia, de creencia mágica, de alternatividad ñoña y empalagosa, posee alguno de estos rasgos, ni no todos. Piensen en algún creyente ferviente con el que hayan tenido oportunidad de hablar, en algún artículo habitual en este campo dirigido a la emotividad del lector antes que a su cerebro, como si el aficionado fuese un animal de granja al que hay que cuidar y mimar para que produzca rédito, que no es ni leche ni carne, ni huevos, sino el dinero del que viven los mercachifles de Paranomalanadia y los extorsionadores de lo "alternativo" en su faceta médica, tarotista y astrológica.

¿Y cómo se previenen todas estas fallas en la capacidad de razonar?; ¿cómo se puede inmunizar a los futuros y potenciales consumidores de comida liofilizada paranormalista? Los que confunden democracia con la libertad para divulgar chorradas y que la gente se las trague como si nada esgrimirán el derecho a creer en lo que se considere oportuno, en lo que dé la gana o en lo que a cada uno le salga del órgano correspondiente. Claro, faltaría más. Se puede creer que la Tierra es plana. Pero, de la misma forma, a los escépticos y críticos concienciados frente a la desvergüenza inaudita de los periodistas y escritores de patrañas y refritos de patrañas sin fin les sale igualmente de los órganos correspondientes divulgar los datos omitidos, las explicaciones racionales, las versiones no permitidas por la farándula misteriófila y los gurús del más allá y los pseudo-enigmas; en definitiva, extender todo lo posible el pensamiento crítico y el saludable y natural escepticismo.

Epa, que se me ha ido el hilo... Repito: ¿cómo prevenir todas estas fallas en la capacidad de razonar? Pues mostrándoselas a los niños, educándolos en los rudimentos del pensamiento exigente, en la crítica a las verdades incuestionadas y las leyendas paranormales. Educar, ¿para qué?, se preguntaba el filósofo... Una primera respuesta, casi más un exabrupto, sería: para no convertirnos en mamíferos rumiantes. Por ello quiero hacerme eco de una interesante iniciativa del CSICOP norteamericano: el Campamento para investigadores, dedicado especialmente a niños entre 7 y 16 años. Tendrá lugar del 12 al 17 de julio del presente año en Camp Seven Hills, Holland, Nueva York. En la zona se puede practicar senderismo, hacer picnic, hay arroyos, lagos, una cala, complejos deportivos y el resto de instalaciones habituales en estos espacios.



Imagínense a buen montón de chiquillos durante cinco días en plena naturaleza aprendiendo de sus monitores a hacer preguntas inquisitivas, a identificar las afirmaciones gratuitas, a darse cuenta de que lo que para algunos son pruebas (de los ovnis, del Big Foot, de las teleplastias, de las lucecitas misteriosas reconvertidas en "leyendas populares", de la magia, de la telepatía y de otras muchas cosas del bazar de la pseudociencia) no son más que rumores, creencias reconfortantes y una forma de darse pote como Indiana Jones del misterio a la par que hacer unos dineros vendiendo humo. Todo ello debería proporcionarlo la educación obligatoria, pero parece que no lo hace con el éxito mínimo necesario para que no abunden los credulazos incapaces de hacer suyo el extraordinario "poder" del pensamiento crítico frente a la prolífica charlatanería. Siempre es preferible una ligera esclavitud que andar a la intemperie frente a gurús, iglesuchas y bufones de lo "oculto".

Se trata de introducir a los jóvenes al escepticismo y a la libre investigación y pensamiento. A través de numerosas actividades lúdicas, los niños aprenderán lo fundamental de las afirmaciones extraordinarias, los valores humanistas y la toma de decisiones racionales. Durante esos días, los participantes explorarán el cielo nocturno a la búsqueda de constelaciones y se explicarán las interpretaciones de las culturas antiguas, al mismo tiempo que se hablará de la astrología y los ovnis. También habrá expediciones criptozoológicas (pseudociencia que estos días anda de capa caída), sesiones de magia, historias escépticas de fantasmas a la luz de hogueras nocturnas, introducciones comprensibles a la evolución de las especies y a la diversidad cultural del planeta, etc. También se abordarán diversas supersticiones populares (¿o se llaman "leyendas populares"?). El programa completo es accesible en Camp Inquiry Program.

¿Sería posible que algún día el escepticismo español organice unas jornadas similares en algún punto de nuestra geografía? ¿O quizá algún Museo de la Ciencia se avendría a dar vida a algo parecido, aun a una escala menor? Debemos contribuir con buenas vacunas a que las sanguijuelas no se aprovechen del pensamiento desordenado.

viernes, febrero 03, 2006

Sobre las pirámides de Güímar (Tenerife)

Con esta anotación quiero dejar constancia de la aparición en el mercado de un libro titulado:

Pirámides de Güímar. Mito y realidad



Los autores son dos astrofísicos del Instituto de Astrofísica de Canarias, Antonio Aparicio y César Esteban, y la editorial Centro de la Cultura Popular Canaria, La Laguna, 2005. Pueden realizarse pedidos a través de

Centro de la Cultura Popular Canaria

Correo electrónico: centrodelacultura@centrodelacultura.com

Desde diciembre se encuentra en librerías. Como en otros lugares saldrá publicada una reseña más formalita, ahora sólo quiero felicitar a los autores, en particular a César, que es a quien más conozco de los dos, escéptico frente al mercadeo paranormal, además, como buen científico concienciado.

La historia contemporánea de los majanos de Güímar (Tenerife), amontonamientos decimonónicos de piedras para limpiar el terreno con fines agrícolas (cultivo de la cochinilla, un tinte natural) es un excelente ejemplo de pseudociencia en el campo arqueológico. Como probaron los arqueólogos laguneros, las pirámides (usemos este término para referirnos únicamente a su forma física, pues se trata de pirámides truncadas) son construcciones del siglo XIX, al no haberse encontrado resto humano alguno anterior a esa centuria. La pseudociencia entra en acción a principios de los noventa cuando un grupo de ocultistas locales, acompañados por el heterodoxo Thor Heyerdahl, se empeñan en vender el conjunto agrícola como obra de los guanches, primitivos pobladores de la isla tinerfeña. Llegaron a decir que había numerosas momias de menceyes (reyes) guanches enterradas en su interior, pero como suele ocurrir con los análisis científicos de la composición química de las teleplastias o con los implantes a los abducidos, desaparecieron misteriosamente, y nunca más se supo de ellas. Jamás se presentó un documento certificado científicamente (una crónica, una referencia en una transacción de tierras o el comentario fidedigno de un viajero que visitara la isla antes del siglo XIX.... nada. Sólo palabras, palabras y el empeño en que el público tragara lo intragable, especie de arrebato nacionalista por el cual los guanches se convertían poco menos que en herederos de la tradición arquitectónica de los egipcios. Lo que nadie sabía es que los egipcios usaran la vara castellana, que es el patrón de medida con el que están construidas las pirámides tinerfeñas...



LAGENDA, febrero '05

Lo más llamativo es la alineación astronómica (solsticio de verano) del eje principal de los majanos, y la visión de la "doble puesta de sol" en la caldera de Pedro Gil. Aquí es donde surge la "conexión masónica", que permite a los autores lanzar una bien fundada hipótesis sobre el más que probable constructor de la pirámides güimareras, entre 1854 y 1872. Pero eso es algo que dejo para que el lector lo descubra por sí mismo, al igual que otras sorpresas en torno a esta historia.

jueves, enero 05, 2006

Fantasmas y fantasmones

Los fraudes han estado siempre presentes a lo largo de la historia de lo paranormal y lo ufológico. Es prácticamente imposible valorar su incidencia, ya que muchos de sus autores pueden haber fallecido, o bien tratarse de pseudo-investigadores que los fabricaron con afán propagandístico o económico (baste recordar, a modo de ejemplo, las ridículas fotografías del contactado suizo Billy Meier y ese episodio de los Lunnies que es la filmación de Mirlo Rojo). En el caso de la investigación paranormal los ejemplos son, al igual que en el campo ufológico, innumerables, y los investigadores de orientación científica (una cosa es que se orienten científicamente y otra que logren dar a luz conocimientos tamizados por el método científico, ya que algunos no acaban de orientarse nunca) han mostrado habitualmente amplias tragaderas, ignorantes de los trucos básicos de la magia con pequeños objetos y de los trucos mentalistas. Al respecto, es recomendable leer los artículos publicados en la selecciones La Nueva Era y La ciencia: lo bueno, lo malo y lo falso de Martin Gardner. Ambos están publicados en la colección de bolsillo de Alianza Editorial (Madrid). Es impagable leer algunas rimbombantes historias de la parapsicología que hay en Internet (en las que parece que cada parapsicólogo haya descubierto una pólvora o que haya unificado las fuerzas básicas de la naturaleza en una sóla macro-fuerza, y aquí sin enterarnos) y luego tropezarte con la monumental tomadura de James Randi con el proyecto Alfa, al enviar dos jóvenes magos adiestrados por él para poner a prueba al laboratorio de parapsicología de la Universidad de Washington, en St. Louis (financiado con dinero privado del presidente de la Mc Donell Douglas). Durante dos años el director del laboratorio, Peter Phillips, estuvo convencido de que los jóvenes tenían auténticos poderes paranormales: doblamiento de objetos de metal, impresión de películas fotograficas (el efecto Ted Serios), girar un motor situado debajo de una campana de cristal y otras muchas cosas para las que hay que tener la mente abierta. Diversos medios de comunicación habían presentado a los jóvenes magos como los mejores "dotados" de la historia y, supuestamente, habían pasado severos controles, como indicó el popular parapsicólogo Walter Uphoff. En una rueda de prensa ofrecida en Manhattan Randi descubrió el engaño, pero Uphoff no se bajó de la higuera en la que viven subidos los paranormalistas: aseguró sin cortarse un pelo que el hecho de que los chicos hubieran hecho trampas no probaba que no tuvieran auténticos poderes paranormales. ¿Ven ustedes por qué Paranormalandia -y Ovnilandia- son con mucha frecuencia como una película de los hermanos Marx?

Los mihterioh de la siensia son una cosa bastante fraudulenta, de palabra u obra, y acaban convirtiéndose en leyendas estúpidas, dirigidas al consumidor medio, de la misma forma que los padres de algunas aves regurgitan la papilla en el gaznate de sus crías. Así es el mercadeo paranormal, ya se trate de fantasmas, de aparecidos o de fotografías de naves extraterrestres. Por ejemplo, vayan a esta entrada full contact, que verán unas fotos paranormalizadas a la fuerza.

Aquí les ofrezco otro ejemplo más modesto: "unos afotos" mágicos y super ufológicos:




¿Ya se recuperaron del shock? Pues realineen sus chakras y colóquense de nuevo los pantalones en su sitio, que se trata de un fraude; de un fraude phenomenalmente fraudulento, oiga. Claro, ustedes dirán: "Pero bueno, si eso es un puto papelito recortado con forma de lente y pegado en el cristal de una ventana". Claro, pero no subestimemos la capacidad de asombro, la lógica de Ovnilandia, la desfachatez histórica de los divulgadores, la mente abierta de los seguidores y, lo que es más importante, el cambiante rasero de los medios de comunicación generalistas con el paso del tiempo en el momento de acoger noticias como ésta.

Estas fotos aparecieron publicadas en la página completa que le dedicó al asunto La Provincia (Las Palmas de Gran Canaria) el 12 de noviembre de 1978. Un niño, Víctor Valdivieso, las obtuvo en junio del mismo año desde la ventana de su habitación en la capital canariona. A nadie pareció sorprenderle que no revelara las tomas hasta cinco meses más tarde. En febrero de 1994 el autor de las fotos me confesó telefónicamente que se trató de un simple truco infantil aunque no se mostraba muy interesado en hablar del tema: Es algo ya superado y olvidado, una cosa de chicos. Lo más sorprendente es que el citado diario aireara el sencillo fraude como si de las pruebas de vida en Marte se tratara...

Por supuesto, los intrépidos investigadores de platillos volantes certificaron la autenticidad del episodio. En La gran oleada (1982, p. 163) Juan José Benítez dice que

Desconozco por el momento qué tipo de análisis han sido verificados sobre los negativos de dichas fotografías. Por supuesto, si Francisco Padrón, un gran estudioso de los ovnis [...] publica las tomas como auténticas, es que verdaderamente lo son.

Por supuesto, Francisco Padrón que publicó las fotos en la revista Akhenaton, no fue, ni de broma, un gran estudioso de los ovnis, de la misma forma que Chiquito de la Calzada no ha sido nunca director de la Real Academia de la Lengua.

La noticia de La Provincia aseguraba que

Fotógrafos profesionales afirman que no se trata de un trucaje y que son auténticas,

mientras que Diario de Avisos (Santa Cruz de Tenerife) apuntaba que

... los profesionales indicaron que era muy difícil que dichas fotos fueran trucadas.

Ah, los mihterioh de Canarias, las "leyendas populares" y otros cuentos de la vieja majadera...

Benítez finaliza su reseña del caso adornándose un poco, como es costumbre:

Sentí la necesidad de sacar unas fotografías [habría dicho el niño bromista]
Y el pequeño Víctor Valdivieso hizo dos fotografías.

La verdad es que el chico no habló de ninguna "necesidad". En la prensa se lee que

Sentí una cosa rara en el estómago. Empecé a retroceder en la habitación y llegué hasta la pared y choqué con una máquina fotográfica que tenía colgada en la esquina de una litera. En ese momento, casi sin pensar en lo que hacía, cogí la máquina, me acerqué más a la ventana y disparé dos veces.

¿Casualidad o "causalidad"?... se pregunta Benítez por último. Hombre, pues causalidad diría yo. Todos los fraudes infantiles tienen una causa, ¿no? Otra cosa es que algunos no lo quieran ver, como Íker Jiménez, que reprodujo estas ridículas fotos en Enigmas (año IV, nº 5, mayo 1998) y se refiere al "aparato" y a la "gran cantidad de testigos" que hubo... En fin, periodismo de hinbestigasión, que se llama.

Hace unos días otro fraude histórico, el "triángulo de las Bermudas", se paseó como un zombi por las páginas de La Voz de Galicia, que metió la pata hasta el corvejón al presentar esta patraña como un misterio no resuelto. Lo cuenta Luis Alfonso Gámez en su blog después de que uno de los socios del Círculo Escéptico, Vicente Prieto, informara de ello. También nos comentó Prieto que el citado diario publica últimamente bastante basura sobre medicinas "alternativas", tarotistas y demás desahogados... Ah, otro ejemplo más de esos mihterioh mihteriosoh presentes, por ejemplo, en las televisiones cuatreras... El triángulo de las Bermudas, la cara de Marte, las "relatos populares", los ovnis estrellados, los poderes de la mente, desaparecidos y aparecidos, extraterrestres en la antigüedad... toda esa gran familia de chorradillas tan queridas por los discípulos de Charles Berlitz, ese creador triangulero nato.

lunes, enero 02, 2006

Astrobiología: del mito a la ciencia (reloaded)

El próximo martes 10 de enero de 2006, a las 19:30 horas, se inaugura la segunda edición del Curso Interdisciplinar Astrobiología: del mito a la ciencia en el Museo de la Ciencia y el Cosmos de La Laguna, con entrada libre. En primera instancia, debía haberse celebrado la última semana de noviembre, pero a causa del temporal y los cortes de suministro eléctrico debió ser aplazada hasta enero. Oferta un crédito de libre elección para los alumnos matriculados.


La Astrobiología es un conjunto de ciencias (físicas, geológicas, biológicas, etc.) orientadas al descubrimiento y comprensión de la vida en el Universo. Aunque en la cultura popular se haya asentado la creencia en un cosmos necesariamente poblado con criaturas vivas, tal extremo no ha sido aún confirmado. Es en la década de los noventa del siglo XX cuando la Astrobiología adquirió notoria presencia en los medios académicos y en los de comunicación social, de tal forma que se ha convertido en una de las ciencias más atractivas para el público interesado en los enigmas científicos.

Constantemente los medios de comunicación se hacen eco de los últimos hallazgos e indicios de todo lo relativo a ambientes extraterrestres susceptibles de albergar vida rudimentaria, como Marte o Titán, el satélite de Saturno. Es, en caso de llegar a producirse, uno de los más fascinantes descubrimientos de la historia de la humanidad. La investigación científica y la especulación no se detienen en nuestro Sistema Solar. Desde que en 1995 se descubrió el primer planeta localizado fuera de nuestro Sistema, la investigación se encamina al hallazgo de planetas de tipo terrestre, es decir, rocosos y con atmósfera apta para la vida. Se supone, al igual que ocurre en las ciencias físicas o geológicas, que las leyes biológicas son también universales, y que, por tanto, pueden haber surgido entidades en los ambientes planetarios propicios. Ello podría arrojar luz definitiva sobre el paso de evolución inorgánica (molecular) a la orgánica, uno de los más destacados enigmas científicos contemporáneos.

Este ciclo de conferencias se hará eco de esta amplia parcela de la investigación científica contemporánea. Abordará las características de los planetas extrasolares hasta ahora detectados, los medios de detección más exitosos y la previsión al respecto. Se expondrán las condiciones necesarias para que la vida surja en los hipotéticos planetas habitables y se efectuará un recorrido histórico por la búsqueda activa y pasiva de señales de inteligencia en el universo, así como por las soluciones aportadas a la paradoja de Fermi (problema del no contacto). También se dedicarán dos jornadas a los aspectos más filosóficos de la ciencia astrobiológica: el milenario debate sobre la pluralidad de mundos habitados y la expansión desde los años cuarenta del pasado siglo del mito de los platillos volantes (explotado en documentales televisivos de nulo crédito). Y, por último, la amplia presencia de todo tipo de "alienígenas" en el arte cinematográfico, cuyo último ejemplo es la reciente versión de la novela de H.G. Wells La guerra de los mundos.

El programa del Curso es el siguiente:

Martes 10 de enero
Manuel Vázquez Abeledo
Instituto de Astrofísica de Canarias
Condiciones de habitabilidad de los sistemas planetarios

Miércoles 11 de enero
Roi Alonso Sobrino
Doctorando Instituto del Astrofísica de Canarias
La búsqueda de exoplanetas: métodos, resultados y expectativas

Jueves 12 de enero
César Esteban López
Instituto de Astrofísica de Canarias y Universidad de La Laguna
¿Dónde están? La búsqueda de seres inteligentes en el universo y la paradoja de Fermi

Martes 17 de enero
Ricardo Campo Pérez
Facultad de Filosofía, Universidad de La Laguna
Extraterrestres: de los antiguos griegos a los “platillos volantes”. La idea de pluralidad de mundos habitados

Miércoles 18 de enero
Héctor Castañeda Fernández
Instituto de Astrofísica de Canarias
Los alienígenas en la ciencia ficción

El Curso cuenta, como es lógico, con la colaboración del Museo de la Ciencia y el Cosmos de La Laguna (Tenerife), y del Aula Cultural de Divulgación Científica de la Universidad de La Laguna.

martes, diciembre 20, 2005

Medicina alternativa: de Paracelso al nacionalsocialismo

El martes 13 de diciembre el programa Enfoque de la segunda cadena de Televisión Española emitió un interesante debate sobre las medicinas alternativas, y, en particular, sobre el camelo homeopático. Había tres defensores de la medicina alternativa y tres críticos de esta moda social. Entre tanta basura paranormalófila un poco de cultura no viene mal a la audiencia... A pesar de que no lo vi en su integridad -por Cuatro estaban echando Roma- cogí el hilo de algunas cosas. Javier Armentia expuso las inexistentes bases científicas de lo alternativo, mientras que un médico colegiado situado enfrente se dedicó a repetir compulsivamente la necesidad de regulación de las prácticas médicas alternativas. Como un gran número de personas usa esos "remedios" lo mejor es legalizarlo, y ganar pasta como Dios manda, no sumergidamente. El homeópata andaba un poco irritado con las críticas. Y Sánchez Dragó iba vestido de algo raro, como últimamente, y lo que decía era exótico, una mezcla de las ideas de pacotilla de Paulo Coelho, Deepak Chopra, y Benítez, el de los platillos volantes. A su bola, y que el herpes labial sólo se cura con homeopatía. Me imagino a los virus del citado herpes luchando a trocito de ADN partido (ya que brazos no tienen) contra la "memoria" del agua... Épico, ¿no creen?

Sánchez Dragó repitió el argumento de la antigüedad para justificar estas prácticas. Parece que por el hecho de que las cosas sean viejas funcionan más y mejor (no es el momento de hacer bromas). Además el argumento es falso, como saben los astrólogos. Lo interesante es que, de pasada, citó que en el siglo XX en algunos países como Alemania también se usaba la homeopatía, y que estaba reconocida oficialmente. Sí, supongo que se estaría refiriendo a la Alemania nacionalsocialista. Como recoge Rosa Sala Rose en su estupendo Diccionario crítico de mitos y símbolos del nazismo (voz Paracelso):

En 1934 se inauguró en Dresde el Hospital Rudolf Hess, el primer hospital enteramente dedicado a la práctica de las terapias alternativas que se conoce, en el que el naturismo se complementaba con la hidroterapia, la talasoterapia, la homeopatía, el vegetarianismo, el nudismo, entre otros. En él se trató de trazar un puente entre la medicina ortodoxa y la alternativa invitando a los médicos a venerar las fuerzas curativas presentes en la naturaleza -en palabras del responsable de medicina del Reich- y a reducir el empleo de medicamentos.

No es la única semejanza existente entre el magma contemporáneo de lo oculto, lo alternativo y lo esotérico y la cosmovisión nacionalsocialista. Al margen de factores ideológicos más concretos, hay que señalar la sobrevaloración nazi de lo natural frente a lo artificial y tecnológico, de lo intuido frente a lo pensado racionalmente, y de la emotividad primordial frente al intelectualismo burgués, en este caso el de los médicos, gremio en el que, como señala Rosa Sala, abundaban los judíos de carácter liberal en la Alemania de entreguerras. Por supuesto, no quiero decir que los promotores contemporáneos de las especulaciones ocultistas se identifiquen con la ideología del Tercer Reich -aunque hay excepciones-, sino que ambos beben en fuentes similares en una medida que está por valorar adecuadamente.

El inspirador de esta constelación de ideas médicas alternativas, tanto para el régimen hitleriano como para los heterodoxos previos y posteriores es, entre otros, Aureolus Philipus Theophrastus Bombastus von Hohenheim, más conocido por Paracelso, y que, como se podrán imaginar, no era una versión paranormalista de Celso, el autor de la diatriba del siglo II Discurso verdadero contra los cristianos, sino un médico alemán renacentista, imbuido a partes más o menos iguales de simbolismo mágico-esotérico neoplatónico y de la ciencia, en cuanto crítica de una tradición heredada, que por entonces empezaba a adquirir la forma que siglos después la llevaría al éxito explicativo del mundo. Ferviente partidario de la naturopatía, herborizaba con frecuencia y tomaba nota de los remedios médicos tradicionales que se encontraba en las zonas rurales de su patria y en sus correrías por el resto de Europa, algo que los niños de Adolf harían con fruición cuatro siglos más tarde.


Paracelso


Como indica Javier Puerto en su muy recomendable biografía de este médico alquimista (Paracelso. El hombre en llamas. Nivola Ediciones, Madrid, 2001), su método de conocimiento era la unión íntima de nuestro intelecto superior con la esencia o núcleo espiritual de todas las cosas, realización cognitiva total posible gracias a una de las creencias fundamentales de todo el esoterismo y de no pocas especulaciones contemporáneas como las sincronicidades y las causalidades ocultas: la doctrina de las correspondencias entre el macrocosmos y el microcosmos. ¿Les suena? A muchos alternativos actuales debe darles la impresión de que sus "vanguardistas" creencias están basadas en descubrimientos de la noche pasada. Que se vayan desengañando.

domingo, diciembre 11, 2005

... ¡Y también se apareció en China!

Es que la magia es así... Sólo faltó que alguna niña, o algún tipo disfrazado de extraterrestre, se extasiara ante su aparición, cosa phenomenalmente cursi si lo meten en un documental credulón, aunque ese es el forraje que la gente consume cuando le hablan de enigmas de la ciencia. Sí, tan así son la magia y los enigmas de pacotilla que los ovnis más supercalifragilísticos no se contentan con dejarse ver sólo una vez, sino que les gusta pasearse y mostrarse de vez en cuando por ahí para que a los hinbestigadores se les abran las carnes y corran alegres tras el misterio. Aquí tenemos otra vez al protagonista de la mayor observación de cosa rara desde Canarias, hermano gemelo del 5/3/79, que contribuyó, con el apoyo de algún magufo local, a fomentar la leyenda ufológica de estas islas.

En esta ocasión el "ovni de Canarias" se dejó ver el 28 de agosto de 1988 desde Qiqihar, en la región china de Manchuria, cerca de la frontera con Mongolia y Rusia. En principio se pensó que podía tratarse de un lanzamiento de esta última nacionalidad, aunque, según Joan Plana, las bases de lanzamientos rusos quedan lejos de Mongolia, así que pudo tratarse de un disparo desde el cercano centro Viento del Este (Jiayuguan), de la República Popular de China, en los confines del desierto de Gobi y cerca de la población de Shuang-ch´eng-tzu (40º25'N, 99º50'E), situada en la Mongolia interior. El centro está aproximadamente en las coordenadas 41º20'N, 100º20'E.

Por otro lado, Vicente Juan Ballester Olmos recogió la opinión del Dr. Sergey Chernouss, de la Academia de Ciencias de Rusia, para quien, a la vista de las fotos (localizadas por un ufólogo taiwanés), se trató de un fenómeno de resonancia o dispersión de la luz solar sobre productos de expulsión procedentes de las toberas de los cohetes balísticos. ¿Ven ahora, amigos, por qué digo que el "ovni de Canarias" también se apareció en China en 1988? Claro, creo que lo van entendiendo: una prueba balística en el crepúsculo que emite gases de combustión a gran temperatura que se expanden enormemente a pesar de las bajas temperaturas a decenas de kilómetros de altura; reflejo de la luz solar en esos productos (lo que da origen a majestuosos espectáculos celestes en particular en zonas donde el Sol ya se ha puesto; miles de testigos en un radio de centenares de kilómetros; interpretaciones sui géneris en algunos casos, con toda probabilidad, como en el episodio canario: "se paró un momento", "giró sobre sí mismo", "hizo un estático", "se aproximó hasta pocos kilómetros de donde estaba", "se movieron las ramas de un árbol", "estaba a 400 metros de donde me encontraba", "el perrito caliente que me estaba comiendo cambió de sabor", "se me partió una uña de la emoción", etc., y otros posibles testimonios respetables pero inútiles para descubrir la clave del fenómeno. Y no vale la pena comentar el estúpido argumento del prestigio de los testigos -cuestionado, al parecer, por los escépticos en las calenturientas, desquiciadas y malintencionadas imaginaciones de los adalides del misterio-, como si aquél se viese debilitado per se por la limitada capacidad de percepción e interpretación visual de los seres humanos. "Razonamientos" magufos para mantener el castillo de naipes de la ufología más rancia y tonta...

¡Precisamente lo extraño sería que nadie hubiese ofrecido interpretaciones insólitas de lo que se pudo observar, ya que, entre miles de testigos potenciales o reales, el 100% no se atendrá con cierta fidelidad a lo ocurrido! (y estas versiones distorsionadas son las que luego han sido esgrimidas por los ignorantes a la fuerza como pruebas de "extrañeza"). Es como si a los veinte testigos del hipotético robo a un banco les pidiésemos absoluta precisión en sus versiones a lo que vieron y sufrieron; ¡es imposible! Además, ahí tenemos las asépticas y objetivas fotografías, dolor de muelas para el maguferío, en las que el fenómeno quedó retratado como lo que fue. ¿Quién es más fiable: el paisano que tiene bastante con ver en qué dirección apunta el arma del asaltante de la sucursal en la que se encuentra o la cámara de seguridad que ha captado toda la escena del delito?

¿Quieren que lo explique de nuevo, en particular para los duros de mollera, los magufos indignados y los eternos adolescentes ocultistas? Si quieren lo explico 4.400 veces... que debo ir por 1.700. Abran su mente.

Tengo más ejemplos; y es que no es la última vez que el "ovni de Canarias" se dejó ver por esos mundos mágicos y alternativos, para diversión de los críticos. No se vayan, que aún hay más...

Veamos la secuencia tomada desde Qiqihar:


El trazo inicial del cohete, idéntido al observado desde Canarias.


En dos palabras: aco jonante...


La estela, bastante expandida, toma la forma de un huso desde el lugar en el que se encontraba el fotógrafo. Véase a la inquierda y abajo el típico zig zag de los gases antes de comenzar a expandirse a mayor altura, como en otras series fotográficas de lanzamientos balísticos


Toma proporciones gigantescas...


Sigue hinchándose la cosa (aquí es cuando al 0,02% de los testigos le cambió su vida pa' los restos)


De tan hinchado, empieza a diluirse


Se va el caimán...


¡Hasta la próxima!

domingo, diciembre 04, 2005

TNTijeretazo

En ocasiones he dicho que no me gusta la expresión para-anormales para referirse a los creyentes en los fenómenos "paranormales", es decir, lo que los medios de comunicación divulgan como "paranormal". Por supuesto, habría que aportar una definición positiva, completa y nítida de lo "paranormal", cosa que nadie ha hecho ni, sorprendentemente, se ha preocupado o interesado en hacer, lo cual nos lleva a pensar que se trata de un mundo de sobreentendidos, de creencias íntimas que se manifiestan en el exterior como rumores, leyendas, tradiciones, historias populares y otras zarandajas verbales para referirse a la nada.

A pesar de que, como digo, no me agrada esa expresión, aun pretendiendo ser irónica o burlesca (porque lo paranormal no es, en general, para anormales; lo paranormal tiene una lógica interna -torpe, consentida e irracional, pero lógica-, al margen de que en este campo haya habido una proporción de chiflados superior a la de otros), no me queda más remedio que aplicarla al espectáculo televisivo del pasado lunes en esa mierda llamada TNT. Esa noche teníamos un pequeño huracán sobre Canarias, así que el fluido eléctrico desapareció a las primeras de cambio y, afortunadamente, no se pudo contemplar el citado circo. Por lo que me han contado y he leído, hizo época. Quizá la mejor descripción del comportamiento de los defensores de la estupidez belmeziana fue la de Mauricio José Schwarz: dos señoras histéricas y gritonas que abogaban por el misterio de Bélmez: su alcaldesa y Pedro Amorós. Con eso está dicho todo. Un espectáculo valorado en 10 céntimos de euro; y es mucho.

Lo peor fue la manipulación de las palabras de Fernando Frías, presidente del Círculo Escéptico (en cuya web pueden leer una carta dirigida a los responsables del amaño), uno de los mejores conocedores de la historia de las caras y los caras. En su blog tienen acceso al fragmento emitido y a la entrevista completa que la productora grabó, escenario a su vez videograbado por un cámara amigo de Yamato. Me imagino a los cantamañanas seiperos asesorando a los técnicos: corta aquí, eso no lo pongas..., tijera en mano, como expertos censores que son. También Gerardo García-Trío se hace eco del TNTijeretazo.

Javier Armentia comenta hoy mismo, con cierto detalle, el procedimiento y los criterios televisivos a la hora de cortar por aquí y recomponer por allá entrevistas, y que no deberíamos sorprendernos por este proceder de un programa como TNT. No, nos sorprendemos; pero hay que reconocer que el nivel de cutrerío, casposidad, frikismo y chulería censora del maguferío patrio alcanza cotas a veces difíciles de imaginar. Parece que esto se está volviendo normal, y pedirle un poco de sentido común y decencia a un programa como TNT es pedirle peras a un olmo. En cierto sentido es natural, como comentaba el otro día Manolo "elmas" que esta gente esté recluida en la televisión y en este tipo de programas; ese es el lugar del paranormalerío salsarosista y así hay menos probabilidades de que los confundan con gente respetable.

Y no quiero olvidarme del recordatorio que hace Luis Alfonso Gámez en su blog de la histórica labor copy and paste de míster chaleco multibolsillos. Esto es muy de agradecer porque algún navegante de Internet medio despistado, probablemente algún joven lector de sus novelas (¿ha escrito algo que no sean novelas?), empezará a desconfiar de la literatura barata presentada como labor científica. El siguiente paso es empezar a descojonarse de quienes venden las motos de la "cara" de Marte y la no llegada del hombre a la Luna, y de quienes se dedican a jugar con la historia y la arqueología con proverbial desvergüenza. Esto es todo, amiguitos; no olviden supervitaminarse, supermineralizarse y prevenir enfermedades intelectualmente alternativas. Voy a ver con qué ikerizaciones phenoménicas nos regalan esta noche nuestros queridos medios televisivos. Besitos.

viernes, noviembre 25, 2005

II Curso Interdisciplinar 'Astrobiología: del mito a la ciencia'

Del próximo lunes 28 al 2 de diciembre tendrá lugar la segunda edición del curso Astrobiología: del mito a la ciencia en el Museo de la Ciencia y el Cosmos de La Laguna (Tenerife), cuya coordinación corre a mi cargo, al igual que en su primera edición en noviembre de 2003.



Copio a continuación la entradilla del tríptico, cuya impresión fue posible gracias a la aportación del Aula Cultural de Divulgación Científica de la Universidad de La Laguna. Todas las conferencias tendrán lugar a las 19:30 horas y es convalidable por un crédito (10 horas).

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Aunque su origen puede rastrearse a lo largo del siglo XX, es en la década de los noventa del mismo cuando la Astrobiología adquirió notoria presencia en los medios académicos y en los de comunicación social. Su objeto de estudio es la posibilidad de la existencia de vida en el universo, lo que la convierte en una de las ciencias más atractivas para el público interesado en los enigmas científicos.

Constantemente los medios de comunicación se hacen eco de los últimos hallazgos e indicios de todo lo relativo a la vida, siquiera elemental, fuera de la Tierra, uno de los más fascinantes descubrimientos de la historia de la humanidad si llegara a producirse. Este ciclo de conferencias abordará la confirmada existencia de planetas más allá de nuestro sistema solar, las condiciones necesarias para su habitabilidad, la búsqueda de entidades inteligentes en el universo, el milenario debate sobre la pluralidad de seres en el cosmos y la creencia contemporánea en los extraterrestres y, por último, la amplia presencia de alienígenas en la cinematografía.

Deseamos que la II edición de este Curso de carácter divulgativo, que proporcionará información contrastada sobre algunos de los más destacados aspectos de esta ciencia multidisciplinar, despierte el interés del público tinerfeño que quiera acercarse al Museo de la Ciencia y el Cosmos de La Laguna para formarse una opinión crítica de todos ellos.

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Lunes 28 de noviembre
Roi Alonso Sobrino
Doctorando Instituto del Astrofísica de Canarias
La búsqueda de exoplanetas: métodos, resultados y expectativas

Martes 29 de noviembre
Manuel Vázquez Abeledo
Instituto de Astrofísica de Canarias
Condiciones de habitabilidad de los sistemas planetarios

Miércoles 30 de noviembre
César Esteban López
Instituto de Astrofísica de Canarias y Universidad de La Laguna
¿Dónde están? La búsqueda de seres inteligentes en el universo y la paradoja de Fermi

Jueves 1 de diciembre
Ricardo Campo Pérez
Facultad de Filosofía, Universidad de La Laguna
Extraterrestres: de los antiguos griegos a los “platillos volantes”. La idea de pluralidad de mundos habitados

Viernes 2 de diciembre
Héctor Castañeda Fernández
Instituto de Astrofísica de Canarias
Los alienígenas en la ciencia ficción

El Curso cuenta, como es lógico, con la colaboración del Museo de la Ciencia y el Cosmos de La Laguna (Tenerife)




y del Aula Cultural de Divulgación Científica de la Universidad de La Laguna.



Me he reservado la penúltima charla para, entre otras cosas, ofrecer a los alumnos una visión escéptica del mito de los platillos volantes. Muy probablemente incidiré en los diversos aspectos del testimonio humano, auténticos pies de barro de la creencia platillista.

lunes, noviembre 21, 2005

Phenomenalmente fraudulento

La "suya", es decir, la Televisión Canaria (no digo la "nuestra" porque no considero mía a la citada) echa desde hace algunas semanas una producción sobre cosas raras que, supuestamente, han ocurrido en Canarias. Se llama Phenomena, y pretende inventar un término que es algo así como leyendas populares o fenómenos populares, incluyendo bajo esta etiqueta a los ovnis, con la aparente intención de dotar de respetabilidad a todas estas minucias (ya saben el prestigio que lo "popular" tiene hoy en día). Los dos últimos episodios han tratado de los ovnis en Canarias. ¿Creen que debería desmenuzar al minuto cada uno de estos programas, exceptuando las superfluas escenas en las que aparece gente triscando por la playa y en lugares energético-cosmo-telúrico-magufos como Las Cañadas del Teide a las que se le aparecen luces extrañas? Quizá lo haga más adelante. En la última escena de este tipo, que se come buena parte del programa, una pareja en un coche aparcado en la Punta del Hidalgo se ve sorprendida, como si a su pre-calentura fisiológica le hubiesen arrojado un cubo de agua fría, por una luz, especie de mirón con linterna ufológico. A las producciones televisivas les ha dado últimamente por meter niños y parejas retozando en los supuestos lugares de los hechos; a mí estas cosas me aburren bastante, sobre todo cuando la falta de ideas y de contenido se intentan disimular con paja con la pretensión de reconstruir un ambiente. Todavía me estoy riendo con la escena del ET (porque era eso, ¿no?) en la que le da un morreo a la piba que se ha quedado sola en el llano de Ucanca, o donde demonios se supusiese que estaba. Con esta tediosa y pastelosa escena se comieron los primeros siete u ocho minutos de los veinte que duraba el episodio. Si a eso, como en todos, unimos las escenas de gente paseando por la calle, las de playas al atardecer y otras florituras, el meollo del programa queda reducido a su mínima expresión: dos frases hechas, cuatro lugares comunes y otras tantas papanateces para las que existen las mismas pruebas que de la existencia del hombre del saco. Esta es la "gran producción" sobre enemas, perdón, enigmas canarios.

La serie no hay por donde cogerla. Es una pura divulgación de barbaridades, falacias, exageraciones y manipulaciones que un señor recientemente fallecido se dedicó a propalar en las últimas décadas. Con guiones pobrísimos, poca labor de documentación, con presentadores que se repiten, carentes de salsa retórica alguna (más allá de la que, por defecto, conlleva la divulgación de patrañas paranormalistas), la serie no aporta nada novedoso, no hace más que reproducir las estúpidas versiones de unos hechos exagerados por los medios. La "mente abierta" no da para otra cosa: repetir monolíticamente la misma cantilena en cada ocasión, tomarle el pelo al televidente y fomentar su ignorancia conscientemente. Pero eso es lo que desean los aficionados...

¿Y qué hay del fenómeno tratado en el último episodio, el 5/3/79? Lo de siempre, es decir, no se citó que en la prensa de la época ya se especuló con la posibilidad de que se hubiese tratado de un misil; ni de que ésta era la opinión del General Jefe del Mando Aéreo de Canarias; ni el ensayo de Manuel Borraz de 1992, ni los artículos que he publicado al respecto en diversos lugares (con acceso libre en Internet). Ni siquiera Alfonso Ferrer se atrevió a comentar sus entrevistas con alguno de los tripulantes de los submarinos que lanzaron los misiles Poseidon aquel atardecer canario a centenares de kilómetros al oeste de las islas y que reconocieron perfectamente las fotos del caso que le fueron mostradas. Se limitó a decir, como con cierta timidez, que la hipótesis más plausible es la de los misiles, al final del todo, después de que el programa falseara totalmente todo el asunto. Me temo que no va a ser la última vez. Es como lo de chupacabras de Taco en mayo de 1979 (un simple pufo mediático), episodio que no pude ver y del que Enrique Joven me aseguró que se parecía bien poco a lo que escribí en el último número de El Escéptico. Habría apostado por ello.

¿Caso "tipo Levelland" en Tenerife?

La información sobre este caso consiste en un muy breve y muy dudoso comentario en el libro de Jacques Vallée Fenómenos insólitos del espaci...