lunes, octubre 10, 2011

Mal rollo escéptico

El capítulo 3 de Escépticos, emitido por ETB el lunes 3 de marzo de 2011, está dedicado a la astrología y al tarot, acompañado con un poquito de vino en forma de superstición biodinámica, una invención steineriana con la que los viticultores movilizados mediante unas cuantas clases de marketing se sacan un beneficio extra entre el sector pijo de los consumidores de vino.



Hay muy buenos momentos en el capítulo, entre ellos algunos de tono humorístico; y no sólo por ello, sino porque da la casualidad que esos momentos nos aportan algún vislumbre sobre las estrategias de los tarotistas. En este caso, la señora tarotista marca de entrada su terreno diciendo que el presentador es "triste, siniestro y cenizo". Por si fuera poco ser calvo (?) posee, además, esas tres lacras. Pero claro, la señora no está diciendo que es triste: está diciendo que es triste porque no vienes como un borrego sonriente a mi consulta; vienes a ver qué es esto, no a dejarte acariciar el lomo. Es siniestro porque ve que va de negro. Un calvo cien por cien vestido de negro no puede ser más que portero de disco o disertador en la telebasura, así que no se sabe muy bien qué pinta en una consulta tarotil uno de estos ejemplares. Esto lo presupongo, no sea que se trate de una estupidez mayor: que, leído fríamente, uno que no viene a consultar y a dejar la pasta y que encima viene de negro no pueda ser más que un siniestro, como los góticos y las que se maquillan los ojos de color del licor de moras. Y esto se dice para que los predispuestos que oyen y ven asientan. Y lo de cenizo viene como corolario, claro. Un triste y un siniestro no puede ser más que un aguafiestas.

A pesar del aguante de Gámez y de su exquisita educación con los vendedores de supersticiones, este caso ejemplifica la imagen de los críticos ante multitud de almas cándidas de las que nutren aquéllos. Les comento un ejemplo en sentido contrario: a través del indispensable blog de Juan Carlos Victorio Misterios del Aire llegué al blog de una estudiante de quinto de periodismo que tiene por referencia a la cohorte nacional de investigadores de patrañas comercializadas. No sé qué puñetas le habrán contado en la carrera a esta muchacha, pero le han tomado el pelo a base de bien. Seguro que en el futuro, cuando se tropiece con la realidad y con gente sensata en su círculo de actividad, se le pasará ese sarampión. De momento, confunde la realidad con un teatrillo barato lleno de gente alegre, luminosa y divertida, como todos los que comercian con las creencias del personal.

El resto del capítulo de Escépticos ¿Todo está escrito?, que era de lo que trataba esta entrada, ya lo ven ustedes y sacan sus propias conclusiones, como diría uno que yo me sé. Hoy lunes echarán un capítulo nuevo, que podremos ver luego por el Interné…

sábado, octubre 08, 2011

Platillo volante bacteriófago

Paseando por el campo el otro día mientras buscaba platillos volantes (hay otros que se dedican a hacer el payaso en "casas encantadas": es decir, se van a una casucha en ruinas y dicen que oyen cosas raras o que sienten presencias misteriosas, y cobran por ello), saqué mi microscopio de campo con cámara incorporada que llevo en mi bolso de campo, el mismo en el que llevo llevo la libreta de campo, el grabador de campo, el bolígrafo de campo y la cámara de fotos de campo; me coloqué mi chaleco de campo y saqué una foto -de campo- al azar, y hete aquí que capté un elemento del misterio, una prueba irrefutable de que están aquí, de que no hace falta entrevistar a astrofísicos para dar un barniz de cientificidad a tu mercadería ocultista, sino que están ahí -ya lo he dicho-, por todos lados. He aquí la prueba:


Se trata de un bonito platillo volante originario de Ganímedes, el mismo satélite del que unos pocos vividores aseguraban hasta hace no mucho que procedían sus amiguitos espaciales. ¿A que mola, eh? Este platillo volante está especializado en devorar bacterias, es muy pequeño, y ni siquiera puede abducir estafilínidos ni lombrices, menos aún personas con alteraciones psicológicas influidas por la cultura platillista y azuzados por pseudo-ufólogos sin escrúpulos, de pequeñito que es.

Pero como casi todo tiene explicación -y el que diga lo contrario miente o se aprovecha de la ignorancia que lo rodea- no me quedé satisfecho e indagué. Indagué e indagué, caminé cientos de miles de kilómetros y a la vuelta de la esquina me tropecé con un bioquímico que me cerró la mente y me quitó la bobería. Resulta que no es un platillo volante lo que aquí vemos, amigos del misterio, sino un impresionante virus bacteriófago T4, atacante de la bacteria Escherichia coli.

De hecho, la foto no es foto ni flautas: es un dibujo realizado con técnica puntillista por José María Riol Cimas, director del curso Ciencia y pseudociencias de la ULL, tomado de Wood y Edgar. El que quiera cuentos infantiles que vea Cuatro los domingos por la noche.

viernes, octubre 07, 2011

sábado, octubre 01, 2011

Los ovnis contra la vida extraterrestre

Aunque lo pueda parecer, esta entrada no consiste en una crítica cinematográfica de algún clásico de la Serie B norteamericana. Es que, después de leer la amable reseña que Gabriel Andrade escribió de mi libro Los ovnis ¡vaya timo! quiero matizar un par de cosas al respecto.

La primera sobre la metáfora elegida para referirse a la evolución que experimenté en cuanto a la creencia ufológica, desde creyente a escéptico. No creo ser un "alcohólico reformado". Yo siempre he bebido alcohol, moderadamente, y sigo haciéndolo... Bueno, ahora en serio: lo que sí estaba cuando creyente es desinformado, no en un estado equivalente o análogo al del delirium tremens. Eso es lo que pienso de cualquier persona que ingiera las papillas ufológicas predigeridas al uso, como las de J. J. Benítez, Zerpa, Maussán y sus discípulos, o cualquier otro negociante del más allá.

Hasta donde sé, el alcoholismo agudo desemboca en la pérdida del dominio racional de la realidad (sea esto lo que sea), entre otros muchos síntomas. En cambio, el creyente en platillos volantes -o en cualquier otra creencia maravillosa- sí es racional: hay una racionalidad en los mitos, como ya dijo otro antes que yo; hay un cierto orden, un afán explicativo de la realidad externa, aunque ese afán esté truncado, falto de elementos informativos, cojo o haya seleccionado solo aquello que le interesa. Manejar estos elementos es la habilidad de los cuentistas del misterio, precisamente. Aprovechan la cojera de sus seguidores. El éxito de programas televisivos domingueros depende de ello, por ejemplo.

La segunda tiene que ver con la ausencia del debate sobre la existencia de vida extraterrestre en el libro, que es algo que, creo recordar, ni siquiera me planteé. El motivo es que, realmente, se puede, y en ocasiones se debe, hablar de ovnis sin citar la vida extraterrestre, aunque ésta sea el sustrato de la creencia. El libro trata de ovnis y de ufología solamente (es lo que me pidió la editorial: un libro crítico sobre los ovnis). Para la ocasión, no quise hablar de la vida extraterrestre –ni de cuestiones más concretas como la ecuación de Drake o la paradoja de Fermi- a propósito, para que tal ausencia chocara al lector. Una de las herramientas habituales de los propagandistas del misterio y de los creyentes ha sido siempre apelar a la posibilidad de vida extraterrestre ("no podemos ser los únicos", "no puede haber tanto espacio cósmico desaprovechado", etc.) para colar sus manías o especulaciones absurdas sobre la creencia en visitas alienígenas a la Tierra. Así que un libro sobre el mito de los ovnis sin referencias directas al debate científico sobre la vida alienígena es, en sí mismo, significativo por lo comentado.

martes, septiembre 27, 2011

"Escépticos": '¿A ti te funciona?'

A mí sí me funcionó... Quiero decir que el programa me funcionó como tal: entretenido, con buenos momentos de humor e informativo para quien sólo disponía de antemano de la propaganda y el buen rollo complementario. Seguro que todos los alternativos ya lo han visto y les ha hecho efecto. Es probable que la señorita del ReikimanoseofloresdeBach mereciera algún insulto que otro, pero, no obstante, con la aparición de House en un momento del programa le puede bastar. Por medio de este enlace van ustedes a la entrada original de Magonia, donde también podrán leer algún comentario de traca, lo que demuestra que Escépticos no va a ser una serie de efectos homeopáticos.

lunes, septiembre 19, 2011

Ciencia y pseudociencias 2011

Nueva edición del Curso Interdisciplinar de la Universidad de La Laguna Ciencia y pseudociencias. En los enlaces de la parte superior de la web del curso disponen del programa completo. La ULL sigue proporcionando a los interesados una versión crítica de los artículos habituales del mercadeo paranormal y de los ocultistas disfrazados de científicos con mente abierta.

sábado, septiembre 17, 2011

'Escépticos' en 'Enigmas y Birras'

La próxima edición de Enigmas y Birras tratará sobre el programa de televisión Escépticos, una bocanada de aire fresco en medio de la chatarra histórica que los medios han ofrecido históricamente sobre temas similares. En el cartel figuran los datos del encuentro.

lunes, septiembre 12, 2011

'Tráiler' de Escépticos

Por ahí anda también Julio Arcas, que da más empaque a la serie ;-)


La utilidad de la ufología

La ufología es la mejor excusa para colar una lección de astronomía en una tertulia de amigos.

Jorge Alcalde
Las mentiras de lo paranormal
Lo que se aprende de ciencia investigando los misterios de la “zona oscura”
Libros Libres
Madrid, 2009, p. 44.

viernes, agosto 26, 2011

Calamar gigante en aguas de Tenerife

Me imagino que algún criptozoólogo se hará una pajilla con la foto del calamar en cuestión, hallado frente a la costa del acantilado de Los Gigantes, al oeste de Tenerife, por unos cámaras que filmaban colonias de cetáceos. Se trata de los restos de un espécimen perteneciente al género Architeuthis, y no es la primera ver que se hallan restos parecidos ni será la última.



Por favor, mantengan a los criptos lejos de mí...


En puridad, los criptozoólogos no deberían ni mirar para estos seres, porque se trata de entes naturales y reales, no quimeras ni productos de la imaginación de una serie de maniáticos inmunes a cualquier crítica o consideración ecológica sobre la imposibilidad de la existencia de seres como el Bigfoof, Nessi o algún dinosaurio perdido por las selvas africanas. Supongo que cada vez que aparece un cefalópodo un poco más grande de los que comemos troceados en bocadillo a los criptos les viene a la imaginación el kraken.



¡Por favor, llamen a un criptozoólogo!


A veces pienso que en la mente de los eternos rumiadores de posibilidades imposibles debe haber algún tipo de desorden, alguna disonancia en su curiosidad natural que les lleva a extender e igualar en su nivel existencial a seres reales y a seres míticos, o a simples rumores nacidos del miedo a lo desconocido y de las sospechas basadas en la ignorancia de la biología de los grandes vertebrados. Quizá también influya el afán por simular ser los Indiana Jones de la biología, y el sacarse unas perrillas de paso vendiendo monstruos, demonios y maravillas.

Por último, algunas recomendaciones bibliográficas:

El yeti y otros bichos ¡vaya timo! Carlos Chordá

Monstruos. Eduardo Angulo.

Y también Tracking the Chupacabra, de Benjamin Radford, que espero poder comentar próximamente.

martes, agosto 23, 2011

lunes, agosto 15, 2011

Platillos volantes en Onda Cero Barcelona

El pasado martes día 8 de agosto, a las 02:00 hora peninsular española (01:00 hora insular española), participé en un debate sobre ovnis en Onda Cero Barcelona. En este enlace pueden escuchar ustedes el debate (también en este). Abarca los primeros 27 minutos. Como suele ocurrir, se me quedaron muchísimas cosas en el tintero de las ondas, porque siempre ha sido mucho más fácil colocar una serie de clichés breves que refutarlos. En el minuto 25:20, aunque no se nota, mi línea se corta. No la cortó ni la emisora, ni el Pentágono ni los ETs: fue que la batería del teléfono inalámbrico por el que hablaba se agotó. Afortunadamente, el tiempo del debate se estaba acabando. Me fui al otro teléfono y me llamaron un par de minutos más tarde sólo para despedirme, yo que pensaba que podía seguir repartiendo flores y buen rollo.

Abajo, portada de un documental en formato VHS de la NASA financiado por el Pentágono, los protocolizados de los sabios de Neón y el cónclave nacional de exopolíticos. Todo de fiar, oiga.

viernes, julio 01, 2011

jueves, mayo 19, 2011

viernes, mayo 06, 2011

James Randi en Vigo

Anda James Randi por Vigo participando en NeuroMagic 2011, una convención de magos y neurocientíficos. Pronto habrá más información sobre la estancia del citado en nuestro país. Éste es un breve reportaje televisivo.

jueves, mayo 05, 2011

Enigmasbirreando con Ochate

Enigmas y Birras celebra su primer encuentro en Bilbao el próximo sábado 7 de julio, tratando la leyenda de Ochate. En el cartel figura la información necesaria para acudir.


Como ustedes saben o sospechan, no siento más que desprecio por la subcultura ocultista, paranormalista y cuartomilenaria. Pero no porque considere sus motivos o sus temas completamente despreciables: lo que considero despreciable es el proceder de quienes se han convertido ante la opinión pública, por una más que cuestionable habilidad para disfrazarse de lo que no son, en "investigadores" de lo misterioso. No alcanzan el grado ni de auténticos periodistas, por cuanto la labor del periodismo es transmitir la realidad tal y como ésta se produce (o intentarlo, al menos), no adornarla ni fabricarla. El "expediente Ochate" (como diría una de esas webs en las que se mezcla torpe e interesadamente ciencia con misterios de pacotilla: un motif en sí mismo del ocultismo internetero) es un ejemplo destacado de esas fabricaciones o de la creación de un psedo-misterio con el que alimentar las páginas mensuales del papel cuché impresas por el negocio del misterio y el erizamiento de pelos fingido. Luis Miguel Ortega, conocedor del "expediente del misterio" en cuestión, contará la historia del pueblo en el que apareció una pintada...

En otro plano de análisis, no en el de la pura refutación crítica, Ochate es un magnífico caso para un artículo en una revista de antropología dedicada a las leyendas, las tradiciones orales y las leyendas urbanas. Se podría elaborar una cronología de todo lo que ha dicho al respecto fulanito y menganito y poner de manifiesto cómo se creó el "caso Ochate". Quién dijo qué, cuándo, cuándo apareció tal motivo de la leyenda y dónde y si tuvo éxito al ser transmitido por unos y por otros. Deconstruir la leyenda, como diría Adriá, ese que deconstruye los huevos fritos, o lo que sea.

sábado, abril 02, 2011

Indiferencia y prescindencia de la critptozoología (XXIV)

Aquí pueden ver auténticos descubrimientos zoológicos. Por su parte, los criptozoológicos, o criptozoólogos, como prefieran, siguen perdiendo el tiempo.

Por cierto, el próximo martes Carlos Chordá contará en el Museo de la Ciencia de Valladolid por qué los criptos andan bastante desnortados.

Y, aunque más adelante lo comentaré, ahora les dejo el aviso del nuevo libro de Benjamin Radford:

martes, marzo 22, 2011

Increíble... pero falso

Hoy comienza en el Museo de la Ciencia de Valladolid el ciclo de conferencias Increíble... pero falso en el que ofreceré una charla el día de su clausura, 12 de abril, a las 19:00 horas, en el Auditorio de Museo. Al final les dejo el cartel. Los tres martes previos estarán por allí Luis Díaz Vilela, de la ULL, que hablará hoy de las creencias y de por qué y cómo se instalan en nuestro cerebro. Javier Armentia disertará sobre una de las ciencias sagradas (con perdón) para el pensamiento esotérico antiguo, convertida contemporáneamente en una superstición con una sutil capacidad de control individualizado. Y Carlos Chordá, que repasará las principales manías de los criptozoólogos en su búsqueda de la nada. Esperemos que haya más en otra ocasión. Por mi parte, contaré una historia de la invasión de los platillos extraterrestres, que, como ustedes saben, llevan aquí desde hace muchos años aunque no nos hayamos dado cuenta, o nos hayamos empeñado en pedir pruebas en lugar de arrodillarnos ante el carisma de quienes nos han entregado semejante saber sin intereses editoriales de por medio, gratis et amore, con generosidad, con chaleco de arqueólogo y por su cara.

viernes, marzo 18, 2011

La cara oculta del misterio

La constante presencia de la subcultura ocultista en los medios de comunicación, disfrazada de "misterios" de pacotilla, revolucionarias técnicas terapéuticas y novedosos cursillos de autoperfeccionamiento hace necesaria la publicación de libros como La cara oculta del misterio, del periodista científico Luis Alfonso Gámez, autor de un blog de referencia en estos aspectos: Magonia . Gámez ha reunido en este librito, ilustrado por Íker Ayestarán, una selección de las más populares historias fantasiosas, fraudulentas y disparatadas del mundo del misterio y de lo "oculto". Desde que Jiménez del Oso en los años setenta del pasado siglo vendiera a través de la televisión pública una inacabable serie de falsos misterios hasta la actualidad han transcurrido muchos años, pero el producto no ha envejecido debido a que las nuevas generaciones se han sumado al mercado del misterio, potenciado con técnicas de márketing a través de las televisiones privadas y la ausencia de filtros de calidad de Internet.


Por el libro de Gámez desfilan materias y ocurrencias como los negacionistas del alunizaje en 1969; el espiritismo; la falsa leyenda de la aldea maldita de Ochate en el condado de Treviño; el caso Roswell, donde algunos aseguran que se estrelló un platillo volante en 1947, en realidad un proyecto secreto de fabricación norteamericana; el mito de la Atlántida; la absurda creencia de que sólo usamos el 10% del cerebro; el fraude de los círculos de los cereales británicos; las pseudo-pirámides de Güímar (simples majanos para el cultivo de la cochinilla en el siglo XIX); desapariciones misteriosas como las del inventado triángulo de las Bermudas; la inexistente cara de Marte, en realidad un efecto óptico producto de la baja resolución de las cámaras de la Viking en 1976; los "poderes" de Uri Geller, simples trucos de magia; el Bigfoot, habitante de la imaginación de los criptozoólogos; las inexistentes ruinas lunares que algunos se sacaron de la manga para promocionar documentales vergonzosos; las falsas memorias, utilizadas como "pruebas" de la existencia de vidas pasadas; los falsos cirujanos psíquicos de Filipinas; y el misterio más risible de nuestro país: las caras de Bélmez, un fraude alimentado por la parapsicología de circo. No se olvida tampoco Gámez de algunas historias emanadas del catolicismo supersticioso, como la sábana santa, una pintura del siglo XIV; la historia del inexistente indio Juan Diego y la virgen de Guadalupe; o las historias bíblicas del Éxodo y del diluvio universal, entre otros temas del más allá.

La cara oculta del misterio es un libro ameno. Aporta una visión lúcida y sucinta de cada materia abordada apoyándose en conocimientos científicos consolidados, lo que permite al lector una comprensión suficiente de la esencia de cada "misterio" frente a la labor de profesionales del amaño y la venta de historias caducadas pero presentadas con ropajes nuevos, refritos que cumplen su labor exclusivamente comercial aprovechando la ignorancia de quien no ha tenido la oportunidad –o el deseo- de leer fuentes críticas y desenmascaradoras. Un saludable ejercicio al que Luis Alfonso Gámez contribuye con este libro. Esperamos una segunda parte. O un volumen dedicado a la casuística española.

La cara oculta del misterio
Luis Alfonso Gámez
Íker Ayestarán
Editoral Comares, Granada, 2010.
ISBN: 978-84-9836-705-8

Pedidos a: Editorial Comares o a la Casa del Libro.

jueves, marzo 03, 2011

La reentrada de chatarra espacial inteligente sobre Canarias

El pasado 27 de febrero Héctor Fajardo publicó una noticia en ABC sobre la "presencia" de UMMO en Canarias, concretada en unas cartas de los ummitas que diversos contactados le entregaron al supuesto ufólogo y ocultista Francisco Padrón en los años 80. El tema UMMO fue de traca siempre, y jamás me interesó. Más interesante, para mí, es la mención que hace Fajardo en su artículo de uno de los 'casos ovni' que habría recopilado Padrón por esas fechas. Así lo expresa el articulista:

...uno de los más llamativos fue el ocurrido el 11 de enero de dicho año en torno a las 08.00 horas y que fue observado en Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura por unas 35 personas, según Padrón. Sobre ese caso aseguró que se observaron 13 objetos en el cielo que se desplazaban de manera inteligente.

En 1995 dediqué un par de páginas de un dossier publicado en Cuadernos de Ufología al "fenomeno ovni" en Canarias a esta observación desde las islas de la provincia de Las Palmas (Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote) (concretamente El fenómeno ovni en Canarias, Cuadernos de Ufología, 19-20, 2ª época, 1995, pp. 90-91). Reproduzco el apartado en cuestión y agrego un par de recortes periodísticos.

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11 de enero de 1975, provincia de Las Palmas (Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote).

Éste es uno de esos casos a los que se ha otorgado más importancia de la que merece, amparado en la popularidad social de estas observaciones, a pesar de que, desde el primer día, surgieron voces con mayor conocimiento de causa que intentaron explicar la espectacular visión. Comencemos por una de las más sorprendentes declaraciones aparecidas en la prensa, procedente de Lanzarote: "Al decir de los observadores fue un hecho curiosísimo y muy espectacular. Exactamente a las ocho menos diez de esta mañana, una 'escuadrilla' integrada por trece objetos luminosos, casi de forma esferoidal y de los más diversos colores -semejantes a bombillas eléctricas- cruzaron, a extraordinaria velocidad, el firmamento, de Poniente a Naciente, hasta desaparece en la zona horizontal del Castillo de San Gabriel y Puente de las Bolas. Todos marchaban a la misma distancia, lo que hace suponer que pertenecían a alguna plataforma espacial" ("La Provincia", Las Palmas de G.C., 12-1-75). La visión duró aproximadamente unos dos minutos.


La Provincia (Las Palmas de Gran Canaria), 12-1-1975.

En Fuerteventura, concretamente en Puerto del Rosario, se recogieron testimonios similares, como el de un grupo de obreros que observaron una docena de objetos luminosos de tamaño indeterminado que cruzaron el cielo majorero a velocidad vertiginosa en dirección Norte-Sur (dato este último probablemente erróneo). La edición citada del rotativo grancanario aporta otros testimonios individuales de la propia ciudad de Las Palmas y otros lugares de la isla, con características comunes, en general, a los procedentes del resto de la provincia (Lanzarote y Fuerteventura), mencionados igualmente en un artículo de la edición del mismo día del suceso, 11 de enero. Un piloto comercial lanzaroteño, con residencia habitual en Estados Unidos pero de vacaciones en su isla natal y testigo de la observación, declaró a la prensa que pudo tratarse del Saturno V, aunque no tenía certeza absoluta; pudo observar en primer lugar un único cuerpo de intenso color rojo que fue desintegrándose en numerosos fragmentos, hasta completar un total de trece. Por otro lado, la prensa cita "informaciones procedentes del exterior", al parecer relacionadas con la NASA, según las cuales la hora prevista de la caída eran las 07:40 de la mañana, hora peninsular, 06:40 hora canaria, aunque puede tratarse de un error al tomar la hora canaria como peninsular, o en la predicción de la hora de caída (las 07:40 fue la hora local aproximada de la observación).

En agosto de 1991, V.J.Ballester Olmos consultó al United States Space Command sobre la caída y reentrada del Saturno V, cohete impulsor del Skylab 1, puesto en órbita dos años antes; la respuesta no fue todo lo aclaratoria que era deseable, pero sí suficiente para reforzar la hipótesis sugerida en la prensa y por el piloto comercial canario: "El Skylab 1 R/B (Rocket Booster-cohete impulsor) cayó en esa fecha (11/1/75), pero no hay indicios ni datos del lugar de caída ya que no hubo petición de mantener grabaciones o registros de caídas locales".


La Provincia (Las Palmas de Gran Canaria), 12-1-1975.

Mientras, la prensa canaria ("La Provincia", Las Palmas de G.C., 12 y 14-1-75) recoge declaraciones de la NASA en las que se apunta que "los restos podían haber caído posiblemente en el Océano Atlántico o incluso en el desierto de Sáhara". Y el director de la estación de seguimiento de Maspalomas (Gran Canaria) manifestó que la hipótesis de la caída de los restos del cohete Saturno era la más lógica. Son indicios suficientes para aducir como explicación final la reentrada del cohete impulsor del Saturno V, unos dos años después de ser lanzado y en zona geográfica próxima a las Islas Canarias.

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Ahí tenemos, por tanto, el origen de lo que para Francisco Padrón eran trece objetos en el cielo que se desplazaban de manera inteligente. Como solía ocurrir, Padrón sólo leyó en la prensa aquello que le interesaba leer.

jueves, febrero 24, 2011

Entrevista para El Temps (completa)

Aquí les dejo la versión integra de la entrevista que me pidió la revista valenciana El Temps, parte de la cual figura en la entrada anterior.

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--¿Por qué considera interesante la investigación del mito de los ovnis?

Porque se trata de una creencia social extendida a todo el mundo, y también un mito religioso sobre el origen de la vida, la tecnología y la evolución moral de los supuestos habitantes del cosmos. Es una mezcla de religiosidad y tecnología típica del ocultismo nacido en el siglo XIX y difundido en el XX. Al margen de todo ello, en la casuística ufológica, en medio de una enorme cantidad de ruido, puede haber alguna "señal" en forma de fenómenos no de todo explicados por la ciencia, como el caso del rayo globular. Algunos testimonios divulgados en la literatura ufológica pueden tener su causa en manifestaciones de este fenómeno atmosférico. De los extraterrestres no existe la más mínima prueba al respecto. Este complejo rumor formado por observaciones, creencias, especulaciones, impactantes revelaciones que se diluyen en la nada al cabo de una semana como un terrón de azúcar en el café ha propiciado que los gobiernos prestaran atención al supuesto fenómeno camuflado entre montañas de especulación, que los ejércitos realizaran investigaciones relacionadas con la seguridad del espacio aéreo (como en España, cuyo Ejército del Aire entregó a la opinión pública en los años noventa toda la información que almacenaba desde los años sesenta) y que los investigadores académicos dedicaran amplios ensayos a interpretar esta creencia (lo que refuta la especie interesada de que "la ciencia no se ha ocupado de los ovnis"). También ha servido para ocultar, tras la cortina de humo de los platillos volantes, otras actividades menos confesables, como el lanzamiento de globos espía, misiles balísticos de prueba, vuelos secretos de aeronaves militares de última generación, etc. La riqueza de la leyenda de los ovnis es inmensa, pero los pretendidos extraterrestres son muy tímidos y no se presentan a cara descubierta. Los ovnis, como dijera Robert Sheaffer, son un "fenómeno celoso de sí mismo". Y quien dice tener pruebas no las ha presentado aún. Y lo que es peor, el aficionado creyente no se las pide. Es como una religión fanática.

--¿Cómo se crea este mito? ¿A qué responde su extensión?

La historiografía del mito señala al 24 de junio de 1947 como el momento de su nacimiento. Aquel día un piloto de avionetas norteamericano, Kenneth Arnold, observó en el estado de Washington nueve objetos volantes que no pudo identificar. A partir de ahí nace la expresión "platillo volante", que los medios de comunicación convirtieron en una imagen clásica del siglo XX. La Segunda Guerra Mundial había acabado dos años antes y algunos años después comenzaba la conquista del espacio con el lanzamiento de los primeros satélites artificiales. Desde los años sesenta se hablaba de la conquista de la Luna y de planetas como Marte. Si nosotros podíamos ir a otros cuerpos celestes ¿por qué otras entidades más avanzadas no podían venir a nuestro planeta? Esta lógica es sencilla, pero choca con las enormes dificultades del viaje interplanetario. Pero la realidad no nos estropeará nunca nuestra creencia y nuestros deseos, al igual que a algunos periodistas la realidad no les estropea jamás una buena historia, aunque sea tan falsa como una moneda de un euro y medio. La historia de los ovnis esta plagada de ejemplos de este tipo.

--¿Hemos cambiado las hadas por los ET?

En cierta medida sí. Ambas entidades, hadas y extraterrestres, solo se dejan ver tímidamente, por ciertas personas y en determinadas circunstancas. El propio cambio en las visiones es también importante: vemos lo que es "tolerable" ver, lo que en nuestra cosmovisión o forma de ver el mundo es sólito presenciar. Ahora carece de sentido social y cultural ver hadas: es "normal" ver extrarrestres, naves, entidades sabias y desarrolladas espiritualmente y, sobre todo, tecnológicamente. La soledad cósmica ha sido siempre evitada mediante apariciones, manifestaciones y vislumbres de seres divinos o trasmundanos.

--¿En qué medida la literatura, el cine, la televisión han influído en la extensión y la configuración del mito?

En una medida imposible de cuantificar. La literatura y el pensamiento especulativo ha tenido entre sus protagonistas, desde la antigüedad, a los extraterrestres. Tanto los pluralistas como los unicistas se refirieron, para afirmar o para negar, a la existencia de otros cosmos y entes similares a los conocidos entonces. Este debate ha permanecido siempre en la conciencia de los seres humanos, aun con épocas de escasa presencia directa en las manifestaciones culturales. En el siglo XX retoma el protagonismo ayudado por las novelas y relatos de éxito comercial, las películas de serie B norteamericanas, la enorme difusión de los medios de comunicación audiovisuales y escritos y el gran volumen de la literatura especializada en los principales idiomas occidentales. Ello permitió que el mito inicial se diversificara, que surgieran nuevos motivos como las abducciones, el secretismo oficial, los contactos con elegidos (contactados), las alertas ovni, el pseudo-periodismo de investigación, etc.

--En su libro Los ovnis ¡vaya timo! (editorial Laetoli,Navarra, 2006) afirma que hablar de extraterrestres es prácticamente hablarle al espejo...

No recuerdo haber empleado esa expresión, pero me parece una buena forma de resumir lo que es este mito. Es una historia de religación secular con un más allá material, cósmico y tecnológico. Expresa la definitiva conversión del ser humano occidental en un ser planetario, preocupado por la existencia, o su sospecha, de otras entidades inteligentes en el universo para referirnos a las cuales no tenemos más patrones que los que nosotros hemos asumido: la bondad, la maldad, la curiosidad, el deseo de descubrimiento, el viaje de exploración, la evolución espiritual, la conquista, la destrucción y el rapto de los extraños inferiores, etc. Intuimos que esos seres del cosmos, si existen, deben amoldarse a alguna de las variantes morales enumeradas, entre otras posibles. Pocas veces tenemos en cuenta que una posibilidad es la indiferencia absoluta, que es también una de las soluciones factibles para la "paradoja de Fermi". Ésta trata de explicar o comprender por qué no hemos sido aún visitados por extraterrestres y ni siquiera hemos detectado su existencia mediante algún dispositivo, señal, indicio o clave de indudable origen alienígena.

--¿Por qué ya no hay, hoy en día, tantos supuestos avistamientos como en los años 70-80 del siglo pasado?

La causa parece residir en la publicidad que este tema ha recibido históricamente en los medios de comunicación. Cuanto más se habla, publica, debate y especula más observaciones se denunciarán. Es una situación típica de contagio social, de la misma forma que en épocas de epidemia los seres humanos estamos más sensibilizados antes posibles síntomas. Ésta es, al mismo tiempo, una enseñanza negativa, en el sentido de que esa dinámica de picos y valles en el flujo de informes sobre observaciones de supuestos ovnis nos está diciendo lo que no es el supuesto "fenomeno ovni", o lo que no es en gran parte: un fenómeno natural. Es un fenómeno fuertemente influido por los deseos y las expectativas de los seres humanos. No hay ningún fenómeno en la naturaleza que dependa o tenga en cuenta la psicología humana para manifestarse. En la subcultura ovni sabemos de épocas, como los años setenta del siglo XX, en los que la prensa se ocupaba casi a diario de este tema y los telediarios divulgaban noticias al respecto, algo impensable hoy en día. El público estaba atento y expectante, y era mucho más probable que fenómenos astronómicos como el planeta Venus o grandes estrellas fugaces fuesen tomadas por fenómenos extraños o "no identificados", algo que ha ocurrido en innumerables ocasiones; no en vano, el planeta Venus es conocido como "la reina de los ovnis" (véase el blog Misterios del aire, de Juan Carlos Victorio).

--Usted habla de 'olas', de 'epidemias' cíclicas de ovnis: ¿qué mecanismos activan estas 'olas'?

Como he dicho, su activación está estrechamente relacionada con la publicidad que la creencia en los ovnis recibe en los medios de comunicación. Normalmente aparece un caso relevante –explicado o no- que actúa como detonante, cuyo seguimiento produce una avalancha de nuevas denuncias por parte de personas que han estado atentas y sensibilizadas a las cosas que se ven en el cielo (aviones, planetas que salen y se ponen, estrellas fugaces esporádicas, fenómenos de refracción de la luz en la atmósfera, etc.) o bien luces en la lejanía que pueden ser cualquier cosa: casas, automóviles, barcas de pescadores, aeronaves aterrizando, lanzamientos balísticos iluminados por la luz solar, reentradas de chatarra espacial, entre otras muchas posibilidades.

--¿Y la prensa? ¿Cuál es su papel en este embrollo?

Es fundamental. La prensa creó el fenómeno, lo distribuyó, lo cuidó y alimentó, y hace que flaquee en determinadas épocas, cuando el interés social se satura, como en la actualidad y desde finales de siglo. Sigue habiendo, no obstante un nivel basal de actividad y observaciones, pero muy inferior al de épocas de "oleada". Ocurre como en las modas.

--¿Por qué verdes? ¿Por qué con antenas? ¿Por qué humanoides?

Quizá porque cada testigo interpreta lo que ve a su manera. El testimonio humano no es válido como prueba. Si incluso a la hora de informar de un accidente de tráfico diferentes testigos, incluso los no implicados, no se ponen de acuerdo sobre cómo ocurrieron los hechos, menos debemos confiar en la palabra de quien asegura haber visto un extraterrestre paseándose por el campo o a bordo de una nave interplanetaria. Pero no porque mientan, sino porque nuestro cerebro reconstruye las percepciones, las altera, las adorna e interpreta, influido, además, por la cultura popular de los platillos volantes (imágenes, películas, divulgación acrítica y crédula, etc.). Al final, lo que queda en nuestra memoria es muy distinto de lo que percibimos realmente. Realmente las tipologías de los "extraterrestres" son múltiples, como ha puesto de manifiesto Luis R. González, colaborador de la Fundación Íkaros, una fundación dedicada a la conservación del patrimonio cultural español relacionado con la mitología ufológica con sede en Santander. Se han visto seres enanos, de estatura normal y gigantes, con intenciones agresivas y pacíficas o indiferentes, recolectores de plantas y raptores de personas para llevárselas a su nave (abduciones). Estos últimos suelen ser de color gris, y casi todos antropomorfos o humanoides. Pero también tenemos ejemplares más raros: con forma de murciélago o de búho gigante, monstruos peludos achaparrados, de contornos geométricos, sin cabeza... La fauna ET es muy variada, a gusto del consumidor, lo que hace que la Tierra sea el ombligo del Universo, sin duda; ¿o no?

--¿Qué interés podría tener una supuesta civilización extraterrestre por nosotros?

Probablemente el mismo que nosotros por ellos. O no. Quizá, si es que existe alguna, no tengan el más mínimo interés en saber de otras civilizaciones. No es necesario que lo que nosotros experimentamos como interés sea sentido por otros seres o civilizaciones. Quizá sean piratas y estén buscando otros planetas para colonizarlos, exterminar a sus habitantes, llevarse las materias primas que consideren útiles y seguir su viaje interestelar. Quizá pasen de largo porque no les interese establecer contacto, de la misma forma que a la mayoría de los seres humanos no les interesa comprender el lenguaje que se establece en el interior de los hormigueros o colmenas entre las diferentes castas de individuos. Otros piensan que esas entidades son una especie de evangelizadores cósmicos que llevan la buena nueva de la evolución espiritual a las razas menos evolucionadas, al igual que ocurre en nuestro planeta con las religiones históricas, algunas de las cuales parecen necesitar el convertir al mayor número de humanos a su credo. La historia cobra así sentido: el sentido único y el deseo de homogeneizar a las comunidades terrestres es trasplantado al universo.

--¿Dónde está Ovnilandia?

En la cabeza de quienes creen que nos visitan extraterrestres y que viajan a bordo de naves interplanetarias. Éste es el núcleo de la creencia, prácticamente inamovible, transmitido de generación en generación mediante memes, piezas mínimas de información cultural que vuelan de cerebro en cerebro con el apoyo de los medios de comunicación, de los publicistas de los misterios de todo a cien, de los investigadores disfrazados de Indiana Jones y de la amplia presencia en Internet de especulaciones absurdas y ridículas, como los reptilianos, las confabulaciones entre los ejércitos y los extraterrestres, los círculos de las cosechas y otras historias producto de mentes recalentadas, con nula capacidad crítica o, al mismo tiempo, con evidentes intereses económicos por contagiar a la mayor cantidad de aficionados con estos virus absurdos para que consuman tales productos, casi siempre acogidos favorablemente por empresas privadas de comunicación.

--Se han desenmascarado muchos fraudes relacionados con fotografías y vídeos trucados, con montajes de todo tipo y condición: ¿no influyen estas constataciones a la hora de deshinchar la creencia?

Es probable que hayan servido para que algunas personas recapacitaran si tenían intención de divugar un fraude de este tipo con la intención de vender unas instantáneas fotográficas o la filmación de la luz de una farola desenfocada. Hoy en día es mucho más fácil para los analistas fotográficos descubrir un amaño o explicar la auténtica naturaleza de una luz que un fotógrado aficionado o un cámara profesional, incluso, no fueron capaces de identificar correctamente. El 90 ó el 95% de las imágenes de presuntos ovnis son vergonzosas, simples puntos de luz con fondo negro, descarados fraudes o fenómenos claramente identificables como los espectaculares lanzamientos de misiles norteamericanos Poseidon observados y fotografiados desde las Islas Canarias en los años setenta del pasado siglo. Todavía hay quien se refiere a estas instantáneas como "ovnis", de la misma forma que hay quien sostiene que la Tierra es el centro del universo y que el Sol gira a nuestro alrededor.

--¿Qué opina de la petición recientemente emanada de la revista Philosophical Transactions de la Royal Society en el sentido de reclamar a la ONU un grupo de trabajo dedicado a "asuntos extraterrestres" con capacidad para elaborar un plan a seguir en caso de contacto? Dicen que nos tendríamos que "preparar para lo peor", en caso de que llegaran a la Tierra formas de vida extraterrestre...

Es muy interesante, pero, en realidad, esta petición no tiene relación alguna con el mito de los ovnis. Para los auténticos científicos, no para quienes pretenden hacerse pasar por tales en los medios de comunicación, los ovnis no tienen relación con la vida extraterrestre más que en su aspecto cultural y mítico. Los astrobiólogos no están interesados en los ovnis porque no los necesitan. Las sondas de exploración espacial a otros planetas y satélites no van a buscar ciudades alienígenas ni señales inteligentes, sino indicios de vida microscópica, restos fósiles de la misma o marcadores atmosféricos de la presencia de vida. El folclore de los platillos volantes y todas sus ramificaciones es un tema totalmente distinto, es una creación cultural. Si algún día llega a descubrirse vida alienígena serán los científicos quienes se ocupen de estudiar el hallazo (quizá el más importante en la historia de la humanidad), no una lamentable colección de pseudo-periodistas hábiles sólo para cultivar las ideas preconcebidas de los creyentes. La NASA estudia protocolos de contacto con seres alienígeneas (que no tiene por qué ser cara a cara, o lo que tengan por cara, sino en forma de señales de radio u otras de indudable origen inteligente) desde hace décadas. Eso no quiere decir que el contacto se vaya a producir; quizá no se produzca jamás. Pero como es una posibilidad, en principio muy pequeña, debe ser considerada y prevista en sus consecuencias más probables. Quizá la ausencia de contacto, sea del tipo que sea, es un auténtico indicio de la inexistencia de seres extraterrestres. Tal vez, en caso contrario, y dada la presupuesta convergencia evolutiva, debamos prepararnos para lo peor: entidades malvadas como las que aparecen en los videojuegos de éxito. ¿Qué ocurrirá, una conferencia de paz cósmica, un proceso de esclavitud mundial como en El planeta de los simios o una guerra total como en Starship troopers? De momento, juguemos con nuestra imaginación, pero que no se aprovechen de ella.

miércoles, febrero 23, 2011

Reportaje más entrevista en El Temps

En una próxima entrada subiré la versión íntegra de la entrevista que me hicieron, ya que para la revista la redujeron bastante.

El Temps, nº 1391, 8 de febrero de 2011 (www.eltemps.net).







martes, febrero 22, 2011

Paco Padrón se encontró -o tropezó- con Luis Miravitlles

Revisando artículos antiguos del fallecido Francisco Padrón, presunto ufólogo y ocultista que pegó a todos los palos posibles del más allá, me encuentro con una divertida anécdota relacionada con el divulgador científico Luis Miravitlles. Al parecer, ambos coincidieron en una ocasión invitados en un programa de televisión de TV-2 en Barcelona, “La Nit Bruixa”, para hablar de cosas raras y muy misteriosas. Entre los invitados se encontraba también una grafóloga. Por la anécdota que cuenta Padrón, Miravitlles actuó cual Johnny Carson o Randi con el prestidigitador Geller. Veamos qué dice Padrón de la anécdota:

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También quiero destacar el hecho, para mí incalificable, por parte de un representante de la ciencia, en el programa de TV-2 “La Nit Bruixa”, en Barcelona. Después de mi intervención fue entrevistada una conocida grafóloga catalana, Rosita Torrens. A continuación Luis Miravitlles asumió el papel de inquisidor de la ciencia. Nada que argumentar en contra, pero sí en el momento en que dicho señor la [sic] entrega, en un papel, el registro de su firma para que Rosita haga un rápido estudio grafológico. Después Miravitlles, aclara que le había cambiado el papel por otro donde figuraba otra firma, concretamente la de la presentadora del programa. Estimo que aquello fue una burda representación, una farsa, una mentira, un acto indigno de un supuesto representante de la ciencia

Diario de Avisos (Santa Cruz de Tenerife), 13 de agosto de 1989.

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¿Inquisidor de la ciencia? Si esta estupidez les parece poco la de "supuesto representante de la ciencia" tampoco se queda atrás. Basta ver qué cuenta la Wikipedia de Luis Miravitlles. Supongo que a Padrón no se le ocurrió informarse del currículum de quien puso en evidencia a la grafóloga y a sus propias creencias, de paso.

Quizá valdría la pena rescatar ese programa de televisión en el que Miravitlles desenmascaró a la citada cuentista (porque eso fue lo que debió ocurrir, a tenor de la reacción indignada de Padrón). En mi opinión, se trató de una deliciosa manera de romper un más que probable escenario de autocomplacencia y de pavoneo acrítico en pro de las facultades psi y otros rumores la subcultura creyente. Seguramente a Miravitlles, para proceder de tal forma, no le hizo falta haber leído a James Randi, pero sí fue muestra de un interés por poner a prueba a la semi-bruja de la grafología y, potencialmente, a cualquiera que pretendiese tener facultades o poderes psi.

Para quienes no recuerden a Luis Miravitlles, aquí pego el único fragmento que se puede hallar en Youtube.

martes, febrero 08, 2011

La Nave de los Locos

Sergio Sánchez y Diego Zúñiga son ufólogos, exufólogos o neo-ufólogos, como el lector prefiera, toda vez que se cansaron un poco del mundillo de los platillos y sus personajes principales, gente, en su mayoría, de traca, es decir, de la cultura de todo a cien del misterio. Volvieron hace algunos meses (La Nave de los Locos, nº 37, agosto 2010), y me parece muy bien, porque tienen una manía funesta para los creyentes y quienes los alimentan, que es pensar, pensar en uno de sus objetos de interés: el mito ufológico. Esta perversión les lleva a no tragarse los sapos que otros se tragan enteritos o medio masticados, y a rehuir la propaganda infumable, pan de cada día en Ovnilandia. Lo demuestran los citados en los artículos con los que se abre este número de La Nave. Y ya que están, lean también el tercero y el cuarto, ambos de John Rimmer. Y el de Borraz. Y la entrevista a Ignacio Cabria…


Lean también el comentario que Luis Alfonso Gámez escribió sobre este número de La Nave, que les informa de algunos de sus contenidos, entre ellos una reseña firmada por Sergio Sánchez de mi librito Los ovnis ¡vaya timo! .

En su entrada, Gámez comenta:

Me pasa como a Diego Zúñiga: para mí, la ufología murió cuando enloqueció más allá del límite, cuando a las increíbles abducciones les sucedieron los encuentros sexuales, las conspiraciones para matar a Kennedy, los platillos estrellados por doquier, las sondas anales....

Cabría preguntarse si esa lógica repugnancia por tales derivaciones de la ufología, más allá de la tradicional curiosidad con afán científico que una pequeña parte de los interesados (los recopiladores, evaluadores y explicadores de casuística), no tiene en cuenta que la ufología es, precisamente, todo eso; o mejor dicho, que era previsible que acabase convirtiéndose en todo eso. No le recrimino ni a Gámez ni a nadie no haber previsto esa transformación de la ufología en un manicomio de contactados, abducidos y conspiranoicos desequilibrados… ¿O sí? No sé, quizá deberíamos haber imaginado un escenario así porque tal situación era auténticamente previsible: si nunca contamos con una sola prueba válida de que la esencia del supuesto misterio consistiese en lo que nos vendían los periodistas disfrazados de Indiana Jones y la propia creencia, por tal motivo, no se extinguía, esta situación era un poderoso indicio indirecto de que nos hallábamos ante una especie de religión de fanáticos bajo el ropaje del buen rollo, el cambio de conciencia y el desfile carnavalesco de pseudo-investigadores que se presentaban disfrazados de San Jorge después de haber aniquilado al dragón del secreto oficial. Y lo más importante de todo: que este escenario de frikismo general platillista era y es lo normal, que no era razonable esperar otra cosa, y que los críticos y los auténticos interesados racionales son, como he comentado unas pocas veces entre amigos y cervezas en algún bar escéptico lagunero, los auténticos raros, los extraños, los que se salen de la norma, la minoría, los realmente frikis, al igual que el pensamiento crítico y la cultura de verdad es una frikada en una sociedad donde se promociona el paletismo, la igualación de todas las opiniones por lo bajo, donde Cuarto milenio pasa por ser un ejemplo de divulgación científico-cutural (¡cágate, lorito!) y donde Planeta encantado se emitió dos veces por la tele pública sin repartir primero mascarillas anti-contaminación a los televidentes. (A Mourinho no me lo toquen: adoro a ese tipo, en serio, por si alguien está pensando en él al leer algunos ejemplos del mundo-basura de los medios de comunicación).

La Nave de los Locos pasa factura al mundo de los platillos en los artículos que cité al principio. Lo bueno es que tiene intención de seguir haciéndolo una vez al año.

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Sergio Sánchez y Diego Zúñiga (Ed.): La Nave de los Locos, nº 37, Santiago de Chile, agosto de 2010. 175 páginas. 11,16 euros.

viernes, diciembre 31, 2010

Escépticos


Mañana a las 22:00 horas.

Promo del primer programa, sobre la absurda leyenda de que el viaje a la Luna no fue real:

jueves, noviembre 11, 2010

Misterios a porrillo

Publicado hoy en el suplemento Principia, de Diario de Avisos (Santa Cruz de Tenerife). Una vez que se me pasó el susto, cambié al final una equis por una ese, en Escéptico.

miércoles, noviembre 10, 2010

Artículo en AstronomíA y entrevista en esRadio Las Pamas

La revista AstronomíA publica en su nuevo número, 137 (noviembre 2010), un artículo del que soy autor. Lleva por título El mito de los ovnis como herramienta para explicar astronomía básica. En él recojo algunos populares episodios en los que el planeta Venus o un bólido fue el auténtico protagonista de la observación "extraña", por muy super-pilotos de aeronave que fueran los testigos.


De paso, les dejo el enlace a una entrevista que me hicieron sobre el Curso Ciencia y pseudociencias 2010 para una radio de Las Palmas de Gran Canaria.

viernes, septiembre 24, 2010

Carl Sagan y los platillos volantes

[Publicado originalmente en Circular Escéptica, 12].

Alguien debería hallar alguna relación entre la ufología y la criptozoología… ¡Ya lo tengo!: los ovnis son una serpiente de verano. Bueno, sí, es una tontería. Me debo haber contagiado del que se hizo eco hace poco que Carl Sagan le había confesado en secreto secretísimo a J. A. Hynek que creía que los ovnis eran naves extraterrestres tripuladas por marcianitos pero que no lo podía decir en público porque vendría a llevárselo el hombre del saco, o algo parecido.

Es que hay que tener unas tragaderas como las de un rorcual azul para creerse semejante disparate, más viniendo de una fuente exopolítica, un sarao internacional mitad circo mitad manicomio.

Pero claro, al tener la mente abierta es más probable que te apuntes al carro de intentar arrimar a Carl Sagan a las ideacas platillistas, visto su prestigio y su interés por la vida extraterrestre. Sagan es plato apetecible para los cultivadores menos racionales de la ufología. Hace dos años un grupo brasileño de creyentes trató de apropiarse del nombre del astrofísico para legitimar sus correrías tras los platillos volantes amparados bajo tan popular nombre. Afortunadamente, tal absurdo no prosperó, pero lo cambiaron por Galileo Galilei, el santo patrón de todos los chiflados que aspiran a dar un vuelco a la ciencia contemporánea amparándose en sus manías personales. Y no hace mucho, en un programa nocturno y dominguero de paranormalidades y otros desperdicios culturales nos presentaron a Sagan como inspirador del presentador de semejante embrollo. Sí, ya sé que es risa, pero así de cínico y desvergonzado es el patio de los misterios mediáticos.

En el mundo del negocio del misterio, de la figuración y de la pérdida de tiempo con pseudos-descubrimientos ridículos (me viene ahora a la mente la disparatada monserga ocultista de los restos nazi-atlanteos-profético-2012 en Lanzarote: visiten este enlace y este y pásmense) hay una permanente tensión, nunca resuelta, entre el apego a la ciencia, a su prestigio, y la crítica a la misma, normalmente calumniosa en este sector del mercado de los misterios. Y cuando digo a la ciencia me refiero a los científicos, que son los que hacen ciencia, porque ésta no se hace sola.

El apego a la ciencia se concreta entre quienes desde el siglo XIX vienen usando de conceptos científicos para legitimar las más variadas ocurrencias, desde el contacto con entidades desencarnadas en el más allá mediante tecnologías variadas a la indiscriminada utilización de conceptos de la física cuántica para sustentar disparates como el cambio de conciencia o la memoria del agua pasando por los criptozoólogos, que anteponen sus creencias en bichos inexistentes a la base teórica, los métodos y procedimientos de la biología. También podemos citar, por ejemplo, el uso que algunos programas televisivos y radiofónicos de misterios hacen de científicos invitándolos a participar, con los que se intenta dar una pátina se rigor al resto de barbaridades que son las que, en último término, dan la nota en tales programas. ¿No pretendió un popular programa de televisión hace años vender una alerta ovni con el concurso de diversos museos de la ciencia y planetarios españoles? (también en este enlace). Afortunadamente la jugada platillista les salió mal. Y otro ejemplo es, precisamente, la falsa atribución a Sagan de su creencia en los platillos volantes u ovnis como naves espaciales con señores inteligentes a bordo.

Pero, ¿qué pensaba realmente Sagan del mito de los platillos volantes? Porque, como suele ocurrir, una cosa es lo que sale publicado en revistas mensuales alucinógenas y otra la realidad. ¿De verdad usted, lector, se puede creer que un crítico de circo mundial de los platillos volantes (entre otras muchas cosas producto de la imaginación humana) confesara en la intimidad –en la intimidad del descanso de un programa televisivo a otro invitado, Hynek- que realmente creía que nos visitaban seres extraterrestres a bordo de naves interplanetarias? Seguimos, por otro lado, perpetuando la interesada confusión entre ovnis y naves extraterrestres. Lo que ocurre es que en los ovnis no hay que creer: hay miles de testimonios; y eso son los ovnis: testimonios y relatos sobre fenómenos u objetos que un testigo o un grupo de personas no pudo identificar adecuadamente. Otra cosa es, por tanto, lo que realmente sean esos ovnis en último término. Pero para estos periodistillas del misterio tales disquisiciones no son más que piedrecitas en el camino que habitualmente transitan, pavimentado de sobreentendidos, retórica populachera, credulidad, ignorancia del interesado medio, afán de figuración y utilización, a discreción, de los propios científicos para que te pongan una sonrisa de compromiso desconocedores de la auténtica y esencial patraña que se desarrolla en tales escenarios alternativos, misteriosos y mentalmente abiertos. En un teatrillo de marionetas clásico hay más dignidad que en toda una serie de programas del mundo del más allá mediático.

Sagan fue cofundador en 1976 del actual CSI , y, como indica Manuel Borraz, siempre consideró que la búsqueda de inteligencias extraterrestres es uno de los más trascendentales desafíos científicos, pero opinaba que no hay pruebas de que estemos siendo visitados. Para él, la respuesta no la iban a aportar los ovnis sino las sondas de exploración espacial y la radioastronomía (en Ovnis, científicos y extraterrestres. Los científicos echan un vistazo. En: Vida en el universo, Del mito a la ciencia. Ricardo Campo (ed.), Fundación Anomalía, Santander, 2008, p. 48). Borraz toma esta cita de Sagan, Carl, 1972, The Extraterrestrial an Other Hypotheses, en UFO´s. A Scientific Debate. Carl Sagan and Thornton Page, Ithaca and London: Cornell University Press, p. 274.

He seleccionado algunas citas de El mundo y sus demonios (Planeta, Barcelona, 1997) en las que queda bien claro cuál era la opinión de Sagan sobre los platillos volantes:

Lentamente me fui dando cuenta de que, existiendo la falibilidad humana, podría haber otras explicaciones para los platillos volantes (…) Todo depende de la prueba. En una cuestión tan importante [la igualación ovnis-extraterrestres], la prueba debe ser irrecusable. Cuanto más deseamos que algo sea verdad, más cuidadosos hemos de ser. No sirve la palabra de ningún testigo. Todo el mundo comete errores. Todo el mundo hace bromas. Todo el mundo fuerza la verdad para ganar dinero, atención o fama. Todo el mundo entiende mal en ocasiones lo que ve. A veces incluso ven cosas que no están (p. 88).

La mayoría de la gente contaba lo que había visto con toda sinceridad, pero lo que veían eran fenómenos naturales, si bien poco habituales. Algunos avistamientos de ovnis resultaron ser aeronaves poco convencionales, aeronaves convencionales con modelos de iluminación poco usuales, globos de gran altitud, insectos luminiscentes, planetas vistos bajo condiciones atmosféricas inusuales, espejismos ópticos y nubes lenticulares, rayos en bola, parhelios, meteoros, incluyendo bólidos verdes, y satélites, morros de cohetes y motores de propulsión de cohetes entrando en la atmósfera de modo espectacular (p. 89).

Una vez eliminados de la serie de datos los fenómenos naturales, los engaños y aberraciones psicológicas, ¿queda algún residuo de casos muy creíbles pero extremadamente raros, sobre todo casos sustentados por pruebas físicas? ¿Hay una señal oculta en todo este alboroto? Desde mi punto de vista, no se ha detectado ninguna. Hay casos de los que se informa con fiabilidad que no son raros, y casos raros que no son fiables. No hay ningún caso –a pesar de más de un millón de denuncias de ovnis desde 1947- en que la declaración de algo extraño que sólo puede ser una aeronave espacial sea tan fidedigna que permita excluir con seguridad una mala interpretación, tergiversación o alucinación. Todavía hay una parte de mí que dice: qué lástima (p. 99).

A principios de la década de los sesenta argumenté que las historias de ovnis se acuñaban principalmente para satisfacer anhelos religiosos. En una época en que la ciencia ha complicado la adhesión acrítica a antiguas religiones, se presenta una alternativa a la hipótesis de Dios: los dioses y demonios de la antigüedad, con el disfraz de la jerga científica y la ‘explicación’ de sus inmensos poderes con terminología superficialmente científica, bajan del cielo para atormentarnos, ofrecernos visiones proféticas y tentarnos con visiones de un futuro de esperanza: una religión misteriosa naciente de la era espacial (p. 151).

Un razonamiento similar al de esta última cita puede hallarse en Sagan, Carl, 1972, The Extraterrestrial an Other Hypotheses, en UFO´s. A Scientific Debate. Carl Sagan and Thornton Page, Ithaca and London: Cornell University Press, p. 272.

¿Queda claro ahora lo que realmente pensaba Sagan del mito de los platillos volantes, yendo directamente a la fuente en lugar de hacerse uno eco de la parida surgida de una mente exopolítica?

Pero, ¿se puede esperar otra cosa de un aficionado a los misterios como José Gregorio González que, por ejemplo, reconoce que los más famosos ovnis canarios de los setenta fueron misiles pero que hubo algo más? ¿Algo más de qué? ¿Una nave extraterrestre de Alfa Centauro camuflada en las estelas de los misiles? ¿Una pelota de gofio amasado? Es el mismo que se tragó que un accidente doméstico en una localidad tinerfeña fue una combustión espontánea. O que hizo el ridículo paseándose por el Museo de Historia y Antropología de La Laguna contando el bulo del fantasma de la inexistente Catalina de Lercaro. Y el alma de Tacande, y el Chupacabras de Taco y… La lista es interminable.

Pero aquí el que no se consuela es porque no quiere: aquí tienen la auténtica prueba de que hay extrañas máquinas volando por los cielos.

sábado, septiembre 18, 2010

Ciencia y pseudociencias 2010

La nueva edición, décima, del Curso de Extensión Universitaria de la Universidad de La Laguna

Ciencia y pseudociencias,

comienza el lunes 27 de septiembre. En la web provisional del Curso tienen el programa completo y una presentación en ppt con la historia del mismo.

sábado, agosto 28, 2010

Galaxias y centellas paranormalísima

El pasado domingo acudí invitado al programa de radio de Canarias Radio La Autonómica (Santa Cruz de Tenerife) Galaxias y Centellas para hablar de... los ovnis, claro. Vayan al enlace y abajo, en Descárgate el último programa, podrán escucharlo.

¿Caso "tipo Levelland" en Tenerife?

La información sobre este caso consiste en un muy breve y muy dudoso comentario en el libro de Jacques Vallée Fenómenos insólitos del espaci...